Conoce los tipos de sustratos para plantas II

Escrito por: Verdecora /

Conoce los tipos de sustratos para plantas II

Cuando se habla de tipos de sustratos para plantas, solemos pensar automáticamente en tierras. Unas que, ya sean negras o marrones, son la primera idea que surge en nuestra mente al hablar de ellos. Un pensamiento completamente lógico. Asociamos sustrato con lo que vemos en las macetas, o los lugares de plantación del jardín. Con ese firme en el que las plantas crecen como lo hacen en la propia naturaleza.

Añadido a esto, solemos pensar que los distintos tipos de sustrato solo tienen dos funciones. Por un lado, sustentar las plantas ayudándolas a crecer erguidas y a proteger sus raíces. Por otro, permitir retener el riego, la humedad o los nutrientes que las plantas necesitan para crecer correctamente. O, incluso, para actuar como almacenes de los fertilizantes que aplicamos para enriquecerlas ya sea de forma diluida o sólida.

Y sí. Está claro que hay tipos de sustratos que cumplen estas cuestiones fundamentales. Sin embargo, lo que es menos conocido es que hay otros tipos de sustratos con fines bien distintos. Algo que, no nos equivoquemos, no les resta mérito. De hecho, es gracias a ellos como muchas de nuestras plantas pueden crecer correctamente.

 

5 TIPOS DE SUSTRATOS SINGULARES Y NECESARIOS

Si hace poco veíamos algunos de los tipos de sustratos para plantas más habituales, hoy queremos descubrirte los que no lo son. Esos otros sustratos y enmiendas que también juegan un papel fundamental en el desarrollo de las plantas y que, muchas veces, pasan desapercibidos. Algo lógico si tenemos en cuenta que suelen formar parte del interior de la maceta o, incluso, están mezclados con el sustrato de la misma.

Buena parte de estos tipos de sustratos tienen funciones vitales para nuestras plantas. Ya sea para ayudar a drenar o a airear, o para nutrir con intensidad en un momento vegetal determinado. Por su importancia en jardinería, no está de más conocer un poco más a fondo cómo pueden ayudarnos a cultivar tanto nuestras plantas de interior como las plantas de exterior.

Veamos en detalle estos tipos de sustratos tan interesantes como singulares.

1. Perlita

Tipos de sustratos perlita
Uno de los tipos de sustratos ideales para ayudar a la aireación. Descubre más de la perlita aquí

 

Uno de los tipos de sustratos más habituales en jardinería. La perlita es un cristal de origen natural con una genial virtud: contiene un 5% de agua en su interior. Añadido a esto, tiene una increíble capacidad para retener agua sin perder su porosidad característica. Además, facilita la aireación del terreno. Una baza que podemos jugar a favor de nuestras plantas, mezclándola con el sustrato que estas necesiten. Y si es útil en jardinería no lo es menos en el huerto.

De aspecto frágil por su forma, pequeñas bolitas blancas, en realidad es súper consistentes. Por eso es resistente a la erosión, algo que la convierte en uno de los tipos de sustratos ideales para cubrir semilleros. Por un lado, protegerán el cultivo tanto del frío como de las altas temperaturas. Y, por otro y gracias a su alta capacidad para retener agua, nos ayudará a reducir el número de riegos.

 

2. Bolas de arcilla

Tipos de sustratos bolas de arcilla
Uno de los tipos de sustratos perfectos para facilitar el drenaje y la aireación. Conoce más de este producto

 

Aunque solemos verlas como elemento decorativo, lo cierto es que este árido es el aliado perfecto para mejorar el drenaje de una planta. Algo fundamental cuando tenemos especies que no toleran el exceso de agua. Sus usos en jardinería son amplísimos, y jugar con sus propiedades una de las mejores formas de llevar adelante nuestras plantas.

No solo podemos colocarlas en el fondo de la maceta para mejorar la evacuación del agua de riego. También podemos valernos de ellas para colocar una fina capa que separe las raíces del plato de riego. Una forma sencilla de evitar que estén en contacto con el agua, pero valiéndose de humedad ambiental para hidratarse. Además y si lo que queremos es mejorar la aireación de las raíces, lo ideal es mezclar las bolas de arcilla con el sustrato.

También es habitual verlas sobre los tiestos con fines decorativos. Sin embargo, su utilidad va mucho más allá de esto. Colocarlas así permite crear un acolchado para las plantas. Una forma de evitar la deshidratación del sustrato y de permitirnos espaciar los riegos.

 

3. Fibra de coco

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Uno de los tipos de sustratos que ha ganado peso en los últimos años por sus muchas propiedades. Procedente del cocotero o coco nucífera, es capaz de retener nutrientes y administrarlos progresivamente. Algo genial, sobre todo si se nos va la mano con los abonos. Lo mismo sucede con el agua de riego. Al ser fibra natural, se empapa y libera lentamente el agua. Algo que nos permite espaciar el riego.

Pero si en algo es fundamental la fibra de coco es para facilitar el desarrollo de las raíces. No solo facilita su aireación sino que, además, ayuda a su crecimiento. Y es que es capaz de ceder o absorber calor en poco tiempo. Eso sí: para que sea efectiva, es fundamental mezclarla con otros tipos de sustratos. La fibra de coco, por sí misma, no contiene nutrientes.

 

4. Greda volcánica

Tipos de sustratos greda volcánica
Además de ser decorativa, estos tipos de sustratos facilitan el drenaje. Aprende aquí cómo utilizarlo según casa uso

 

Como su nombre indica, la greda volcánica son rocas volcánicas. Aunque suele tener fundamentalmente fines decorativos, cuenta con muchas virtudes menos conocidas para la jardinería. Por un lado, es un excelente drenante si la utilizamos en la base de las macetas o las jardineras. Si la mezclamos con el sustrato, estaremos mejorando la aireación de las raíces.

Al ser sumamente resistente, ayuda a evitar los cambios bruscos de temperatura. Algo que la convierte en una gran ayuda si buscamos hacer un acolchado para nuestras plantas con la llegada de los meses de frío. Por si fuera poco, este gesto nos ayudará a otra tarea vital del jardín: eliminar las malas hierbas. Gracias a estos tipos de sustratos, no podrán crecer.

5. Vermiculita

 

Tipos de sustrato vermiculita
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También de procedencia mineral y similar a la perlita, la vermiculita cuenta con una mayor capacidad de absorción y retención de agua. Y no solo eso: por su morfología, es perfecta para retener el aire. Un detalle que la convierte en uno de los tipos de sustratos ideales para proteger a las plantas del frío. Añadido, su pH es neutro por lo que puede ser utilizada con casi cualquier tipo de planta.

Por sus bondades, mezclada con cualquier sustrato podremos valernos de ella. Y, si es interesante para la siembra ya que ayuda a retener los nutrientes, no lo es menos para cultivar cactus, crasas y suculentas. Otro de sus atractivos es que es sumamente ligera.

 

¿Conocías ya estos tipos de sustratos, cuáles utilizas con tus plantas? ¡Cuéntanoslo!