No solo ponen color a los platos: también pueden formar parte de una receta. Las flores comestibles no solo han conquistado a la alta cocina sino que, también, se cuelan como ingrediente estrella en los hogares. Unos preciosos guiños a la naturaleza que, a pesar de lo que se puede creer, no están reservados únicamente para grandes chefs.
A diferencia de lo que se piensa, el abanico de flores comestibles es mucho más amplio de lo que parece. Tanto que es posible que, leyendo este post, descubras que un buen número de las que tienes en casa lo son. Y es que, por más que nos parezca algo sumamente novedoso o de tendencia, nada más lejos de la realidad. El uso de flores en la cocina se remonta nada menos que a la antigua Roma y es, desde tiempos inmemoriales, una práctica más que habitual en la cocina asiática.
Así que, ya sea por innovar o por emular al pasado, veamos algunas consideraciones para utilizar estas flores en tus platos o ensaladas, en infusiones o, incluso, como parte de un cubito de hielo. Una forma de comprender, también, la versatilidad que tienen.
- EL CULTIVO, PUNTO DE PARTIDA FUNDAMENTAL PARA COMER FLORES DE FORMA SEGURA
- NUESTRA PROPUESTA DE FLORES COMESTIBLES
- 1. Flor de la orquídea, una de las flores comestibles más exóticas
- 2. Capuchina, una de las más populares
- 3. Hibiscus, una flor muy utilizada para elaborar infusiones frías y calientes
- 4. Lavanda, un clásico de las gastronomías francesas y mediterránea
- 5. Pensamiento, una de las flores comestibles más decorativas
- 6. Caléndula, una nota perfecta de color en cualquier plato
- 7. Flor del Jazmín, ideal para infusiones y helados
EL CULTIVO, PUNTO DE PARTIDA FUNDAMENTAL PARA COMER FLORES DE FORMA SEGURA
Antes de entrar en detalle sobre cuáles son esas flores que pueden formar parte de nuestros platos, hay que hacer un inciso. Y es que saber cómo se han cultivado esas flores comestibles es fundamental para velar por nuestra salud. Algo que debemos tener en cuenta antes de que el gesto inocente de incluir en un plato cualquiera de estas flores comestibles que te proponemos sea sinónimo de llevarnos un susto.

En líneas generales, cultivar plantas con flor se hace por una cuestión puramente ornamental. ¿Qué significa esto? Que utilizamos sustratos y abonos específicos para esa planta que nos permitan mantenerla nutrida correctamente y florecer. No solo eso: también, si se da el caso de que haga acto de presencia alguna de plagas de verano más habituales en el jardín, es probable que utilicemos un insecticida o un fungicida para mantenerlas a raya.
Y sí: todo eso es lo que debemos hacer para que nuestras plantas de exterior o plantas de interior estén en perfecto estado. Sin embargo, también implica que no podemos utilizar sus flores para fines culinarios. Hacerlo sería sinónimo de estar incluyendo en nuestra dieta químicos que, incluso, pueden poner en riesgo nuestra salud.

Por este motivo y si queremos incorporar flores comestibles a nuestros platos, lo ideal es que las cultivemos de forma aislada y controlada. O, dicho de otra manera y más allá de controlando todo el proceso de cultivo, que utilicemos sustratos, abonos, insecticidas y fungicidas aptos para la agricultura ecológica. Una manera sencilla de garantizar, como haríamos si nos plantemos cómo poner en marcha un huerto ecológico, que esas flores que vamos a comer tienen todas las garantías.
NUESTRA PROPUESTA DE FLORES COMESTIBLES
Comprendido este detalle, es momento de ver una selección de las flores comestibles más apetecibles para tener en nuestros platos. Al margen de sus colores y su belleza, conviene saber que las flores comestibles suelen contener vitaminas A y C además de ser ricas en antioxidantes. Un motivo este último por el que en Asia se añadían flores a los platos, ya que se creía firmemente que prolongaban la belleza y la juventud.

Además de esto, es importante saber que cada flor tiene unos matices en lo que respecta a su sabor. Algo con lo que podemos experimentar en nuestros platos pero para lo que es interesante saber un pequeño consejo. Habitualmente, la base blanca de cada flor y los pistilos se retiran en cocina. Y el motivo es sencillo: suelen tener un sabor amargo. Algo curioso ya que, si bien cuando nos planteamos cómo atraer insectos polinizadores al jardín los pistilos son fundamentales para ello, en el caso de los humanos no funciona de igual manera.
Por último, importante. Como cualquier alimento nuevo, es recomendable la moderación en la ingesta de flores comestibles.
1. Flor de la orquídea, una de las flores comestibles más exóticas
Es, sin lugar a dudas, una de las flores comestibles más atractivas que existen. Es una de las más utilizadas en alta cocina y, lejos de lo que parece, es sumamente versátil ya que es perfecta tanto para dulce como para salado. Ideal para combinar con quesos, también lo es para acompañar carnes, pescados, ensaladas y boles de frutas.
Dentro de los distintos tipos de orquídeas que existen, las más utilizadas con fines culinarios son la flor del Dendrobium y la de la Phalaenopsis aunque se utiliza menos. En ambos casos, su sabor es suave y delicado con un ligero toque dulce.
2. Capuchina, una de las más populares
Una de las flores comestibles más popular en la gastronomía tanto por su sabor como por su belleza. Además conviene saber que los cuidados de la Capuchina son sencillos y la planta, de porte rastrero, muy agradecida en lo que respecta a su floración que puede ser amarilla o roja.
La flor de la Capuchina tiene un sabor ligeramente picante y especiado además de un toque dulce. Por eso, además de ser usada en ensaladas y guarniciones, es muy habitual que sea ingrediente de salsas, infusiones e, incluso, aperitivos.
3. Hibiscus, una flor muy utilizada para elaborar infusiones frías y calientes
Además de sumamente hermosa, la flor del Hibiscus es una de las más utilizadas en la cocina. Su sabor tiene mucho que ver en ello ya que es ligeramente ácida, como pueden ser los arándanos, además de tener notas que recuerdan a la granada. Unos tonos que, sumados a sus característicos toques florales, las convierten en perfectas para casi cualquier plato.
Si bien lo más habitual es utilizarlas en infusiones o en bebidas frías no solo por su sabor sino, también, por el increíble color que apostan. También es habitual encontrar esta flor en ensaladas, platos salados y, también, en postres.
4. Lavanda, un clásico de las gastronomías francesas y mediterránea
Es una de las plantas aromáticas que no pueden faltar en ningún jardín. Y, curiosamente, también es indispensable para las cocinas mediterránea y francesa. El increíble y característico aroma de la Lavanda también se hace notable en su sabor. Además de fragante, es ligeramente dulce con toques herbales y cítricos.
Además de elegir Lavanda culinaria, importante ya que no todas las variedades están recomendadas para la ingesta, es importante no abusar de su uso ya que puede amargar un plato. Por sus matices se suele utilizar en postres, platos salados, en mantequillas y quesos y, también, para elaborar aceites aromáticos.
5. Pensamiento, una de las flores comestibles más decorativas
Los Pensamientos son, probablemente, una de las flores comestibles que más solemos ver. Y el motivo, más allá de su apariencia, es fácil de entender. Tanto su sabor como su textura son suaves, ligeramente dulce y con notas herbales que le dan un toque de frescura.
Además de ser populares en coctelería, ensaladas o repostería, donde se utilizan mucho para galletas y pasteles; también es habitual encontrarlas como guarnición de platos principales.
6. Caléndula, una nota perfecta de color en cualquier plato
No solo les fascina a las mariposas y es una de las plantas que repelen plantas del huerto. Además la Caléndula es otra de las flores comestibles populares tanto por su colorido como por las características de su sabor.
Es ligeramente amarga y picante, con un parecido relativo al azafrán. Pero no solo eso: también tiene notas cítricas y herbales además de tonos resinosos. Un abanico amplio de aromas y sabores que la convierten en perfecta para sopas, guisos, pastas, infusiones, mantequillas o, simplemente, para decorar un plato.
7. Flor del Jazmín, ideal para infusiones y helados
¡Sobran los motivos para utilizar la flor del Jazmín en nuestros platos! Su increíble potencia aromática y perfume tan característico es uno de sus principales atractivos para usos culinarios. Y, también, un buen motivo para utilizarla en pequeñas cantidades para que su aroma no domine nuestra elaboración.
Su sabor es dulce y floral, intenso y con un leve matiz herbal. Una gran combinación para utilizar estas flores fundamentalmente para infusiones o bebidas frías infusionadas además de postres. En la cocina asiática, una en la que esta flor comestible es muy popular, es habitual su uso para aromatizar arroces y platos salados.







