Flor de la Magnolia: cómo hacer que tu árbol florezca

Flor de la Magnolia: cómo hacer que tu árbol florezca

La flor de la Magnolia es, sin lugar a dudas, una de las más hermosas y más deseadas por los amantes de la jardinería. Una pasión perfectamente lógica si tenemos en cuenta que, además de sumamente hermosa, es una flor temprana capaz de llenar de vida y alegría cualquier espacio incluso cuando todavía hace frío. A pesar de que los cuidados del Magnolio son sumamente sencillos, es más que habitual la pregunta de por qué no florece mi Magnolio.

Además de ser una duda recurrente, la ausencia de flores en las Magnolias suele generar frustración entre quienes las cultivan. Un sentimiento lógico, si tenemos en cuenta que además el Magnolio es un árbol de crecimiento lento que se toma unos cuantos años para alcanzar hasta los 30 metros de altura. Algo que debemos considerar si somos impacientes o si tenemos la urgencia de cubrir con naturaleza algún espacio, como sucede cuando nos planteamos arbustos de crecimiento rápido para cercos.

Y bien: si hemos esperado a que nuestro árbol crezca y, aún así, no disfrutamos de la flor de la Magnolia ¿qué está pasando? Veamos en detalle distintos motivos para corregirlos, y poder contemplar una de las floración más hermosas que existen.

RAZONES POR LAS QUE NO DISFRUTAS DE LA FLOR DE LA MAGNOLIA

El principal motivo para esta pasión generalizada por la flor de la Magnolia es que se trata de una de las más completas, a todos los niveles, del mundo vegetal. No solo es atractiva gracias al despliegue de sus pétalos en espiral que, además, son de buen tamaño y con aspecto plumoso. Además y debido a que el Magnolio cuenta con más de 150 especies, es posible disfrutar de ella en distintos colores que van del blanco al rojo, pasando por el rosa o el morado.

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Si estos detalles no fueran suficientes para enamorarse perdidamente de la flor de la Magnolia, hay uno más que acabará de conquistarnos: está ligeramente perfumada. Un aspecto que, sumado a los anteriores, hace de esta floración una de las más admiradas desde tiempos inmemoriales.

Por todo ello, veamos qué puede estar sucediéndole a nuestro árbol para que no dé flores. Y, sobre todo, cómo subsanarlo para disfrutar de la flor de la Magnolia.

1. La edad, un detalle fundamental

Suele ser la respuesta más habitual cuando nos preguntamos por qué mi planta no florece y es, también, uno de los principales motivos por los que el Magnolio no florece. Recordemos que es un árbol de crecimiento lento por lo que convertirse en una planta madura le lleva algo más de tiempo que a cualquier otro árbol.

¿Cuándo podemos considerar un Magnolio adulto para florecer? Depende de la variedad, pero hay algunas que tardan hasta 10 años en florecer.

2. La variedad y el clima, algo que influye directamente en cuándo disfrutamos de la flor de la Magnolia

Tenemos identificada la flor de la Magnolia como una flor temprana, que suele aparecer a partir de finales de febrero. Sin embargo, conviene saber que esto depende de la variedad que hayamos plantado. Mientras hay algunos Magnolios de floración invernal, hay otros como el Magnolio grandiflora que florecen una vez la primavera está avanzada.

Formación de capullos de la flor de la Magnolia

No es lo único que debemos considerar en lo que respecta a la variedad de Magnolio. Un aspecto que incide directamente en cuándo florece es, también, si la variedad elegida se adecúa a nuestro clima. Aunque es sumamente resistente al frío, puede jugarnos una mala pasada como veremos más adelante.

3. La ubicación del magnolio, otro aspecto crucial en la floración

Un Magnolio que no está cómodo en el lugar de plantación no morirá, pero nos lo hará saber no creando flores. Aunque es un árbol que crece sin inconvenientes a la sombra, para poder florecer en condiciones necesita recibir una buena dosis de luz. Es más: en climas fríos, puede plantarse incluso a pleno sol.

En este caso, la solución debe aplicarse cuando el árbol todavía es pequeño y admita un cambio de ubicación. Ojo: hacerlo crea el llamado estrés en las plantas por lo que, probablemente, al año siguiente nuestro Magnolio continuará sin florecer. Paciencia: tan solo necesita reponerse para conseguirlo.

4. Las heladas, un factor climatológico que afecta a los capullos de la flor de la Magnolia

Los capullos de la flor de la Magnolia son la parte más débil y delicada en lo que respecta al frío. Por eso tanto las heladas de repetición como las tardías, esas que nos sorprenden en plena primavera, pueden arruinar los capullos impidiendo la floración.

5. El tipo de suelo y sus nutrientes, algo que debemos vigilar

Otro de los motivos habituales que responde a por qué no florece un Magnolio. Hablamos de un árbol que necesita un sustrato ligeramente ácido, con un buen drenaje y rico en nutrientes. Un trío de ases para velar tanto por su salud como para promover la floración.

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Más allá de comprobar si tiene un nivel de pH entre 5.5 y 6.5, conviene aplicar una enmienda orgánica en torno al tronco del árbol para renovar los minerales y nutrientes que necesita.

6. La poda, una tarea que debemos conocer a fondo

Y no hablamos de saber consejos para podar correctamente las plantas. Nos referimos, sobre todo, a conocer los tiempos vegetales de este árbol para evitar que esta tarea rutinaria tenga como consecuencia privarnos del disfrute de la flor de la Magnolia.

Es importante saber que, a primeros de otoño, el Magnolio crea los capullos de flor que se abrirán en los meses posteriores. Por ello, una poda tardía o, incluso, demasiado agresiva retrasará la floración. Y es lógico: nuestro árbol necesitará tiempo para reponerse y volver a tener la fuerza que necesita para crear sus flores.

7. La sequía de otoño, el último aspecto que influye en su floración

Algo íntimamente ligado con el momento en el que crea sus capullos de flor. El Magnolio es un árbol con unas necesidades de hidratación elevadas que se acrecientan en el momento de formar los capullos. Si se ve privado de riego durante el otoño, no podrá dar formarlos ya que utilizará el agua que recibe para sobrevivir.

¿Cómo revertir esta situación? Sencillo: regando nuestro Magnolio si observamos que esta estación previa al frío no registra lluvias abundantes.

Y sí: merece la pena analizar cuál es la razón por la que nos vemos privados de la flor de la Magnolia. Porque solo averiguando qué necesita nuestro árbol podremos disfrutar del espectáculo de color y belleza que supone.