En unos pocos años, los distintos tipos de cactus y crasas se han postulado como plantas favoritas para muchas personas. Y no solo porque sean poco exigentes o porque se conviertan en la primera opción para quienes se inician en cuidar plantas. Al margen de esto, no cabe duda: por su diversidad de formas, tanto unos como otras son auténticos aliados en la decoración de cualquier espacio. Un aspecto que no ha pasado desapercibido para quienes se plantean cómo decorar la casa con plantas o, incluso, contar con ellos en espacios de trabajo.
Sin embargo, es importante conocer un detalle sobre una de las familias vegetales más desconocidas. Y es que, en el caso concreto de los cactus, quedan muchos mitos por derribar. Para empezar es importante saber que, aunque los cuidados de los cactus son muy similares entre sí, bajo esta nomenclatura hay 170 géneros con más de 2.000 especies catalogadas. Un número que nos da una idea de la diversidad de plantas que existe bajo este paraguas. Y no: no todos los cactus proceden de climas cálidos y desérticos. Una pista de hasta qué punto las distintas especies son diferentes entre sí.
Así que veamos algunos tipos de cactus y crasas que, por unos u otros motivos, pueden jugar un papel ornamental único en cualquier espacio. Unos que podemos disfrutar tanto dentro como fuera de casa, en macetas o formando parte de nuestro jardín.
- ANTES DE MÁS: UN PAR DE APUNTES IMPORTANTES SOBRE LOS CACTUS
- TIPOS DE CACTUS Y CRASAS PARA DECORAR ¡Y ACERTAR!
- 1. Euphorbia, uno de los tipos de cactus siempre sujeto a polémica
- 2. Rhipsalis, el cactus de las mil caras
- 3. Haworthia, el nombre científico del «cactus cebra»
- 4. Cereus Peruvianus, uno de los tipos de cactus columnares más decorativos
- 5. Echinocactus, para amantes de las espinas
- 6. Crassula ovata, una planta carnosa e irresistible
- 7. Echeveria, una de las suculentas con más adeptos
ANTES DE MÁS: UN PAR DE APUNTES IMPORTANTES SOBRE LOS CACTUS
Comprendida la diversidad de los distintos tipos de cactus, empecemos rompiendo un mito. A pesar de la idea preconcebida que podamos tener en mente, no todos tienen espinas punzantes. Curiosamente, las especies que sí disponen de ellas suelen proceder de climas extremos y responden a una evolución natural. ¿Cuál es el motivo para que las tengan? Poder defenderse de depredadores que pueden encontrar en sus hojas carnosas una fuente de hidratación. Al margen de la anécdota, hay un motivo más para prestarle atención a este aspecto ya que la presencia o no de espinas nos indica en cierta manera su cultivo: los que tienen muchas, necesitan menos riego.

Pero no es el único mecanismo singular que han desarrollado estas increíbles plantas y que puede ayudarnos a saber qué necesitan. Algunos tipos de cactus cuentan con una pelusilla blanca dispuesta sobre ellos. Algo que, si bien podría parecernos simplemente decorativo, tiene otra lectura más. Es una defensa para evitar que los rayos del sol puedan quemarlos. ¿Y qué implica esto? Que ese cactus que tenemos ante nosotros proviene de un clima con una alta incidencia solar, tanto en intensidad como en horas.
TIPOS DE CACTUS Y CRASAS PARA DECORAR ¡Y ACERTAR!
1. Euphorbia, uno de los tipos de cactus siempre sujeto a polémica

¡Y tanto que polémicos! Aunque se suele incluir en la lista de cactus, lo cierto es que la Euphorbia en cualquiera de sus especies es una suculenta. Es más que probable que esta confusión se deba a dos detalles. Por un lado, al hecho de que algunas de ellas como la Euphorbia cristata láctea tengan pequeñas abultaciones espinosas. Por otro, a las consideraciones populares que denominan, por ejemplo, a la Euphorbia trigona como cactus catedral.
Pero no es la única: otras variedades de este mismo género reciben nombres que también aluden a su verticalidad y disposición natural de sus tallos. ¡Normal que llame a error su catalogación vegetal!
2. Rhipsalis, el cactus de las mil caras

Sí, has leído bien. Hablar de estos cactus de hojas carnosas es, sin lugar a dudas, descubrir una enorme diversidad en cuanto a formas, tonos e, incluso, floraciones. Pero, al margen de cuál de estos tipos de cactus elijamos, sorprende saber un par de aspectos. El primero: al margen de su aspecto, la mayoría de los cuidados del Rhipsalis son comunes a todos ellos. Y, tan peculiar como esto, es conocer que buena parte de los cactus que responden a estas catalogación son además colgantes.
Pero más allá de la diversidad de aspectos y formas, conviene saber algo más: ninguno de estos tipos de cactus tiene espinas.
3. Haworthia, el nombre científico del «cactus cebra»

Y usamos las comillas porque, a pesar de recibir el nombre de cactus cebra, realmente no forma parte de esta familia vegetal. Esta suculenta, de porte humilde, es sumamente atractiva fundamentalmente por el diseño de sus hojas. Y no hablamos, únicamente, de su forma triangular tan característica. Nos referimos, más bien, a ese diseño natural que dispone sobre ellas rayas estrechas y habitualmente blancas.
Dado que no suele alcanzar los 20 centímetros de altura, no: no es una planta imponente en cuanto a su porte. Pero nada de menospreciar su talla: combinada con cubremacetas puede ser sumamente decorativa.
4. Cereus Peruvianus, uno de los tipos de cactus columnares más decorativos

No hay más que verlo para entender el motivo por el que estos tipos de cactus son tan valorados. Las 50 especies que responden a esta catalogación se caracterizan por su aspecto columnar y ramificado. Y no solo eso: además, la mayoría de ellos son de crecimiento rápido y pueden llegar a alcanzar los 10 metros de altura plantados directamente en suelo.
Si su porte es llamativo no lo es menos su flor. Más allá de su atractivo y de su imponente tamaño, tienen otra peculiaridad: se abren fundamentalmente con la llegada de la noche y hasta el amanecer.
5. Echinocactus, para amantes de las espinas

De entre todos los tipos de cactus, el preferido para los puristas y amantes fieles de esta familia vegetal. También llamado asiento de suegra y barril de oro, hay un mote que nos da una idea de cómo es: cactus erizo. Y es que la principal característica, más allá de su forma esférica, es la disposición de espinas alrededor del tallo central de color amarillo y sumamente afiladas.
Sumamente longevo con los cuidados adecuados, puede llegar a tener en torno al medio metro de altura.
6. Crassula ovata, una planta carnosa e irresistible

Es uno de los tipos de suculentas más conocidos, y no le faltan razones. Sus hojas, de carácter carnoso y redondeado, tienen otro atractivo más: suelen contar con una tonalidad roja en el borde y, según las condiciones meteorológicas, pueden cambiar su colorido. Pero más allá de este detalle, la Crassula ovata o árbol de Jade cuenta con otra singularidad que hace imposible renunciar a ella: adquiere un porte arbóreo. Eso sí: con paciencia, ya que es de crecimiento lento.
7. Echeveria, una de las suculentas con más adeptos

Es la reina de las suculentas, y no hay más que verla para entenderlo. Más allá de sus hojas dispuestas en roseta y de su increíble variedad de colores, los cuidados de la Echeveria son sumamente sencillos. Una suma que convierte a estas plantas en imprescindibles para decorar dentro de casa pero, también, si nos preguntamos cuáles son las mejores plantas para rocalla o nos planteamos cómo hacer un jardín mediterráneo.
De entre todos estos tipos de cactus y crasas ¿cuál elegirías para decorar tu casa o espacio de trabajo? La respuesta es sencilla: ¡es imposible elegir solo una!
