Con la llegada de la primavera, es momento de comenzar a preparar el terreno para sembrar. Una labor imprescindible de la que dependerá, en gran medida, el éxito de aquello que plantemos y que no debemos tomarnos a la ligera. Lejos de ser únicamente tierra, el suelo en el que plantemos nuestras plantas de exterior tiene que guardar un equilibrio perfecto para poder cumplir con su función. Algo que pasa, en gran medida, por prestarle atención en esta época del año.
Para empezar, es imprescindible comprender que el invierno es una estación hostil para el suelo de cultivo de plantas ornamentales o plantas comestibles. La climatología propia del invierno, con bajas temperaturas además de abundancia de lluvias y heladas, tiene serias consecuencias sobre lo que para nosotros es simplemente tierra. Y es tal impacto que, si no dedicamos tiempo a preparar el terreno para sembrar, es más que probable que nuestras plantas no lleguen a buen puerto.

Por todo ello es importante saber, antes de sembrar, qué hay que hacer con el suelo. Una serie de tareas sencillas pero vitales para disfrutar de nuestras plantas.
- ANTES DE SEMBRAR ¿QUÉ HAY QUE HACER CON EL SUELO? PASOS PARA PREPARAR EL TERRENO
- 1. Limpiar las malas hierbas y retirar los restos orgánicos, el punto de partida imprescindible
- 2. Airear la tierra, una tarea que solemos pasar por alto
- 3. Mejorar el suelo, otra de las claves para preparar el terreno antes de sembrar
- 4. Nivelar el suelo, una labor que evita los encharcamientos
- 5. Comprobar el pH, mucho más sencillo de lo que parece
- 6. El riego, fundamental para preparar el terreno para sembrar
ANTES DE SEMBRAR ¿QUÉ HAY QUE HACER CON EL SUELO? PASOS PARA PREPARAR EL TERRENO
Comprendido que es fundamental acondicionar el suelo, es momento de saber por qué es una de las tareas de jardinería para hacer durante el mes de abril imprescindibles. Una que debemos realizar en el orden que proponemos ya que, para preparar el terreno para sembrar, es importante ser concienzudos y organizados. Solo así conseguiremos el efecto que buscamos, que no es otro que esté en perfecto estado para albergar las raíces de nuestras plantas.
1. Limpiar las malas hierbas y retirar los restos orgánicos, el punto de partida imprescindible
Si bien durante los meses de invierno la naturaleza parece detenerse, no sucede lo mismo en lo que respecta a las malas hierbas. Además y dado que le prestamos menos atención al jardín, es muy habitual que proliferen y que lleguen a tener un tamaño importante.

Conviene saber que las llamadas hierbas adventicias no solo son ladronas de nutrientes de nuestras plantas sino que, además, suelen amparar a las plagas. Saber cómo erradicar las malas hierbas nos será de gran ayuda para retirarlas correctamente, ya sea utilizando una herramienta específica para ello o valiéndonos de un producto herbicida.
Tan importante como eliminar estas hierbas es retirar toda esa basura orgánica, como hojas secas, que se haya podido acumular a lo largo del invierno sobre el terreno.
2. Airear la tierra, una tarea que solemos pasar por alto
Y que, sin embargo, es fundamental. El efecto de la lluvia, el hielo o la nieve sumado al frío provoca la compactación de la capa superficial del terreno. Un fenómeno natural que, sin embargo, impide el crecimiento de las raíces de las plantas además de la absorción de nutrientes. Dos auténticos enemigos de su crecimiento. Por eso si te preguntas, antes de sembrar, qué hay que hacer con el suelo no cabe duda de que este es un paso que no puedes saltarte.

Airear consiste, básicamente, en romper esa capa visible del suelo. Gracias a esta acción estaremos mejorando la absorción de los nutrientes y la entrada del agua además de oxigenar el suelo, aumentar la capacidad de drenaje y favorecer el desarrollo de las raíces. Para ello y según las dimensiones del espacio que tengamos que sembrar, podemos usar una horca aireadora o un aireado rotativo.
¿Y cómo llevar a cabo esta labor en maceteros donde el uso de estas herramientas es más complicado? Sencillo. Utiliza una pala de mano para remover entre 20 y 30 centímetros de profundidad del suelo.
3. Mejorar el suelo, otra de las claves para preparar el terreno antes de sembrar
Otro de los daños colaterales característicos de los meses de invierno es el empobrecimiento del suelo. Los efectos de la lluvia, del viento y del hielo provocan una pérdida de nutrientes que debemos reparar antes de sembrar.
No hablamos únicamente de revisar el estado del sustrato e, incluso, reponerlo si es necesario acorde a las necesidades de cada planta. Hablamos, también, de añadir en esa mezcla una enmienda orgánica que no solo haga de nuestro suelo uno más fértil sino que, además, contribuya a mejorar su estructura y retener la humedad.

Tan importante como enriquecer el suelo con este abono orgánico es hacerlo bien, por lo que conviene saber cómo usar el humus de lombriz correctamente.
4. Nivelar el suelo, una labor que evita los encharcamientos
No solemos reparar en esto cuando nos preguntamos, antes de sembrar, qué hay que hacer con el suelo. Lejos de ser secundario, nivelar el suelo no solo nos permitirá tener una superficie uniforme para sembrar o plantar. Además evitará que se creen bolsas de agua en aquellas zonas que queden más bajas e, incluso, evitará que las semillas que hemos sembrado se pierdan cuando reguemos.
Para ello, lo ideal es utilizar un rastrillo. Una herramienta que nos permitirá allanar el terreno sin demasiado esfuerzo.
5. Comprobar el pH, mucho más sencillo de lo que parece
Otra de las labores que suelen pasar desapercibidas y que, sin embargo, nos permite evitar muchos problemas de cultivo. Aunque es habitual reparar en este detalle si sabemos qué son las plantas ácidas, lo cierto es que un buen número de plantas demandan unos niveles de pH específicos para crecer sin inconvenientes ni presentar signos de enfermedades en las plantas.
Para garantizar que tienen lo que necesitan, bastará con utilizar un medidor de pH. Un accesorio que nos permitirá comprobar que todo está en los niveles necesarios y, en caso de no estarlo, corregirlo mediante productos específicos.

6. El riego, fundamental para preparar el terreno para sembrar
En la lista de cosas a hacer antes de sembrar que hay que hacer con el suelo está una muy básica en la que no solemos reparar. Incluso habiendo seguido los pasos para preparar el terreno para sembrar, es fundamental hacer un riego suave y profundo. Una forma de reactivar la microbiota del suelo y favorecer que, en el momento en el que sembremos, nuestras semillas encuentren el ambiente perfecto para germinar.
Por esta razón es conveniente dejar pasar unos días entre haber preparado nuestro suelo y el momento de siembra.
Y tú ¿ya has empezado a preparar el terreno para sembrar?

