Orquídeas: el peligro del exceso de agua

Orquídeas: el peligro del exceso de agua

Las Orquídeas son una de las plantas más populares y deseadas. Hermosas, elegantes, en apariencia frágiles pero extremadamente duras: así es una familia botánica enorme (existen entre 25.000 y 30.000 variedades) que, lejos de lo que se cree, resulta mucho más sencilla de cultivar de lo que parece. La complejidad de la flor de la orquídea no es más que el resultado de aplicarle los cuidados necesarios.

Comprar Orquídeas en Verdecora

Y, a diferencia de otras plantas, en el caso de las orquídeas estos cuidados se fundamentan en un aspecto vital que supone la delgada línea amarilla entre una planta sana y una sin vuelta atrás. Hablamos del riego, un aspecto importante en cualquier planta pero que en el caso de las Orquídeas es más que vital.

Descubramos por qué el exceso de agua puede ser mortal y, lo que es más importante, cómo paliarlo para que nuestra Orquídea viva sana y florezca.

LA PAUTA DE RIEGO DE LAS ORQUÍDEAS

A diferencia de otras plantas, en el caso de las Orquídeas la palabra «pauta» asociada a riego no existe como tal. Dada su procedencia tropical, las Orquídeas necesitan un ambiente húmedo pero controlado. Tengamos en cuenta que, en la Naturaleza, estas plantas no se encuentran en la mayoría de las ocasiones plantadas en cortezas sino que viven suspendidas de las ramas de los árboles, sobre piedra o apoyadas en las cortezas de los troncos.

Esto define en gran medida su comportamiento con respecto al riego ya que, en estado natural, están acostumbradas a capturar el agua directamente en sus raíces del ambiente. Algo que, por ejemplo, en las épocas de lluvias tropicales tampoco supone un problema porque al tratarse de raíces desnudas expuestas a la intemperie no se forman depósitos de agua.

Algunas Orquídeas también se cultivan imitan sus condiciones naturales
Algunas Orquídeas también se cultivan imitan sus condiciones naturales

Dado que la mayor parte de las Orquídeas no se tienen en estas condiciones naturales, existe una manera perfecta de establecer su pauta de riego: por observación. Esto supone que, por ejemplo, en especies botánicas como la Phalaenopsis (una de las más populares) la manera de saber cuándo necesita agua es mirando sus raíces. Si observamos a través de la maceta, este tipo de Orquídea nos estará pidiendo agua cuando sus raíces tengan un tono gris plateado. En el caso de otras especies, como el Dendrobium, es más complicado dado que sus raíces no están tan expuestas pero aún así nos dará una señal: sus pseudobulbos (los tallos de la planta) comenzarán a mermar.

Un consejo importante: cuando aumentéis vuestra familia de Orquídeas con alguna variedad a la que no estéis acostumbrados, es importante preguntar sus características de riego. Volviendo a estas dos especies en particular, mientras la Phalaenopsis no necesita periodos de descanso, para el Dendrobium es imprescindible «pasar sed» durante un par de meses del invierno.

CÓMO REGAR LAS ORQUÍDEAS

No son una planta al uso, ni en su procedencia ni en su floración. Y por ese motivo, las Orquídeas no se riegan como se haría cualquier otra planta. Si deseamos cultivar con salud una Orquídea, es importante que nos olvidemos de ese gesto tan típico de dejar un bajo plato con agua o de regarla alegremente desde la parte superior. Con estas costumbres, lo que estaremos haciendo en realidad es contribuir a que se pudran sus raíces. Algo que en muy pocas ocasiones tiene vuelta atrás y que es fácilmente identificable: cobran un color marrón.

Las Orquídeas nos avisan de cuándo es momento de regar por el color de sus raíces
Las Orquídeas nos avisan de cuándo es momento de regar por el color de sus raíces

El método correcto para regar una orquídea es siempre por inmersión y teniendo cuidado de que el agua no llegue nunca a mojar el centro de la planta (de donde nacen las hojas). Tras tenerlas unos minutos (lo recomendable son 15) sumergidas, dejaremos que escurran el agua sobrante para después volver a colocarlas en el lugar donde estaban.

Un consejo importante: si vivimos en un clima con un alto grado de humedad, además de espaciar la pauta de riego tendremos que tener otra precaución. Con cuidado de no dañar las raíces, es más que importante realizar algunos agujeros en la maceta. De esta forma, evitaremos que se cree condensación en su interior y que el exceso de humedad se libere por algún sitio para preservar las raíces a salvo.

Y tú ¿qué Orquídeas tienes en tu casa y cómo las cultivas?

Si quieres conocer nuestra variedad de Orquídeas, échale un vistazo a nuestra sección de la tienda online aquí>> Orquídeas