Son coloridos, sumamente llamativos y, a pesar de su apariencia frágil, poco exigentes. Conocer en detalle los cuidados de los ranúnculos es la mejor forma de poder disfrutar de estas preciosas flores aptas para casi cualquier ocasión tanto por su belleza como por su significado. Y no solo porque puedan ser candidatas en nuestra lista de plantas de exterior en macetas para balcones, terrazas y patios. Se suma que son ideales para crear parterres de color en el jardín y flores de temporada por estación perfectas para composiciones florales de cualquier tipo.
Originarios de la cuenca del Mediterráneo y Asia Menor, las flores de ranúnculos suponen un auténtico anticipo de la llegada de la primavera ya que brotan al final del invierno. Y, aunque no son los únicos bulbos para sembrar en septiembre que lo hacen en pleno frío, sí hay que darle a los ranúnculos el sitio que merecen. El motivo es sencillo: no hay más que mirar sus flores, que en algunos casos se parecen a la peonía, para comprender por qué son una de las más admiradas y deseadas del mundo de la jardinería.
Por eso y para disfrutar plenamente de ellos, nada como conocer los cuidados de los ranúnculos de principio a fin. O, dicho de otro modo, desde el momento de su plantación hasta después de su floración.
- TIPOS DE RANÚNCULUS: CUÁLES SON LOS MÁS HABITUALES
- 1.Ranunculus asiaticus, el más popular
- 2. Ranunculus acris, el ranúnculo de pradera
- 3. Ranunculus repens, una planta de carácter rastrera
- 4. Ranunculus aconitifolius, la «bella doncella francesa»
- 5. Ranúnculos híbridos de carácter ornamental
- CUIDADOS DE LOS RANÚNCULOS: TODO SOBRE SU CULTIVO
- 1. Un sustrato con buen drenaje, especialmente importante en los cuidados de los ranúnculos en macetas
- 2. La plantación, una tarea sencilla con ciertos matices
- 3. La ubicación, algo que debemos mimar
- 4. El riego, acorde al momento de la planta
- 5. El abonado, únicamente en un momento concreto
- 6. Los cuidados tras la floración, una parte en la no solemos pensar
- 7. Las plagas, algo que no podemos olvidar
TIPOS DE RANÚNCULUS: CUÁLES SON LOS MÁS HABITUALES
El hecho de ser una de las flores más deseadas hace que existan un buen número de tipos de ranúnculos. Como sucede con las rosas, se han realizado múltiples hibridaciones para que esta planta fuera teniendo cada vez más valor ornamental. Un hecho que ha provocado que las flores sean más grandes de lo habitual y en colores más variados ampliando todavía más una familia botánica en la que hay catalogadas más de 600 especies, muchas de ellas de carácter silvestre.
A pesar de este número, los tipos de ranúnculos más utilizados acortan sustancialmente la lista. Y el motivo de su elección, sencillo: ya sea por su belleza o por su singularidad.
1.Ranunculus asiaticus, el más popular
Es el más conocido y más utilizado, tanto en exteriores como en floristería. Sus flores son de gran tamaño, dobles o semidobles y sumamente generosas en cuanto a sus pétalos. Además de su carácter ornamental, ofrecen una increíble paleta de tonos: un detalle perfecto para intergrarlos en cualquier espacio.
2. Ranunculus acris, el ranúnculo de pradera
De carácter silvestre y muy habitual en la campiña europea, se caracteriza por tener flores amarillas y sencillas. Alejado en cuanto a aspecto a los ranúnculos a los que estamos acostumbrados, es perfecto si nos planteamos cómo hacer un jardín sostenible de bajo mantenimiento o si nos preguntamos qué es un jardín New Perennial.
3. Ranunculus repens, una planta de carácter rastrera
De carácter vivaz e inspiración silvestre, este ranúnculo tiene la particularidad de que se extiende por el suelo. Sus flores son amarillas y sencillas, con pétalos separados y alargados. Es ideal para zonas muy húmedas.
4. Ranunculus aconitifolius, la «bella doncella francesa»
Es uno de los tipos de ranúnculos más peculiares por sus flores blancas, estrelladas y de aspecto delicado. Llamado popularmente «fair maid of France» -bella doncella francesa- por la forma de sus flores, es idóneo para exteriores húmedos y frescos.
5. Ranúnculos híbridos de carácter ornamental
Otra de las flores de ranúnculos más conocidas y utilizadas por su gran valor ornamental. Su forma es tal que, en muchas ocasiones, podemos confundirlo con una peonía aunque también pueden tener flores dobles y semidobles.
CUIDADOS DE LOS RANÚNCULOS: TODO SOBRE SU CULTIVO
Como bulbos que son, los cuidados de los ranunculus en macetas o en suelo no son complejos. Sin embargo, sí debemos considerar algunos cuidados diferentes si los cultivamos en uno u otro lugar.
1. Un sustrato con buen drenaje, especialmente importante en los cuidados de los ranúnculos en macetas
Es el punto de partida imprescindible en los cuidados de los ranúnculos. Y es que conviene saber que, como buenos bulbos, no toleran los encharcamientos. Una razón de peso para procurarles un sustrato ligero y que favorezca el drenaje. Para conseguirlo, nada como añadir a un sustrato universal una buena cantidad de perlita.

En el caso de que los cuidados de los ranúnculos en maceta, este aspecto del drenaje tendrá que ser especialmente eficaz. Además de la perlita, también es recomendable añadir una capa de arena o grava en el fondo.
2. La plantación, una tarea sencilla con ciertos matices
Cómo plantar bulbos con éxito no es complejo pero sí requiere conocer algunos trucos para que salgan adelante correctamente. Para plantar ranúnculos tanto en suelo como en macetas, el punto de partida es sumergirlos en agua templada unas horas antes de colocarlos en su ubicación final.
Una vez hidratados, enterraremos los bulbos a unos 5 centímetros de profundidad colocando siempre las raíces hacia abajo. Si vamos a plantar en suelo, lo ideal es que dejemos un espacio de al menos 10 centímetros entre bulbo y bulbo. Si vamos a hacerlo en macetas, tendremos que elegir una de al menos 25 centímetros de profundidad para que puedan desarrollar sus raíces correctamente. También guardaremos la misma distancia entre un bulbo y otro para que las plantas puedan crecer sin estorbarse.
Una vez plantados, conviene regar suavemente simulando el agua de lluvia. Mantener el sustrato húmedo para favorecer que los bulbos broten.
3. La ubicación, algo que debemos mimar
Entre los cuidados de los ranúnculos en maceta o en suelo está recibir mucha luz. Algo imprescindible para poder disfrutar de su preciosa floración.
Salvo en climas muy cálidos, donde es recomendable que estén en sombra ligera, podemos colocarlos en un lugar a pleno sol controlando que no reciban de forma directa el de mediodía. Podría quemar sus hojas y flores.
4. El riego, acorde al momento de la planta
Uno de los cuidados del ranúnculo que debemos medir para evitar el exceso de agua. En época de crecimiento y floración, estos bulbos necesitan tener el sustrato siempre ligeramente húmedo por lo que tendremos que regar de forma regular.
Sin embargo, una vez concluida la floración es conveniente reducir el riego para que el bulbo vaya entrando progresivamente en época de reposo.
5. El abonado, únicamente en un momento concreto
En líneas generales, los ranúnculos no necesitan suplementos de nutrientes para poder crecer. Sin embargo y con vistas a potenciar la floración, es recomendable aplicar cada 15 días un abono líquido diluido en el agua de riego.

Lo ideal es utilizar uno universal, ya que cuentan con una buena concentración de potasio y fósforo: los dos componentes que necesitan estas plantas.
6. Los cuidados tras la floración, una parte en la no solemos pensar
Una vez concluida la floración de los ranúnculos y otros bulbos, es habitual no saber con certeza qué es lo que tenemos que hacer. Además de dejar secar sus tallos de forma natural para que la planta acumule nutrientes antes de entrar en reposo, los cortaremos una vez estén completamente secos. De forma paralela, iremos menguando los riegos hasta que nuestros bulbos no reciban agua.
Y aquí hay una diferencia importante entre los cuidados de los ranúnculos en macetas y los cuidados de ranúnculos en suelo. En líneas generales, los bulbos de ranúnculo plantados en el jardín tendrían que ser desenterrados y guardados en un espacio fresco además de sombrío si vivimos en un clima con inviernos muy rigurosos o en uno con veranos muy húmedos. Si nuestro clima es seco o templado, podrán quedarse en el lugar de plantación.
La diferencia con respecto a aquellos plantados en macetas estriba en que no tendremos por qué desenterrarlos para guardarlos. Bastará con suspender los riegos y, durante los meses de frío o heladas, proteger nuestra maceta con un mulching y una manta de jardinería.
7. Las plagas, algo que no podemos olvidar
Dejamos para el final uno de los cuidados de los ranúnculos que debemos conocer aunque no queramos. Y es que estas maravillosas flores pueden ser susceptibles de ataques de pulgón pero, también, pueden obligarnos a tener que investigar cómo prevenir y tratar una plaga de trips. Además y en caso de un exceso de humedad, también es posible que hagan aparición los hongos.

Tanto en un caso como en otro y al margen de la prevención, nada como bloquear el avance de plagas con un insecticida o, en caso de hongos, con un fungicida.
Ya conoces todos los cuidados de los ranúnculos. ¡Ahora solo te queda plantar estos bulbos en otoño y disfrutar de ellos la próxima primavera!








