Lejos de lo que se cree, cómo cultivar orquídeas en casa es mucho más sencillo de lo que parece. En realidad disfrutar de estas preciosas plantas tropicales pasa por conocer, en detalle, cuáles son sus necesidades específicas. Unas que, en muchas ocasiones, distan en gran medida de los clásicos de las plantas de interior y que son clave para conseguir que nuestra planta esté sana para poder florecer. El gran regalo y atractivo de estas plantas tropicales.
Habitualmente, al hablar de orquídeas, es común asegurar que son tanto difíciles como caprichosas, y no es realmente así. Es cierto que, en lo que respecta su floración, en muchas ocasiones se hacen de rogar. Pero, lejos de ser algo complicado o que implica grandes conocimientos de jardinería, lo cierto es que cómo hacer florecer una orquídea todos los años no tiene más secretos que darle a nuestra planta lo que necesita. Algo que, realmente, se puede extrapolar a otro buen número de aspectos de cultivar orquídeas en casa todos con un mismo punto de partida: conocer, en detalle, las necesidades de cada una de las variedades.

Así y para poder disfrutar de estas preciosas plantas, nada como saber qué aspectos las convierten en diferentes. La mejor garantía de poder darles lo que precisan.
- 5 CLAVES QUE DEBES CONOCER PARA CULTIVAR ORQUÍDEAS EN CASA
- 1. Conoce sus ciclos vegetales, el punto de partida cuando nos preguntamos cómo cultivar orquídeas en casa
- 2. La luz, un aspecto fundamental para el cultivo con éxito de estas plantas
- 3. La temperatura, otro factor que cambia según el tipo de orquídea
- 4. El riego y la humedad, dos básicos cuando hablamos de cómo cultivar orquídeas en casa
- 5. El abonado, otra labor fundamental para su correcto desarrollo
5 CLAVES QUE DEBES CONOCER PARA CULTIVAR ORQUÍDEAS EN CASA
Antes de entrar en detalles sobre cómo cultivar orquídeas en casa es fundamental comprender que estas plantas tan populares en nuestros hogares proceden de climas sumamente dispares que oscilan entre bosques húmedos hasta zonas áridas. Hay variedades originarias de áreas de alta montaña mientras que otras crecen en la naturaleza a la altura del mar. ¿Qué nos indica esto? Que, aunque es importante tener a mano una guía rápida de cuidados de las orquídeas, la clave para cultivarlas es conocer su lugar de procedencia y singularidades además de las pautas fundamentales que atañen a toda esta familia botánica.
Pero antes de entrar un detalle, un inciso. Por más que nos apetezca uno de los distintos tipos de orquídeas que existen, conviene tener cautela. Elegir entre ellas la ideal no pasa, únicamente, porque nos resulte atractiva su floración. En realidad es clave que nos dejemos asesorar sobre las necesidades de cada una de ellas para poder elegir una a la que podamos responder tanto en criterios de luz como de humedad ambiental o temperatura.
1. Conoce sus ciclos vegetales, el punto de partida cuando nos preguntamos cómo cultivar orquídeas en casa
El ciclo de crecimiento es diferente según las distintas variedades de orquídeas. Como sucede con otras plantas, ellas también demandan cuidados adecuados a cada momento de su época vegetal y cuentan con dos periodos muy definidos: el periodo de crecimiento, en el que la planta crea brotes, raíces o pseudobulbos; y la fase de reposo, en la que la planta detiene su crecimiento y, según la variedad, pueden llegar a perder incluso las hojas.
Identificar cómo se comporta nuestra orquídea según su variedad nos permitirá saber, por ejemplo, cómo y cuándo fortalecer nuestras orquídeas, o si es momento o no de trasplantar.
2. La luz, un aspecto fundamental para el cultivo con éxito de estas plantas
La gran mayoría de las orquídeas son amantes de la luz y la necesitan tanto para estar sanas como para poder florecer. Sin embargo, es importante comprender que también muchas de ellas necesitan que esa luz sea abundante y de carácter indirecto ya que sus hojas corren el riesgo de quemarse. Solo unas pocas excepciones, como la orquídea Vanda, admite el sol de forma directa.
Y no, no es algo negociable. Si decidimos cultivar orquídeas en casa tenemos que estar seguros de poder ofrecerle un buen rango de luminosidad según el tipo de orquídea. Para elegir una u otra es importante analizar cómo es nuestro espacio y, después, conocer cuál es a luz más adecuada para las orquídeas.
3. La temperatura, otro factor que cambia según el tipo de orquídea
La mayor parte de las orquídeas que disfrutamos proceden de climas tropicales, por lo que prefieren estar en temperaturas cálidas entre los 18 y los 26 grados. Sin embargo y dada la variedad de plantas que se engloban en esta familia botánica, conviene saber también que algunas prefieren ambientes más frescos o que, incluso, necesitan variaciones de temperatura importantes durante la noche para poder florecer.
En cualquier caso, sí es importante tener algo claro: a las orquídeas no les gusta pasar frío. Estar expuestas a él puede ser, de hecho, sinónimo de muerte.
4. El riego y la humedad, dos básicos cuando hablamos de cómo cultivar orquídeas en casa
Es, sin lugar a dudas, lo más importante cuando nos planteamos cómo cultivar orquídeas en casa. En la mayoría de los casos, tanto la cantidad de riego como la pauta son sustancialmente diferentes al resto de plantas a las que estamos acostumbrados. Y no solo eso: el peligro del exceso de riego en las orquídeas es real, ya que no solo sus raíces no lo toleran sino que además puede provocar hongos, una de las enfermedades de la orquídea más habituales cuando no se cultivan correctamente.

Mientras algunas variedades como la Paphiopedilum necesitan tener el sustrato siempre mínimamente húmedo, otras como la Phalaenopsis o la Cattleya necesitan que se seque por completo entre riego y riego. Un buen motivo para familiarizarnos con las necesidades de hidratación de la orquídea que elijamos y nos ajustemos a ellas.
Tan importante como esto es tener en cuenta otros dos detalles. El primero, que la mayor parte de las orquídeas agradecen el riego por inmersión. Con esta técnica, que consiste en sumergir el sustrato por completo en el agua y dejarlo unos minutos, estaremos favoreciendo que el agua empape todo el sustrato de manera uniforme. Y recuerda: nada de dejar el agua sobrante de riego en el plato de debajo.
El otro aspecto que debemos tener presente es que, como buenas plantas tropicales, nuestras orquídeas necesitan un buen grado de humedad ambiental. Un detalle que nos permite, de alguna manera, recrear el ambiente en el que viven y que es importante tanto para mantener la salud de sus hojas como para alargar la floración cuando se da.
5. El abonado, otra labor fundamental para su correcto desarrollo
Independientemente del tipo de orquídea que tengamos entre manos, utilizar abono para orquídeas como parte de sus cuidados es clave para su desarrollo. Pensemos que, en la gran mayoría de los casos, las orquídeas crecen en sustratos inertes como es la corteza de pino. Unos que, si bien cumplen con la necesaria función de mantener las raíces aireadas, no aportan nutrientes a nuestra planta.

Por este motivo, es fundamental que fertilizar nuestras plantas forme parte de nuestras tareas. Pero cuidado: según el momento en el que esté, nuestra planta tendrá unas necesidades de nutrientes u otras. Un buen motivo para conocer no solo el momento de su ciclo sino, también, cómo elegir el abono de orquídeas correcto según cada momento del año.
Y ahora que sabes cómo cultivar orquídeas en casa ¡no dudes en estrenarte con ellas! Descubrirás unas plantas tan hermosas como apasionantes que, digan lo que digan, son mucho más fáciles de cuidar de lo que parece.


