Piscinas para perros: qué debes tener en cuenta

Piscinas para perros: qué debes tener en cuenta

Las altas temperaturas son uno de los grandes enemigos de nuestros canes. Y, aunque no podemos evitar las subidas del mercurio, sí podemos tratar de refrescarles tanto como nos sea posible. No nos referimos, únicamente, a tratar de evitar las horas comprometidas para sacarle a pasear o elaborar recetas fáciles de helados para perros que le ayuden a darse un fresco capricho. Nos referimos, también, a considerar firmemente tener piscinas para perros como parte de sus accesorios. Una forma de ayudarle a mantenerse fresco en uno de los momentos más comprometidos del año para ellos.

Y sí: comprometidos. Basta con responder a la pregunta de si los perros sudan para descubrir que nuestro can tiene serios problemas para regular su temperatura en los meses de verano. Y no es, únicamente, que cuando hace mucho calor esté incómodo o se encuentre mal. La cosa va más allá: un exceso de temperatura puede, incluso, poner en riesgo su vida. Por ello y tan importante incluso como conocer o prevenir el golpe de calor en perros es tratar de refrescarle tanto como nos sea posible.

Un buen motivo para descubrir un poco más de las piscinas para perros: nuestra mejor aliada para hacerle más llevadero el verano.

QUÉ CONSIDERAR PARA ELEGIR PISCINAS PARA PERROS CORRECTAMENTE

En apenas unos años, las piscinas para perros se han convertido en uno de los accesorios refrescantes para perro más populares con la llegada del verano. Y tiene toda la lógica: por desgracia, en entornos urbanos nuestro peludo tiene restringido el baño en las piscinas humanas; incluso si se trata de la nuestra y, por higiene, decidimos que no se bañe. Pero no es la única prohibición a la que se enfrentan. En lo que respecta a la playa, solo puede hacerlo en un número determinado de ellas. Dos razones de peso por las que tener piscinas para perros pueden ser alternativa a esos otros espacios en los que las personas sí podemos bañarnos.

Pero, al margen de regular su temperatura, hay un motivo más para considerar tener una. Al igual que sucede con los humanos y salvo en perros a los que no les guste, el agua tiene una propiedad calmante. Una cuestión emocional que no podemos dejar de lado si tenemos en cuenta que el calor, los traslados o, incluso, estar en un espacio diferente pueden ser una fuente de estrés para ellos. Algo que, si bien no podemos solucionar poniéndolos a remojo, sí nos ayudará a mitigar su nerviosismo.

Y no solo por los efectos del agua: también porque su baño puede ser una oportunidad fantástica para compartir tiempo y juego con él. Porque este es otro detalle importante: si nuestro perro es cachorro o de pequeño tamaño, no podremos quitarle ojo mientras se bañe. Así que ¿por qué no aprovechar la vigilancia para disfrutar del tiempo juntos?

Perro bañándose en piscina

Por todo ello, veamos algunos consejos que nos ayudarán a elegir su espacio de chapoteo. Unos que debemos considerar, sobre todo, si queremos que la piscina nos dure este verano ¡y los sucesivos!

1. Escoge piscinas para perros ¡que estén diseñadas para ellos!

Clave, sobre todo si miramos a medio plazo. A priori, podríamos pensar que con elegir una piscina desmontable hinchable es suficiente. Y no: no es realmente así. Las piscinas para perros están fabricadas con plásticos resistentes y pensados para sobrevivir al desgaste propio de una mascota. El nivel de robustez de estos materiales es a prueba de patas y uñas caninas.

2. Elige una acorde al tamaño de tu animal

¡Fundamental! Si nos planteamos sus dimensiones cuando nos preguntamos cómo elegir transportín de perro correctamente ¿cómo no hacer lo propio para una piscina?

Para que nuestro perro esté cómodo y disfrute del baño, tendremos que considerar algo importante: es necesario que nuestro perro tenga espacio para moverse sin inconveniente. Como guía, tomaremos las medidas de nuestro perro a la larga como referencia. Midiéndole de cabeza a cola, debe disponer de al menos 30 centímetros por cada lado para moverse.

3. Revisa cómo es la estructura, fundamental en el caso de los perros grandes

De la misma manera que miramos estos aspectos cuando tenemos que elegir una piscina desmontable, hemos de hacer lo propio cuando se trata de piscinas para perros; y, sobre todo, cuando tenemos un perro de gran tamaño.

Por eso, nada como saber qué tipos de piscinas existen y saber cuál es la adecuada según los kilos o la envergadura de nuestro animal.

A .Piscinas hinchables, ideales para perros pequeños

Son ligeras y fáciles de hinchar. Una de sus mayores ventajas es que pueden llevarse a cualquier parte.

Piscina para perros
Consigue aquí esta piscina para perros hinchable y plegable, disponible en dos tamaños

B. Plegables, las piscinas para perros más habituales

Son las más populares por su buen número de ventajas. Por un lado, se hinchan. Por otro, ofrecen robustez. Además, también son portátiles y fáciles de almacenar en poco espacio. Apta para casi cualquier tamaño de perro.

C. Piscinas rígidas, la solución para peludos grandotes

La alternativa para perros de razas grandes. También son sencillas de instalar y su estructura está especialmente diseñada para soportar la presión del agua y de este tipo de canes. Su gran inconveniente: no podemos transportarlas de forma sencilla.

4. Busca la comodidad en la limpieza y el drenaje

Otro aspecto fundamental que solemos pasar por alto cuando elegimos piscinas para perros. No es solo que nuestro animal esté cómodo en ella y disfrute: además, es fundamental que podamos mantenerla limpia y aseada. Por ello, conviene revisar si tiene tapón de drenaje cómodo de manejar; o, incluso, podemos plantearnos instalar un sistema de filtros y bombas de piscina que nos faciliten mantener el agua limpia incluso sin usar productos químicos: algo poco recomendado en el baño del perro.

Y ahora que conoces todos nuestros consejos para elegir piscinas para perros ¿te animas a hacerle el verano más agradable y llevadero al tuyo?