Las plantas colgantes de interior son auténticas aliadas de la decoración de cualquier estancia. No solo nos permiten aprovechar espacios que de otra manera no podríamos utilizar sino que, además, son ideales para poner una nota natural en muebles, estanterías o, simplemente, sobre mesas. Además de embellecer, tienen otra increíble virtud: nos permiten poner el foco de atención, si así lo deseamos, en un punto determinado. Y es que, más allá de las singularidades vegetales de cada una de ellas, su característico porte colgante es un maravilloso recurso para el interiorismo.
Si nos planteamos cómo decorar la casa con plantas, es fundamental romper un esquema implantado en la cultura popular. Normalmente, tenemos asociada la presencia de plantas a salones, recibidores y cuartos de estar. Unas estancias que, si bien son las más habituales, no son las únicas en las que la plantas colgantes de interior pueden lucirse. Pueden ser perfectas si buscamos plantas de interior para tener en el baño, como parte de la decoración de nuestra cocina… ¡o en los dormitorios! Porque ese es otro mito: no, las plantas no «nos roban el aire». Es más: tenerlas en este tipo de espacios puede ser incluso beneficioso.
Por todo ello, veamos una propuesta de plantas colgantes de interior que más allá de su belleza tienen otra virtud: no exigen mucho. Un detalle a considerar si cuidar plantas no ha sido hasta ahora nuestro fuerte y tenemos título de «mataplantas oficial»; pero, también, si disponemos de poco tiempo para ellas.
- NUESTRAS PROPUESTAS DE PLANTAS COLGANTES DE INTERIOR
- 1.Potho, un imprescindible entre las plantas colgantes de interior
- 2. Cintas, otro clásico sumamente resistente
- 3. Tradescantia, la belleza hecha planta
- 4. Monstera, la más sorprendente de esta lista de plantas colgantes para interior
- 5. Peperomia, una planta de porte pequeño de gran impacto decorativo
- 6. Helecho, una de las plantas colgantes para interiores que conviene conocer a fondo
- 7. Senecio colgante, una suculenta sumamente bella
NUESTRAS PROPUESTAS DE PLANTAS COLGANTES DE INTERIOR
La fascinación por las plantas colgantes es una máxima de casi cualquier amante de las plantas. Y no solo en lo que respecta a las plantas colgantes de interior: disfrutar de ellas fuera de casa también es fundamental en el diseño de una terraza, un balcón o un jardín. Es más: este tipo de plantas es idónea si disponemos de poco espacio y no queremos renunciar a la naturaleza. Si quieres conjugar plantas colgantes de interior con otras de exterior, descubre en unos pocos minutos cinco ideales para tener fuera de casa.
Pero volvamos al interior, porque hay un detalle más que hará que nos enamoremos por completo de estas plantas de porte distinto. Algo poco conocido de las plantas colgantes de interior es que buena parte de ellas son, además, plantas purificadoras que limpiarán tu hogar. Su presencia no solo decorará: también nos permitirá respirar un aire más limpio y sano. Un aspecto que, incluso, viene a reforzar la idea de colocarlas en espacios destinados a dormir.
Conocidas todas sus ventajas, es momento de ver una selección de plantas colgantes de interior fáciles de cuidar que nos ayudarán a decidirnos cuando nos planteemos comprar plantas.
1.Potho, un imprescindible entre las plantas colgantes de interior

Es una de las plantas colgantes de interior por excelencia, y bien podríamos decir que sobran los motivos para que así sea. No solo es una de esas plantas fáciles de cuidar que nos complican poco la vida. Añadido, su capacidad de adaptación es tal que puede incluso crecer en espacios con menos luz de la que le gustaría tener.
Los cuidados del Potho no entrañan una gran dificultad. Es una planta que tolera relativamente bien la falta de agua y la sequedad ambiental del interior, aunque conviene pulverizar sus hojas para fomentar su color verde. Un apunte: si compartimos nuestra casa con perros o gatos, es mejor evitarla. Es tóxica para ellos.
2. Cintas, otro clásico sumamente resistente

Una de las plantas de interior fáciles de cuidar más completas que existen, y razón por la que es una de las habituales. Las Cintas, también llamadas planta araña, lo tienen todo: soportan muy bien la sequía, no son demandantes con la iluminación y toleran los ambientes secos propios de los interiores.
Por si todo esto fuera poco, tiene dos atractivos más. Por un lado, que hablamos de una planta súper generosa que genera constantemente brotes nuevos con los que engrosa su follaje. Por otro, podemos estar tranquilos con ella: es una de las plantas no tóxicas para gatos y perros.
3. Tradescantia, la belleza hecha planta

No cabe duda: es una planta para mirar sin cansarse. El singular diseño de sus hojas, con coloraciones moradas, hacen de ella una planta decorativa ideal para cualquier espacio. Y, aunque puede cultivarse en exterior en climas cálidos, la Tradescantia o «amor de hombre» se siente mucho más cómoda dentro de casa. Y cuidado con esto si tenemos mascotas: es tóxica para nuestros animales.
Al margen de la temperatura, que es algo que debemos vigilar de cerca, los cuidados de la Tradescantia ponen muy fácil disfrutar de ella. Demanda riegos moderados, abonado regular en meses de primavera y una iluminación abundante para vivir con bienestar. En caso de que no tenga la cantidad de luz que necesita, nos lo hará saber: sus hojas perderán su característica intensidad de color.
4. Monstera, la más sorprendente de esta lista de plantas colgantes para interior

Cuando pensamos en una Monstera o Costilla de Adán, solemos pensar automáticamente en una planta trepadora. Y sí: así es. Sin embargo, lo que no es tan sabido es que también podemos disfrutar de ella de forma colgante. Algo a lo que se prestan tanto la Monstera deliciosa como la Monstera Adansonii y que solo tiene un secreto: elegir un ejemplar joven y no colocarle tutores sobre los que pueda crecer.
Como sucede con las anteriores, hablamos de una planta sumamente sencilla de cultivar. Los cuidados de la Monstera son asumibles para cualquier nivel de jardinería, razón por la que es una de las plantas verdes más populares en hogares, oficinas e, incluso, comercios. Eso sí: es tóxica para animales.
5. Peperomia, una planta de porte pequeño de gran impacto decorativo

Es la planta perfecta para quienes busquen una nota de naturaleza de dimensiones reducidas. A pesar de su tamaño, el atractivo de las hojas de la Peperomia habla por sí mismo: carnosas, jaspeadas o variegadas según la variedad; y sumamente generosas. Pero no es la única razón para contar con ella como parte de nuestras plantas colgantes de interior: además y aunque es poco conocido, también florece.
Disfrutar de cualquier Peperomia plenamente pasa por cumplir con sus pocas demandas. Necesita un espacio luminoso, riego regular en verano y ocasional en invierno; y abonado cada 15 días diluido en el riego en los meses de primavera. Y sí: si tenemos animales, no supondrá una amenaza.
6. Helecho, una de las plantas colgantes para interiores que conviene conocer a fondo

¡Y tanto! A pesar de que es una de las plantas de interior resistentes, es fundamental conocer algunas particularidades importantes para su bienestar. Por sus orígenes, los helechos son plantas que demandan un buen grado de humedad ambiental. Y no es algo negociable: sin ella, pueden enfermar hasta morir. Un buen motivo para que sean una planta habitual en baños y cocinas.
No es el único mito sobre ellos que debemos romper: además de necesitar luminosidad, la gran mayoría de ellos no son tóxicos para animales. Dado que es una familia vegetal inmensa, consulta la variedad del tuyo por si las moscas.
7. Senecio colgante, una suculenta sumamente bella

Otra de las plantas colgantes de interior más hermosas que existen, e imprescindible para amantes de las crasas y suculentas. En sus tallos alargados se disponen sus hojas, cilíndricas o redondas según la variedad. Y, a pesar de que es una familia amplísima, todos los Senecios comparten una característica: son plantas sumamente fáciles de cuidar.
Sus demandas son sencillas de cumplir. Más allá de colocarlo en espacios bien iluminados y cálidos, tan solo tendremos que preocuparnos de controlar el riego. Como buena suculenta, no soporta los encharcamientos por lo que vale más pecar de defecto que de exceso. Y, si queremos fomentar su crecimiento, nada como aplicar abono para cactus y crasas una vez al mes desde el comienzo de la primavera hasta el final del verano.
Siete plantas colgantes de interior con siete personalidades diferentes pero con algo en común: la facilidad de sus cuidados. Lo único realmente complicado es elegir ¡solo! una de ellas.
