Saber cómo elegir árbol de Navidad es una de las dudas recurrentes de cada año. Y es perfectamente lógica. El árbol de Navidad es, sin lugar a dudas, el protagonista absoluto de esta época del año. No solo es un icono casi universal de estas fechas en todos los rincones del mundo: además, se convierte en un elemento imprescindible para respirar esa atmósfera navideña que parece teñirlo todo de luces y magia.
Lejos de cualquier prejuicio, lo cierto es que el árbol de Navidad tiene mucha más tradición de la que creemos. Si pensábamos que su presencia es parte de la modernidad más reciente de estas fechas, no podemos estar más confundidos. La costumbre del árbol de Navidad se remonta nada menos que al siglo VIII d.C. Un momento en el que, según la leyenda, un religioso de la época animó a la comunidad de vecinos a decorar sus hogares en Navidad con ramas de abeto como símbolo del amor y la paz.
Dejando al margen de dónde procede nuestra tradición, lo cierto es que saber cómo elegir árbol de Navidad es fundamental por múltiples motivos. Y nada como conocerlos un poco más en detalle para acertar con la decisión correcta.
CÓMO ELEGIR ÁRBOL DE NAVIDAD
Elegir árbol de Navidad no puede hacerse a la ligera. De hecho, lo ideal es que nos planteemos un buen número de preguntas antes de optar por la elección definitiva. Porque, aunque pensemos que solo hay una manera de interpretar este icono, no es realmente así. El abanico de opciones es amplio y es posible, incluso, encontrar uno que responda a nuestros gustos y necesidades.

Cada casa es un mundo y, por tanto, tiene sus propias particularidades. Una razón de peso para dedicarle algo de tiempo a una tarea que, aunque pueda parecer rutinaria, es decisiva.
Un árbol de Navidad puede tener dos ubicaciones bien distintas: el interior de nuestra casa o el exterior. Las condiciones específicas de cada una de ellas marcan, inevitablemente, nuestra elección.
Si revisamos los cuidados del abeto de Navidad natural recordaremos que lleva mal estar en el interior de nuestra casa. Por otro lado, si el destino de este elemento navideño es el exterior tendremos que apostar por uno firme y resistente para soportar las inclemencias del tiempo.
2. Estilizado o redondeado, un aspecto fundamental
No nos referimos a cómo elegir el árbol de Navidad entre natural o artificial. Nos referimos, en realidad, en la forma del abeto. Un detalle basado sobre todo en criterios estéticos, y en cuál es el aspecto de árbol de Navidad más atractivo para nosotros.

Los abetos artificiales están inspirados en los distintos tipos de árboles de Navidad naturales. ¡Y no puede venirnos mejor! Gracias a ello, aunque elijamos abetos de Navidad artificiales, podremos disfrutar de toda esa variedad de formas que caracterizan a los abetos naturales.
De buena altura y esbelto, de menor altura pero con más volumen, frondoso o con ramas menos pobladas para dejar espacio a la decoración… elegir el árbol de Navidad dependerá de nuestros gustos y preferencias.
Algo que no solemos tener en cuenta pero que es fundamental. Antes de elegir un árbol de Navidad u otro, es importante que sepamos con qué espacio contamos. No nos referimos únicamente a la altura: nos referimos, sobre todo, al diámetro.

Aunque el árbol de Navidad sea un elemento imprescindible de la época, tenemos que conseguir integrarlo en nuestra decoración. Sus dimensiones no pueden entorpecer el paso ni convertir el abeto en un elemento molesto. Por eso, incluso si tenemos que optar por uno más pequeño, es importante tener este detalle en cuenta. Es más: si nos decantamos por los abetos naturales hay otro factor a contemplar. Tenemos que mantenerlo alejado de cualquier fuente de calor artificial.
Si no tenemos espacio, siempre podemos plantearnos optar por un árbol de Navidad pequeño para colocar sobre un mueble accesorio. Los abetos de sobremesa dan un toque ideal a cualquier interior, pero por eso mismo no deben convertirse nunca en un estorbo. Nadie quiere estar todas las fiestas recogiendo y recolectando el árbol.
4. Verde o en color, el último aspecto a considerar
Aunque, por defecto, pensemos que un árbol de Navidad es simplemente verde la cosa tiene su miga. En el mundo de los abetos naturales, el abanico de colores es tan amplio que es posible disfrutar de un árbol de Navidad, incluso, en tonalidades azuladas.

Pero si nos decantamos por los árboles artificiales, el abanico de tonos se amplía considerablemente. O, mejor dicho, los acabados. Porque no solo podremos elegir entre la gama de colores inspirados en la naturaleza. Además, podemos optar también por árboles con escarcha, decorados con piñas o acebo; o, incluso, completamente blancos.
Después de ver nuestros consejos ¿ya sabes qué árbol de Navidad comprar?
