Podar orquídeas es una de esas tareas que suelen pasar desapercibidas en el cuidado de estas plantas y que, sin embargo, es fundamental para su desarrollo. Sin embargo, tengamos algo en cuenta. Cuando se trata de estas plantas, esta labor es significativamente distinta a cómo se realiza en otras. Un detalle que conviene conocer a fondo para que podar juegue a favor de unas plantas que, por defecto, se caracterizan por ser de crecimiento lento.
Aunque podríamos pensar que podar orquídeas busca únicamente promover que crezcan, no es forzosamente así. En el caso de esta maravillosa familia botánica, la poda puede tener distintos objetivos. Puede buscar mejorar la floración pero, también, fortalecer nuestra planta. Pero no son las únicas opciones: también puede ser clave para evitar o paliar las enfermedades de la orquídea y las plagas; o mejorar la iluminación del tallo central.

Un abanico de opciones amplio que nos obliga a saber en detalle cómo debemos realizar esta tarea y, también, cuándo es el momento adecuado para ello.
- PODAR ORQUÍDEAS PASO A PASO
- 1. Qué necesitamos para podar orquídeas
- 2. Tipos de poda en las orquídeas
- A. Podar la vara floral, la poda para estimular la floración
- B. La poda de hojas, una labor que evita males mayores
- C. Podar las raíces de las orquídeas, imprescindible en muchas ocasiones
- CUÁNDO ES EL MOMENTO IDEAL
PODAR ORQUÍDEAS PASO A PASO
Al margen de objetivos específicos, podar orquídeas es una labor que mejorará la salud y el vigor de nuestra planta. Pero cuidado: no perdamos de vista que el hecho de podar supone infligir un daño a nuestra planta. No solo estaremos haciéndole una herida sino que, además, ésta misma puede suponer un foco de infección. Y no es lo único que debemos contemplar. Si la poda no se realiza adecuadamente, lejos de ir a favor de los cuidados de las orquídeas puede jugar en su contra.
Y no: aunque pueda parecerlo, podar orquídeas no es una tarea compleja. Tan solo conlleva ser realizada con mimo y bajo ciertas premisas que queremos desgranar contigo en este post.
1. Qué necesitamos para podar orquídeas
La primera consideración que debemos tener es con las herramientas de jardín que utilicemos para esta labor. Lo único que necesitamos, además de unos guantes, es una tijera de mano de podar. Es fundamental que esté bien afilada y que los bordes estén en perfecto estado para garantizar que los cortes que hagamos sean limpios. Además y antes de empezar, tendremos que desinfectar con alcohol de 96º toda la superficie de corte.

Si tenemos varias orquídeas y nos planteamos aplicarles también una poda, es importante que antes de comenzar con cada una volvamos a desinfectar. Así garantizaremos que no estamos siendo vehículo de transmisión de enfermedades si las hubiera entre una planta y otra.
Para sellar los cortes una vez realizados, conviene tener a mano canela: un fungicida natural que nos permitirá sellar las heridas y evitar que los hongos puedan penetrar en la planta a través de ellas. Además e íntimamente relacionado con esto, no conviene regar en unos días. Conviene esperar a que nuestra planta cicatrice el corte y, de paso, evitar que los hongos puedan hacer acto de presencia.
2. Tipos de poda en las orquídeas
Como decíamos antes, los motivos para podar orquídeas son diversos y, precisamente por ello, el tipo de poda es distinta en cada situación.
A. Podar la vara floral, la poda para estimular la floración
Con el final de la floración, podar la vara floral puede ser beneficioso para nuestra planta. En ausencia de sus flores, no necesitará concentrar sus energías y nutrientes en mantenerla con vida.
Sin embargo y a menos que la vara esté secándose, debemos observarla con detenimiento. Por un lado, porque a veces esa vara que dábamos por muerta presenta signos de rebrotar con nuevos tallos florales. Pero no es el único motivo. También pueden haber crecido keikis: nuevas plantas que, aunque inicialmente, son únicamente una hoja nueva pueden llegar a convertirse en orquídeas plenas. Si este es nuestro caso, no conviene retirar la vara floral: tendremos que tener paciencia y ver cómo evoluciona nuestro proyecto de nueva planta.
Descartadas estas opciones, para podar la vara floral lo ideal es hacerlo por encima de un nudo. De esta manera, podemos promover una nueva floración sin necesidad de esperar a la próxima temporada.
B. La poda de hojas, una labor que evita males mayores
Una labor que solemos realizar, fundamentalmente, cuando nos encontramos ante una orquídea con hojas amarillas sea por el motivo que sea.
Retirar las hojas en mal estado no solo es una forma de permitir que entre más luz y aire en el tallo de la planta. También puede tener un efecto profiláctico. Si esta coloración se debe a enfermedades o detectamos la presencia de manchas negras, podar también nos permitirá atajar un problema de infección en nuestra planta.
C. Podar las raíces de las orquídeas, imprescindible en muchas ocasiones
Suele ir de la mano con cómo trasplantar orquídeas, ya que es una labor que normalmente realizamos de forma paralela. La poda de raíces busca eliminar todas aquellas que están en mal estado antes de pasar nuestra planta a otro contenedor con un sustrato nuevo. Así retiraremos las raíces secas y oscurecidas para dejar, únicamente, aquellas que estén saludables. Conviene sellar los cortes para evitar los hongos.
Pero no es el único escenario en el que nos podemos plantar podar las orquídeas en la raíz. Si hemos caído en el peligro del exceso de agua en las orquídeas, es probable que nuestra planta esté dando síntomas de pudrición. Unos que se manifiestan en las hojas pero que comienzan en sus raíces. Si este es el caso y además de aplicar un fungicida específico, conviene sanear las raíces enfermas para intentar que nuestra planta no muera. Cuando nos encontramos en esta situación, es habitual acompañarlo también de la poda de hojas.
CUÁNDO ES EL MOMENTO IDEAL
En líneas generales, hay un momento específico para podar orquídeas: después de la floración, cuando nuestra planta ha entrado en reposo. Algo que nos obliga a conocer las singularidades de nuestra planta, ya que el momento de letargo como el de floración depende de los distintos tipos de orquídeas.
En el caso de la poda de raíces, no solo debemos considerar el momento vegetal de nuestra planta. También podemos realizarla sin mirar el calendario en caso de que nuestra planta esté enferma.
¿Y tú, cómo podas tus orquídeas?



