El acuario sobrepoblado es una de las mayores preocupaciones de cualquier persona que se inicie en este apasionante mundo. Y es que es algo más que habitual, precisamente, en estos primeros pasos en el mundo de los peces. Cuando nos planteamos la iniciación a la acuariofilia, es habitual desconocer algunas de sus pautas fundamentales. Un hecho que procura que, al ver un acuario de buenas dimensiones, creamos que cuantos más peces mejor. Grave error.
Más que solucionar las consecuencias de un acuario sobrepoblado, lo ideal es evitar que llegue ese momento. Para ello, es imprescindible hacer un pequeño ejercicio de planificación previo al momento de iniciar un acuario. Y no solo eso. También es imprescindible informarnos debidamente sobre las necesidades específicas de espacio y agua de cada tipo de pez. Pondremos como ejemplo las necesidades del guppy: un pez de pequeño tamaño y muy habitual en los acuarios. A pesar de ser diminuto, cada ejemplar de esta especie demanda cinco litros para poder vivir correctamente en un acuario. Algo que nos da una idea de hasta qué punto es vital conocer en profundidad a los peces que vamos a incluir en nuestro acuario.
Y no, no sirve hacer cálculos a ojímetro si queremos evitar tener un acuario sobrepoblado. Más bien, tendremos que tirar de calculadora para que la vida en nuestra pecera guarde el equilibrio que demanda.
CONSECUENCIAS DE UN ACUARIO SOBREPOBLADO
Partiendo de esto, está claro: más vale prevenir que curar. No solo porque tener un acuario sobrepoblado tiene las consecuencias que vamos a ver a continuación. También porque trae consigo en buena parte de los recién iniciados la frustración propia de ver cómo nuestro acuario no funciona con normalidad.
Por eso, es fundamental tomarse su tiempo a la hora de incluir peces en nuestra pecera. La mejor manera de calcular correctamente cuál es el número perfecto para nuestro volumen de agua.
Si, a pesar de seguir al pie de la letra esta recomendación, empezamos a detectar alguno de los problemas que vamos a ver a continuación, podemos encontrarnos ante un acuario sobrepoblado. Veamos cuáles son esos síntomas propios de esta situación.
1. Un cambio de comportamiento, una de las señales clave de tener un acuario sobrepoblado
En líneas generales, un buen número de especies de peces son territoriales. No hablamos únicamente de las características del Betta, que es el pez guerrero por excelencia. Sin llegar a ese extremo, los peces que conviven en un acuario necesitan tener un territorio propio. Un espacio necesario para nadar e, incluso, comer sin que nadie más les moleste.
Si tenemos un acuario sobrepoblado, es más que probable que veamos síntomas de agresividad entre nuestros peces. Y es que pelearán, y mucho. No solo por los escondites tan necesarios para los peces en un acuario. También competirán por la comida ya que, al verse amenazados, su reacción será batallar con sus congéneres. Otro síntoma habitual es que coman en exceso ante el temor de quedarse sin comida.
En cualquiera de los dos casos, hemos de corregir la situación ya que ambas opciones traen consigo una merma de peces. Si comen en exceso, no solo estarán debilitando a otros compañeros del acuario. También, a medio plazo, estarán comprometiendo su propia salud. Si detectamos agresividad entre nuestros peces, es fundamental que descartemos que se trate de especies que no pueden convivir entre sí. En caso de que no haya problemas de convivencia entre especies, solo queda otra opción: nos encontramos ante un acuario sobrepoblado.
2. Enfermedades en los peces
Otro de los problemas propios de un acuario sobrepoblado es la mala calidad del agua. Y es que, por más que tengamos un filtro de acuario potente o que lo limpiemos constantemente, no nos confundamos. Los filtros están pensados para una determinada cantidad de agua y, por tanto, de peces. Un funcionamiento que se ve alterado en el caso de un acuario sobrepoblado que, aún con filtro, contará con niveles de toxinas mucho más elevados en el agua.

Cuántos más peces tengamos en nuestro acuario, mayor será el número de desechos. Y, al no poder ser procesados correctamente, el agua no será ese equilibrio químico tan necesario para la vida de los peces. De ahí que el acuario sobrepoblado provoque serios problemas de salud en el hígado, los riñones o el corazón de los peces. Pero no solo eso. El exceso de toxinas también trae consigo deformidades, y el debilitamiento de las branquias, la piel y las escamas.
3. Proliferación de algas, otro clásico de un acuario sobrepoblado
Una consecuencia directa de ese exceso de toxinas que mencionábamos en el punto anterior. Un acuario sobrepoblado se ve, además, invadido por las algas. Unas que encuentran en ese exceso de desechos el caldo de cultivo ideal para proliferar sin control.

Un auténtico engorro que podemos tratar de controlar mediante productos específicos pero que, sobre todo, tenemos que evitar llegando al punto de tener un acuario sobrepoblado.
Y ahora que sabes las consecuencias de un acuario sobrepoblado, nuestro consejo: déjate guiar por nuestros profesionales al iniciarte en este mundo.
La mejor manera de evitar tener que solucionar cualquiera estos tres escenarios pero, también, de poner a tus peces en peligro.


