7 errores al cuidar plantas que pueden estropearlas

7 errores al cuidar plantas que pueden estropearlas

Es un clásico que, seguramente, has escuchado decir o has dicho en alguna ocasión. Ese «no tengo mano con las plantas» suele traducirse, en realidad, en un cúmulo de errores al cuidar plantas que acaban con ellas. Algo que, más allá de este desenlace, suele generar frustración en aquellas personas que ven cómo sus plantas se estropean sin remisión. Pues bien: rompamos el mito. No hay dones excepcionales con las plantas, ni personas con mayor o menor predisposición a su cultivo. Hay, en realidad, errores al cuidar plantas que todos cometemos y que, lejos de ser enigmas, son sencillos de evitar. Basta con saber un poquito más del espécimen que tenemos delante. Y, también, con prestarle un poco de atención.

Hay pocas cosas comparables con ese acento único y natural que ponen las plantas en casa. Una razón de peso para que quienes aseguran estar reñidos con ellas lo intenten una y otra vez. Algo que suele desencadenar en que apuesten por plantas artificiales para evitarse disgustos. Y está claro que son una opción perfecta. Pero también lo está que nada puede sustituir la magia de la planta natural. Un motivo suficiente para tomarse unos minutos y descubrir esos errores al cuidar plantas que pueden arruinar las nuestras.

Porque no cabe duda de que nada como saber para poder. Y, dado que queremos que disfrutes de tus plantas durante mucho tiempo, hoy vamos a centrarnos en esos errores al cuidar plantas que, antes o después, todos hemos cometido. Una guía sencilla y rápida para arrinconar ese «no tengo mano con las plantas» que suena a condena.

TIPS PARA EVITAR ERRORES AL CUIDAR PLANTAS

La intención de esta mini guía de errores al cuidar plantas es, precisamente, que puedas disfrutarlas plenamente. Que consigas sacarlas adelante sin que su cultivo se convierta en un dolor de cabeza, o que sientas sobre el ti el peso de la maldición popular de no conseguirlo. Para empezar, e importante: si no tenemos mucha experiencia en jardinería, vale más empezar por plantas de interior o plantas de exterior de cuidados sencillos. Es más: si la memoria no es nuestro fuerte, nada como escoger aquellas que demanden poco riego. Y partimos de esta base porque, si no estamos muy rodados en cuidar plantas, será la única manera de que salgan adelante. Está claro que esto implica renunciar a plantas que, quizás, nos parecen mucho más espectaculares o interesantes. Pero optar por las más rústicas nos servirá como entrenamiento para poder ir ampliando nuestro abanico.

Dejando de lado este consejo, veamos los errores al cuidar plantas más habituales. Unos con los que, ¡seguramente!, nos sentiremos identificados y que son sencillos de evitar.

1. No conocer la planta que tenemos

Es el punto de partida básico y fundamental para evitar disgustos. Y, curiosamente, es algo en lo que no solemos reparar. Nos regalan una planta, la heredamos de una vecina o la compramos. Y solo sabemos de ella que nos gusta por su forma, su colorido o el diseño de sus hojas. Creemos que, como planta que es y por defecto, necesita agua y luz. Y, dado que no sabemos cuáles son sus demandas, le damos de ambas cosas a discreción o en defecto. Primer error de nuestra lista. Por más verde que sea, cada especie vegetal tiene sus propias características. Unas que podemos conocer con solo identificar de qué planta se trata, buscar información sobre ella o preguntándonos.

Solo sabiendo de cuál se trata podremos darle lo que necesita. Sin excesos ni defectos.

El riego, uno de los errores al cuidar plantas más habitual

2. Regar indiscriminadamente, uno de los errores al cuidar plantas más habitual

Quizás el motivo que encabeza la lista de errores al cuidar plantas. Y, también, el principal motivo para que se nos mueran. Si no tenemos identificada la planta, no sabremos cuál es su pauta de riego. Un fallo que puede provocar que estemos regando de más una planta que está reñida con el exceso de humedad, o de menos a aquellas que necesitan un buen grado de humedad.

Y no, no es un fallo menor. En líneas generales, a las plantas no les gustan los encharcamientos. Pero es que, incluso en ocasiones, estos pueden ser el motivo de su muerte y destrucción. No hay más que echarle un vistazo al peligro del exceso de riego en orquídeas o, incluso, a los consejos sobre cómo regar suculentas correctamente.

Añadido, regar no es únicamente ponerle agua. También hay que saber cómo hacerlo de acuerdo a lo que cada planta tolera. Hay plantas que no toleran que sus hojas se mojen, otras que llevan mal ese recurso del plato bajo la maceta con agua o, incluso, las que necesitan ser pulverizadas en lugar de empapadas. Cada planta tiene sus ritmos de agua y, también, sus maneras de ser regada.

3. Pensar que el sustrato es solo tierra

¡Error! La existencia de distintos tipos de sustratos para plantas no es para complicarle la vida a los amantes de la jardinería. Responde a las necesidades específicas de los distintos tipos de plantas. Y, lejos de ser secundarios, se puede decir que son vitales. Si a una planta ácida le ponemos un sustrato universal, veremos cómo sus hojas pierden coloración. Lo mismo sucede si a una de nuestras plantas verdes no le suministramos un suelo en el que pueda tomar los nutrientes que necesita para mantener el colorido de sus hojas.

Sustrato para plantas verdes Verdecora
No elegir el sustrato adecuado es uno de los errores al cuidar plantas más comunes. Encuentra el que necesitan las tuyas aquí

 

Pero la cosa va mucho más allá de colores. Además de esto, los sustratos están diseñados para tener determinadas texturas o, incluso, propiedades para según qué tipo de plantas. Y, mientras unos buscan guardar la humedad, otros están pensados para evitarla.

4. Infravalorar la importancia de la luz, otro de los errores al cuidar plantas más comunes

Confiamos tanto, tanto en nuestra planta que creemos que va a poder prosperar en casi cualquier condición. Y, de pronto, vemos cómo poco a poco se va apagando sin comprender la razón. Pues bien, al margen de otros errores al cuidar plantas, puede ser porque no reciba la luz adecuada. El hecho de ser planta no implica, por defecto, que tengamos que ponerlas a pleno sol o resguardarlas a la sombra. En realidad e ¡insistimos! conocer nuestra planta nos permitirá saber qué tipo de luz demanda.

5. Creer que no es necesario trasplantar

Tenemos una planta que ni crece ni mengua, y nos preguntamos por qué. Quizás también nos hayamos dado cuenta de que las hojas se hacen más pequeñas, o incluso que las raíces salen por los agujeros de drenaje. Pues, más allá de ver si no estamos cometiendo algún error en su cultivo, es altamente probable que el principal motivo sea que no tiene espacio para crecer. El trasplante es una tarea que tendremos que realizar de año en año, salvo contadas excepciones poco amantes de los trasplantes. Una forma de renovarle a nuestra planta el sustrato y los nutrientes pero, también, de darle espacio para que evolucione.

No trasplantar, uno de los errores al cuidar plantas más habitual
Incluye el trasplante anual entre tus labores, y tus plantas lo agradecerán. Descubre aquí nuestra selección de macetas y jardineras

 

Y no tengas miedo: basta con saber cómo trasplantar una planta para hacerlo correctamente.

6. Tener en cuenta las temperaturas… ¿temperaturas, has dicho?

Otro de los errores al cuidar plantas más comunes, y que suele ir de la mano de no conocer un poquito más de nuestra planta. Las plantas están marcadas por sus orígenes y, lejos de ser solo parte de su historia, definen en gran medida sus cuidados. Por eso, es fundamental conocerlas a fondo para saber qué temperatura demandan. Aunque parezca algo menor, no lo es. Hay plantas que pueden vivir aún con grados bajo cero, y otras muchas que demandan la misma temperatura confort de los humanos.

7. Considerar que es un accesorio decorativo más

Otro de los errores al cuidar plantas más comunes y más desconocidos. Tenemos una maceta con una planta que está preciosa y, cada cierto tiempo, decidimos cambiarla de sitio. ¡Negativo! Por increíble que parezca, las plantas se acostumbran a los lugares en los que las ponemos. Un proceso de aclimatación que lleva cierto tiempo, y que es uno de esos cuidados invisibles que podemos darles. Así que, si tu planta está creciendo feliz en donde está, ¡ni la toques!

Y ahora, confiesa: ¿cuántos errores al cuidar plantas de los que hemos enumerado has cometido alguna vez? ¡Quien esté libre de pecado que lance la primera piedra!