Portales de belén
El pesebre es uno de los elementos más tradicionales de la Navidad en España y muchos países de Latinoamérica. Forma parte de los belenes que, año tras año, decoran los hogares y simbolizan la llegada de una de las fechas más esperadas del año.
Los pesebres de Navidad pueden estar construidos en corcho, madera o incluso plástico. Pero no puedes olvidar que ha de ser el centro del belén, ya que albergará a la familia del Niño Jesús. Puedes colocar y decorar el pesebre como tú quieras. Nosotros te recomendamos añadir musgo, luces de colores u hojas artificiales para resaltar su importancia dentro del portal.
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El pesebre como símbolo de valores
El uso de pesebres en la Navidad cristiana se ha convertido en símbolo de la pobreza y de la humildad de Cristo. Su origen es muy antiguo y tiene como protagonista a Francisco de Asís, cuando tuvo que refugiarse en una ermita mientras estaba predicando durante el invierno del año 1223 d. C.
Este lugar inspiró al santo para recrear el nacimiento de Jesús en un pesebre. De hecho, los pesebres de belenes tienen ese aspecto desvencijado en honor a aquella construcción. No hay muchas referencias bíblicas a sus características físicas, pero sí se habla de que san Francisco hizo una casita con techo de paja como lugar de oración.
Por este motivo, verás que los pesebres para belenes que encontrarás en las tiendas son diferentes en cuanto a su aspecto físico, aunque todos te van a recordar el valor de la humildad, un aspecto muy apreciado en el cristianismo.
El interior del pesebre está compuesto por los cinco elementos fundamentales del nacimiento:
- El Niño Jesús.
- La Virgen María.
- San José.
- La mula y el buey.
La historia dice que estos animales fueron muy importantes a la hora de dar calor a Cristo cuando nació, ya que en el interior del pesebre hacía mucho frío. Otros historiadores creen que el buey y la mula son también representaciones de valores. En el caso de la segunda, se relaciona con la humildad, ya que se trata del animal más sencillo de la creación. Con respecto al buey, su presencia significa la devoción y los cuidados hacia los más débiles.
Existen pesebres de Navidad que son pequeñas obras maestra de artesanía y a los que no les falta detalle, aunque tú mismo puedes comprar uno sencillo e ir adornándolo con flores, musgo, etc. Por ejemplo, si pones luces led de color naranja o amarillo en la entrada puedes representar una pequeña fogata. Un pesebre así transmitirá el calor que da la familia y hará más acogedor el conjunto.
También hay pesebres que están más completos que otros, de manera que las figuras del interior están más resguardadas, lo que simboliza la protección y la prudencia.
En definitiva, el pesebre es el elemento principal de la Navidad cristiana y algo muy tradicional en los hogares españoles. Su presencia indica el nacimiento de Cristo y los valores que lleva asociados son la humildad, la protección y la familia.