Qué es un prebonsái y cuáles sus características

Qué es un prebonsái y cuáles sus características

Es un término común entre los amantes del bonsái pero absolutamente desconocido para los profanos de este apasionante mundo. Saber qué es un prebonsái nos permite comprender la magnitud de esos pequeños árboles que, a pesar de su talla, podríamos considerar de gran envergadura. Y es que los bonsáis no son, únicamente, una forma de cultivo de tradición milenaria. Además tener uno tiene una implicación emocional que, en realidad, forma parte de su disfrute: reconectar con la naturaleza para, moldeándola, hacerla todavía más hermosa.

En líneas generales, existe una línea muy fina que determina qué es un prebonsái con respecto a un bonsái. Pero, a pesar de las distintas opiniones y consideraciones, sí hay pautas concretas que nos ayudan a diferenciar uno de otro. Antes de desgranarlas, tan solo un apunte: si valoras que es un acierto regalar un bonsái o te estás iniciando en sus cuidados, los prebonsáis no son lo más recomendable.

Veamos a fondo por qué. Una forma de comprender, también, su singularidad.

¿QUÉ ES UN PREBONSÁI? EL PUNTO DE PARTIDA

Por definición, un prebonsái es un árbol de pequeño tamaño que todavía se encuentra en un estadio inicial de su vida. Un término que debemos considerar cómo merece ya que no podemos olvidar que se trata de árboles. Unas plantas con unos tiempos de crecimiento para alcanzar la madurez sustancialmente diferentes a cualquiera de las plantas de exterior. Tengamos en cuenta que un árbol necesita al menos cuatro años para considerarse como tal, y que el tiempo que tiene que transcurrir para catalogarlo como bonsái maduro son los diez años.

Hojas de prebonsái
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Intimamente relacionado con su edad hay otros factores que determinan qué es un prebonsái. Habitualmente, estos pequeños árboles no cuentan con ninguna forma definida más allá del crecimiento natural de la propia planta. Además y aunque no es máxima escrita en piedra, buena parte de las especies que se usan para los prebonsáis tienen la característica de crecer con una cierta curvatura en su tronco. No es la única característica: también suelen tener ramas finas que se prestan a ser moldeadas.

Hay un detalle más que diferencia qué es un prebonsái de un bonsái. El prebonsái se trabaja en una maceta habitualmente de plástico, con la misma altura y diámetro. Es la llamada maceta de entrenamiento y acompañará a nuestro prebonsái hasta que lo trasplantemos. Podríamos pensar que se trata, únicamente, de una cuestión de estética. Pero basta con profundizar en las macetas para bonsái para comprender que no es así. Es cierto que juegan un papel clave a nivel ornamental pero, también, que lo hacen en lo que respecta a regular el crecimiento y favorecer el bienestar de nuestro árbol de tamaño reducido.

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¿CUÁLES SON LAS VENTAJAS DE LOS PREBONSÁIS?

Comprendido qué es un prebonsái es inevitable comprender qué los hace objeto de deseo para los amantes de estas plantas.

El principal motivo para inclinarse por un prebonsái es la posibilidad de moldear el árbol a nuestro antojo, dentro de las posibilidades que éste nos ofrece. Habitualmente un bonsái ya cuenta con un diseño definido que no podemos alterar sino, únicamente, mejorar. Es por eso que muchos de sus fans apuestan por el prebonsái por permitirles jugar con las formas que desean disfrutar.

Por increíble que nos parezca, el diseño que le damos a estos pequeños árboles determina el tipo de bonsái que es. Una catalogación que no se hace únicamente por su ubicación sino, también, por la apariencia de su tronco y sus ramas. Para entender este punto en profundidad, nada como conocer en unos minutos hasta qué punto el estilo que le damos a nuestro árbol tiene su propia simbología.

¿CÓMO SE TRANSFORMA UN PREBONSÁI EN BONSÁI?

Podríamos pensar que lo que hace que un prebonsái pase a ser bonsái es una cuestión de tiempo. Y no: realmente no tiene nada que ver. En realidad, lo que provoca este cambio de consideración depende de determinadas tareas que tenemos que realizar sobre nuestro prebonsái. Unas que sentarán las bases de nuestro futuro bonsái.

Para empezar esa transición, hemos de realizar una labor de poda de formación en nuestro prebonsái. En este punto no es solo fundamental saber cómo podar un bonsái correctamente. También lo es conocer las singularidades de la especie vegetal para hacerlo según lo que necesita.

Herramientas para podar prebonsáis y bonsáis
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No solo eliminaremos las ramas que consideramos innecesarias o que afean la forma que queremos darle. También y como parte del diseño, tendremos que trabajar su copa. Un momento ideal para ello es al final del invierno, cuando la savia de la planta todavía no se ha puesto en circulación.

Una vez hecho esto, es momento de trabajar las raíces. Con sumo cuidado, lo ideal es desenrollarlas sin dañarlas. El objetivo es recortarlas a la mitad. Es precisamente así y con la ayuda de las macetas para bonsáis como podremos controlar el crecimiento de nuestro árbol.

Y sin prisa, como dictan los cánones del mundo del bonsái, es momento de colocar nuestra planta en su nuevo contenedor.

Uno de tamaño reducido que nos permitirá disfrutar de la increíble belleza de los árboles con una talla completamente diferente, y diseñado por nuestras manos.