Estrés en las plantas: qué es y cómo se manifiesta

Qué causa estrés en las plantas

Por sorprendente que pueda resultar, el estrés en las plantas es algo mucho más habitual de lo que podemos pensar. Un término que, si bien identificamos habitualmente con humanos y animales, también es recurrente en el mundo vegetal. En realidad, comprender que pueden sufrirlo pasa por conocer hasta qué punto determinados factores externos, biológicos o, incluso, puntuales pueden comprometer tanto su bienestar como su vida.

Por definición, el estrés es un conjunto de alteraciones que se producen en un organismo como respuesta física a estímulos repetidos. Algo que, por increíble que parezca, también afecta a los organismos vegetales provocando en ellos reacciones que podríamos considerar como adversas. Y no, no podemos tomárnoslo a la ligera. El estrés en las plantas puede llegar a poner una planta tan al límite que pueda ser el motivo para acabar con ella. No lo hará de forma inmediata pero sí desencadenará un proceso que termine con nuestra planta en la basura.

Así que entendamos qué puede causar estrés en las plantas y, sobre todo, cómo se manifestará en ellas.

¿QUÉ PROVOCA ESTRÉS EN LAS PLANTAS?

Aunque podamos pensar que el estrés solo se manifiesta en las plantas de interior, no es así. Cualquier planta, incluyendo las plantas de exterior e incluso plantas de huerto, está sometida a factores que pueden incidir en su bienestar. Y, aunque muchos de ellos pueden ser controlados por la mano humana, otros tantos se escapan a nuestro control. Un buen motivo para conocerlos a fondo y, en la medida de las posibilidades, minimizar su impacto sobre ellas.

Qué causa estrés en las plantas

Conozcamos a fondo algunos aspectos fundamentales que provocan estrés en las plantas para tratar de cuidar de ellas lo mejor posible. Por sorprendente que pueda resultar, la lista de factores que pueden desencadenar este mecanismo perjudicial para las plantas es mucho más extensa y familiar de lo que podríamos imaginar.

1. Temperatura en exceso o defecto, uno de los principales motivos

Cuando nos planteamos cómo recuperar una planta después de una helada o sufrimos por ver una planta quemada por el sol, nos quedamos en el hecho sin pensar en más. Sin embargo, es importante saber que nuestra planta no sufre otra cosa que las consecuencias del estrés provocado por un descenso radical de la temperatura o una insolación excesiva.

Por eso y además de tomar precauciones en momentos puntuales, es fundamental respetar las necesidades de temperatura de cada planta. No hace falta exponerla a estos extremos que acabamos de comentar: una planta sometida a más frío o calor del que soporta también se estresará.

En este apartado también conviene contemplar el viento y las corrientes de aire, que puede ser un desencadenante de estrés vegetal.

2. Riego inadecuado, una de las fuentes principales de estrés en las plantas

Tanto la falta como el exceso de agua pasan factura a nuestras plantas. Las sequías y los encharcamientos provocan que las raíces no sean capaces de absorber los nutrientes y distribuirlos debidamente por los tejidos vegetales.

3. Presencia de malas hierbas, las enemigas silenciosas

No nos cansaremos de repetirlo: saber cómo erradicar las malas hierbas es fundamental para la salud de nuestras plantas. Además de antiestéticas, las plantas adventicias son ladronas de luz, recursos hídricos y nutrientes del suelo.

Eliminar las malas hierbas

4. Desequilibrios químicos en el sustrato, crucial

Nos referimos a una falta o exceso de nutrientes en el sustrato. Una situación que puede darse tanto por una administración inadecuada de los fertilizantes como por una falta de renovación del suelo.

5. Plagas y hongos, otro motivo de estrés en las plantas

Es, de hecho, uno de los motivos fundamentales de estrés en las plantas. Insectos, hongos, virus o bacterias no son, únicamente, una amenaza para la salud de nuestra planta. Son, también, una fuente de desequilibrio vegetal que puede hacer que no sea capaz de remontar esta agresión externa.

Por ello y tan importante como saber cómo eliminar las plagas es evitar que aparezcan.

6. Iluminación deficiente, otro clásico en el estrés de las plantas

En las plantas no vale improvisar en lo que respecta a sus necesidades de sol. Así si buscamos plantas de interior con poca luz, no podremos exponerlas a un exceso de luminosidad; ni no darle la que necesitan a las planas con alta demanda de ella.

De hacerlo, estaremos sometiendo a nuestras plantas a un estrés innecesario.

Shock por trasplante

7. Trasplantar mal o en un momento no recomendado

¡Increíble pero cierto! Saber cómo trasplantar una planta correctamente es crucial tanto a corto como a medio plazo.

Y no: no lo decimos únicamente porque el trasplante pueda dañar las raíces de la planta. Nos referimos, también, a que el hecho de cambiarla de maceta y sustratos desencadena el denominado shock por trasplante: un cuadro de dolencias vegetales que no es otra cosa que estrés.

¿CÓMO SE PUEDE EVITAR EL ESTRÉS VEGETAL?

Entendiendo cuáles son los factores desencadenantes del estrés en las plantas, es momento de saber cómo evitar que se manifieste. Si bien es cierto que algunas situaciones, fundamentalmente meteorológicas, no son controlables; hay otras muchas que podemos evitar.

1. Conoce a fondo las necesidades de cada planta

¡Fundamental! Saber en detalle cuáles son los cuidados de una determinada planta nos permitirá evitar buena parte del estrés que puede sufrir. Solo si le damos la luz que demanda, el agua que necesita o la exponemos a la temperatura idónea no se dará.

2. Usa los fertilizantes adecuados y en la cantidad indicada

Otro aspecto clave. Cuando hablamos de abonos y fertilizantes, el «un poquito más» o no seguir la pauta recomendada no es una buena idea. Haciéndolo estaremos alterando el equilibrio químico que cada planta necesita.

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Pero no es lo único a contemplar. Añadido, es vital usar el abono adecuado para cada tipo de planta. Hacerlo es la única manera de aportarle exactamente los nutrientes que demanda.

3. Alíate con las plantas amigas para evitar las plagas

Y no solo nos referimos a las plantas perennes beneficiosas para el huerto. También podemos unirnos a la lucha biológica de forma natural, utilizando como parte de nuestras plantas aquellas que repelen de forma natural a los insectos perjudiciales o, incluso, atraen a los enemigos naturales de éstos.

4. Fortalece tus plantas de manera preventiva

Y no hablamos, únicamente, de abonarlas o darles el suelo que necesitan. Nos referimos, también, a usar productos específicos que ayuden a incrementar de manera natural las defensas de las plantas.

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Una tarea que podemos incluir de forma sencilla en nuestras pautas de cuidados, y que hará que nuestras plantas presenten mayor resistencia ante posibles ataques externos.

Y ahora que sabes reconocer el estrés en las plantas, tienes en tu mano la oportunidad de evitar que se produzca. La mejor garantía para disfrutar plenamente de ellas.