Químicos Piscina
Para poder disfrutar de tu piscina sin preocuparte de posibles consecuencias por un tratamiento del agua incorrecto, es necesario que adquieras los productos de piscina necesarios. Tras una primera puesta a punto, es importante que lleves a cabo un tratamiento para piscinas para regular el pH y llevar a cabo una desinfección del agua erradicando aquellos microorganismos que pudieran poner en peligro la salud de los usuarios. El mantenimiento de la calidad del agua debe realizarse con regularidad. En el caso del pH bastará con que se haga dos veces a la semana, pero el cloro ha de medirse a diario.
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La elección de unos buenos productos de piscina para disfrutar con total tranquilidad
Para poder disfrutar de un baño seguro en tu piscina y evitar cualquier posible infección debido a la presencia de microorganismos perjudiciales, debes tener siempre los productos de piscina que puedan mantener el agua libre de gérmenes y apta para el baño.
Un correcto tratamiento para piscinas debe controlar diversas características del agua, como el nivel de pH, el nivel de alcalinidad total, la dureza del calcio o el nivel de cloro residual. La revisión del nivel de pH ha de realizarse con una periodicidad de dos veces por semana, mientras que la alcalinidad y la dureza del calcio tienen que revisarse una vez a la semana. Por último, el nivel de cloro residual deberá medirse diariamente.
Los principales productos para piscina que van a conseguir una desinfección idónea del agua son, básicamente, el cloro y el bromo. Ambos elementos son muy eficaces en la eliminación de virus y bacterias.
Hay otros productos químicos muy recomendables en el tratamiento para piscinas, como son los algicidas, para prevenir la aparición de algas, o los elementos floculantes, que van a evitar la aparición de espuma y el agua turbia. Además, para mantener tu piscina limpia, debes contar con la mejor depuradora de piscina y con los mejores productos para limpiar el fondo de la piscina.
Cloro para piscinas, el producto del que no puedes prescindir
El cloro para piscinas es el producto fundamental para mantener el agua libre de gérmenes y microbios y evitar molestas dolencias derivadas de una desinfección deficiente, como pueden ser las diarreas, determinadas infecciones cutáneas o salmonela. Sin ninguna duda, el cloro es uno de los productos desinfectantes más utilizados en el mundo.
Este compuesto lo podemos encontrar en dos formatos, cloro líquido o como pastillas de cloro. Para elegir la opción correcta tendrás que tener en cuenta el tamaño de la piscina que vayas a tratar. Si es una piscina de gran tamaño, la opción más acertada es la del cloro líquido. Por contra, si la piscina es pequeña, es más recomendable usar pastillas de cloro.
Hay otros accesorios que son muy adecuados a la hora de llevar a cabo un tratamiento correcto del agua de piscina. Serían el medidor de cloro y el medidor de cloro y pH. Suelen ser aparatos de reducido tamaño y de precio asequible. Para piscinas privadas se recomienda un nivel de pH entre el 7,2 y el 7,4, mientras que el nivel recomendable de cloro para este tipo de piscinas se sitúa entre 0,4 y 1 mg/l. Manteniendo estos parámetros en su nivel óptimo te asegurarás de tener una piscina limpia y completamente esterilizada, apta para el baño.
Libera tu piscina de las molestas algas con un buen algicida
Un agua deficientemente tratada puede provocar la aparición de ciertos metales que volverán el agua verde y propiciarán la aparición de algas. Además del deterioro estético, un agua con algas puede perjudicar a los bañistas y a la propia maquinaria de la piscina. Estos elementos pueden irritar la piel de los usuarios o facilitar la aparición de bacterias nocivas para la salud, de ahí la importancia de contar con productos antialgas.
El uso de elementos antialgas para piscina va a prevenir la aparición de algas o bien favorecerá su erradicación, si ya han hecho presencia. Es bastante común el uso del algicida líquido, que se caracteriza por eliminar las algas con bastante rapidez. Una vez aplicado el algicida, hay que tener en cuenta que quedarán los restos de las algas en el fondo de la piscina, por lo que es conveniente limpiarla a fondo una vez erradicadas las algas.
Tu piscina siempre a punto con un incrementador de pH y un reductor de pH
Para que el pH de tu piscina esté siempre en los niveles óptimos, es muy importante que cuentes con un producto incrementador de pH y, además, con un reductor de pH. Ambos productos sirven para conseguir el nivel perfecto de pH ya sea incrementándolo o reduciéndolo.
Si el agua de la piscina es ácida, lo que quiere decir que tiene unos niveles bajos de pH, tendrás que utilizar un incrementador de pH o un incrementador de pH líquido. Un agua con un pH bajo puede provocar picores e irritación en los ojos de los bañistas.
Por el contrario, si el pH del agua está en niveles demasiado altos, tendrás que recurrir a un reductor de pH para llevarlo a los niveles correctos. Un pH excesivamente elevado puede propiciar que el agua se vuelva turbia o que aparezcan incrustaciones o escamas. También puede provocar el picor de ojos en los bañistas. Por último, para conocer en todo momento el nivel de pH de tu piscina y saber si necesitas subirlo o bajarlo, un accesorio del que no debes prescindir es el medidor de pH.
Bromo para piscinas, un compuesto eficaz para mantener tu piscina limpia y esterilizada
Junto al cloro, el bromo para piscinas es un compuesto químico tremendamente eficaz para conseguir un agua totalmente apta para el baño. Su poder oxidante permite obtener un nivel de desinfección igual al del cloro.
El bromo para piscinas es un elemento muy virulento con las bacterias y virus pero muy poco agresivo con los seres humanos. Su uso no provoca olores desagradables en la piscina ni tampoco irritaciones en los ojos.
Una característica del bromo es su gran tolerancia frente a altas temperaturas, lo que hace muy recomendable su uso en piscinas cubiertas u otras instalaciones como piscinas de hidromasajes. Sin duda, un producto muy a tener en cuenta para el tratamiento de tu piscina.