Quienes conviven con uno de ellos saben que la muda del pelo del perro es un proceso que, en dos momentos muy definidos del año, nos acompaña irremediablemente. Y decimos esto porque, por más que sea parte de la vida de nuestro animal, no deja de ser engorroso para cualquier hogar. La muda del pelo del perro no solo supone extremar la limpieza de casa. Implica, también, cuidar todavía más de nuestro animal en un momento en el que necesita mimos extras.
Y es que, aunque el proceso de cambiar de pelo sea natural, implica un importante cambio fisiológico para nuestro animal. Uno en el que es imprescindible la mano humana, tanto para hacerlo más llevadero como para que la salud de nuestro animal no se resienta. Es más: en muchas ocasiones, la muda del pelo del perro puede ser un auténtico indicador de la salud del nuestro. Por eso no solo conviene ayudarle sino, también, observar de cerca el proceso.
Así que veamos por qué este proceso es tan importante y, sobre todo, cómo podemos ayudar a nuestro animal a llevarlo lo mejor posible.
- POR QUÉ SE DA LA MUDA DEL PELO DEL PERRO
- Un par de excepciones a conocer en el cambio de pelo del perro
- 1. El cambio de pelaje en los «perros de casa»
- 2. La muda del pelo del perro según el tipo de pelo
- CÓMO AYUDAR EN EL PROCESO DE LA MUDA DEL PELO DEL PERRO
- 1. Cepillar de forma regular y con el peine adecuado, fundamental
- 2. Aumentar la pauta de baños ¡sin pasarse!
- 3. Vigilar de cerca su alimentación
- 4. Prémiale de forma sana por dejarse ayudar
POR QUÉ SE DA LA MUDA DEL PELO DEL PERRO
Hay que comprender que la muda del pelo del perro es una de las funciones biológicas menos evolucionadas de estos animales. Y decimos esto porque el proceso de cambiar el pelaje se remonta a cuando el perro todavía no era un animal doméstico, y vivía a la intemperie.
Aunque el perro ya no sea un animal salvaje, está claro que en su organismo este proceso continúa. Por entonces, este proceso natural era clave para la supervivencia. Y, aunque hoy no cumpla la misma función, hay que entender que se trata de un mecanismo de protección y adaptación que se pone en marcha con la llegada de las estaciones intermedias. El objetivo de esta pérdida masiva de pelo es, sobre todo, ayudar a nuestro animal a poder regular la temperatura. Si en primavera el objetivo es descargar al perro del pelo grueso del invierno, en otoño busca engordarlo para defenderse del frío.
Curiosamente, la muda del pelo del perro no se pone en marcha únicamente por la temperatura. En realidad, hay un factor mucho más sutil que es el principal activador del mecanismo. ¿Cuál? La luz. La cantidad de horas de sol es, en realidad, el indicador que hace al organismo del perro reaccionar y comprender que tiene que comenzar a cambiar el pelaje.
Un par de excepciones a conocer en el cambio de pelo del perro
Comprendida por qué se da la muda del pelo del perro, es importante ver un par de particularidades específicas. Unas que nos permitirán comprender que a nuestro perro no le pasa nada sino que, más bien, su pérdida de pelaje responde a otros factores.
1. El cambio de pelaje en los «perros de casa»
Hay una particularidad en los perros domésticos que afecta directamente a cómo cambian el pelo. Y cuando hablamos de perros domésticos nos referimos a los que viven la mayor parte de su vida dentro de casa. En el caso de estos canes, la muda del pelo del perro es ligeramente distinta. Si bien se mantiene durante las dos estaciones clave, también pierden pelo de manera regular durante todo el año.
¿Y cuál es el motivo? Sencillo. Un perro que vive dentro de una casa está sujeto a unas condiciones climatológicas ligeramente distintas. Durante el invierno, vive en un entorno con calefacción. Durante los meses de calor, con refrigeración. Al no estar expuestos a grandes cambios de temperatura, por lo que su pérdida de pelo es mantenida durante el año.
2. La muda del pelo del perro según el tipo de pelo
En el mundo de los perros, el tipo de pelo es algo que marca ¡y mucho! su cambio de pelaje. Cuando profundizamos en cómo cuidar el pelo de un perro correctamente, descubrimos que ese manto peludo es mucho más que eso. No solo determina, por ejemplo, cada cuánto debemos cepillarlo. También da respuesta a dudas más que habituales como la clásica ¿pasan frío los perros?
Pues bien: en lo que respecta a la muda del pelo del perro, el tipo de pelo también es determinante. Mientras que hay perros con subpelo tupido, como el Golden Retriever, que se toman más tiempo para la muda; otros con pelo en constante crecimiento, como el Yorkshire Terrier, no la acusan tanto.
CÓMO AYUDAR EN EL PROCESO DE LA MUDA DEL PELO DEL PERRO
Comprendido lo peculiar de este proceso, pasemos a la parte práctica. Porque, más allá de conocer por qué se da este mecanismo que nos llena la casa de pelos, saber cómo podemos ayudar a nuestro perro es fundamental. Una manera de ayudarle a vivir este proceso de forma saludable pero, también, de ayudarnos a nosotros a sobrellevarlo.
1. Cepillar de forma regular y con el peine adecuado, fundamental
No nos cansaremos de insistir en la importancia de mantener una pauta de cepillado regular desde la más tierna infancia de nuestro perro. Pero, añadido, en la época del cambio de pelo se vuelve si cabe una tarea todavía más importante. Solo gracias a la mano humana podremos aligerar ese pelo muerto que nuestro can necesita mudar. Y no solo eso: practicando un cepillado regular podremos evitar los dolorosos nudos que, en ocasiones, pueden convertirse incluso en heridas.

Tan importante como cepillarle a diario es tener en cuenta algunos factores. El primero y más importante: conocer los distintos tipos de cepillos para perros y elegir el adecuado para el nuestro. Además de esto, lo ideal es que lo cepillemos una vez al día y siempre después del último paseo. La razón es sencilla: dejándole desfogarse y jugar, también estaremos eliminando pelo sobrante. Un truco para que nuestra sesión de cepillado sea algo más cortita.
Y por último: nada de tirar con fuerza de los mechones a medio desprender. Si oponen resistencia, es que todavía no ha llegado el momento de retirarlos. Podemos tratar de quitarlos, poco a poco, con el cepillo pero nunca ejerciendo demasiada fuerza. Cabe incluso la posibilidad de hacerle una herida a nuestro perro.
2. Aumentar la pauta de baños ¡sin pasarse!
Cada cuánto se baña un perro es otra de las dudas habituales de quienes viven con canes. Y si bien el tipo de pelo del perro estipula una pauta clara de baño, durante la muda podemos incrementarla ligeramente. El baño nos ayudará a eliminar pelo muerto, por lo que puede ser un aliado. Pero mucho cuidado con excederse ya que, de hacerlo demasiado a menudo, podríamos irritar su piel.
Por si te queda alguna duda, nada como darle al play y descubrir los consejos de Mara.
Otro detalle ligado íntimamente con el baño es el cepillado. Es más: de nada sirve bañarlo si, previamente, no lo cepillamos a conciencia. Haciendo a fondo esta tarea, el baño nos ayudará a acabar de eliminar el pelo muerto y a airear la piel. Y por último, tras el baño y con el pelo una vez seco, lo ideal es aplicarle un cepillado ligero.
3. Vigilar de cerca su alimentación
Si en condiciones normales la alimentación es clave en la salud de estos animales, durante la muda del pelo del perro lo es todavía más. Tengamos en cuenta que el pelo es en más de un 95% proteína. Por eso, cambiarlo supone un desgaste importante de este nutriente para cualquier can. Así que, si en condiciones normales nos preguntamos cómo elegir la mejor comida para perros, debemos estar todavía más pendientes mientras mude el pelo.

Tan importante como elegir el mejor pienso para perros o la mejor comida húmeda para perros es suplementarle en estos momentos de su vida. Y no hablamos solo ¡que también! de optar por comida enriquecida con ácidos grasos Omega. Hablamos, también, de añadir en su dosis diaria aceite de salmón para mejorar tanto su piel como el aspecto de su pelo. Es más: de hacerlo de manera regular durante el año, conseguiremos que el aspecto de su pelaje sea más brillante y la muda menos intensa.
4. Prémiale de forma sana por dejarse ayudar
Este punto, más que una necesidad física en lo que respecta a la muda del pelo del perro, es un refuerzo de carácter emocional. Uno de los problemas relacionados con el cambio de pelaje es que nuestros animales sufren un poco más de lo habitual con los cepillados. Por eso, no está de más fomentar su buen comportamiento premiándolo.

Gracias a estos refuerzos positivos, conseguiremos que el tiempo más o menos dilatado de nuestros cepillados sea más llevadero para nuestro can. ¿Y cómo mimarlo? Tenemos dos opciones. Podemos valernos de cómo usar los premios para perros como si de un entrenamiento de adiestramiento canino se tratara. O, si lo preferimos, regalarle algún capricho de comida humana como puede ser un trozo de fruta. Ojo con esto, porque no podemos perder de vista esos alimentos prohibidos para perros que pueden comprometer su salud.
Y ahora sí ¡sabes todo lo que tienes que saber para la muda del pelo del perro! Lo único en lo que no podemos ayudarte es con todos esos pelos que, irremediablemente, conviven con nosotros en estas épocas.
Para ellos, el dúo de ases: paciencia y un buen aspirador. Y, francamente, no tenemos claro cuál de los dos es más importante.


