Es una de las plantas más espectaculares y con más adeptos. Y es perfectamente lógico: conocer en detalle la azalea y sus cuidados es sinónimo de disfrutar de su increíble y generosa floración, que se da entre febrero y mayo según cada clima. Una planta ornamental y elegante que podemos disfrutar tanto como parte de nuestras plantas de exterior como, si lo preferimos, entre nuestras plantas de interior.
Originaria de China y Japón, poder disfrutar de la azalea dentro o fuera de casa no solo es un regalo que le debemos a la fascinación de viajeros de siglos atrás. La pasión que despertó provocó que se cultivara de forma prolífica en Europa, consiguiendo que se adaptara a vivir en un clima bien distinto al suyo originario. Algo que no nos exime de conocer en detalle los cuidados que demanda esta planta arbustiva que, con pocos mimos, puede llegar a tener un tamaño espectacular.
Así que conozcamos a fondo la azalea y sus cuidados, dependiendo del lugar en el que la cultivemos. La mejor garantía de poder disfrutar de esta espectacular planta de la que conviene saber algo importante: todas las partes de la azalea son tóxicas por ingestión. Un detalle que debemos conocer para mantenerla alejada de niños y mascotas.
- AZALEA: CÓMO CUIDARLA SEGÚN LA ESTACIÓN Y DÓNDE LA TENGAMOS
- Cuidados según el lugar de cultivo
- 1. Azalea, cuidados en interior
- Iluminación y temperatura, el punto de partida
- Sustrato siempre mínimamente húmedo y específico, clave
- Humedad ambiental, un aspecto no negociable para la azalea y sus cuidados en interior
- 2. Cuidados de la azalea en exterior
- En semisombra luminosa y sin sol directo, fundamental
- Sustrato ácido y con buen drenaje, imprescindible también en los cuidados de exterior de la azalea
- Riego regular sin excesos
- Cuidados de la azalea según la época del año
- 1. Cuidados de la azalea en verano, exigentes
- Riego y humedad, dos cuidados que debemos vigilar
- El abonado, una tarea que empezaremos en primavera y se modera en verano
- Protección del sol, imprescindible
- Las plagas, enemigos que debemos erradicar
- 2. Cuidados de la azalea en invierno, uno de los momentos más delicados para ella
- Ojo con las heladas
- Menos riego del habitual
AZALEA: CÓMO CUIDARLA SEGÚN LA ESTACIÓN Y DÓNDE LA TENGAMOS
Tan importante como conocer cuáles son los cuidados de la azalea según la época del año y el lugar en el que la cultivemos es saber otro par de cosas sobre ella. La azalea pertenece al género Rhodondendron: una catalogación que se entiende mejor si investigamos qué son las plantas ácidas. Y es que, como buena acidófila, cómo cuidar la azalea implica fundamentalmente ofrecerle un suelo con un pH bajo, una luz específica y una buena humedad ambiental.
Aunque estas premisas determinen en gran medida sus cuidados, la azalea tiene necesidades concretas según el ambiente en el que esté e, incluso, la época del año.
Cuidados según el lugar de cultivo
1. Azalea, cuidados en interior
Curiosamente y aunque es menos conocido, tener una azalea dentro de casa no solo no es complicado sino que, además, puede ser sinónimo de verla florecer de forma súper generosa si le ofrecemos las condiciones que necesita.

Iluminación y temperatura, el punto de partida
Dados sus orígenes naturales, en interior tendremos que colocarla en un espacio con mucha iluminación de carácter indirecto y evitando que el sol pueda incidir de forma directa. Además tendrá que estar en un espacio con una temperatura estable de entre 12 y 18 grados. Un ambiente fresco es crucial para mantener la floración.
También es importante mantenerla alejada de cualquier fuente artificial de calor, como son los radiadores, y evitar que esté sometida a corrientes de aire tanto frías como calientes.
Sustrato siempre mínimamente húmedo y específico, clave
La azalea es una planta procedente de climas selváticos, por lo que necesita tener el sustrato siempre mínimamente húmedo. Tan poco conveniente como dejar que se seque por completo es pasarnos con el agua, ya que no tolera los encharcamientos.

Como buena planta ácida, la azalea demanda un sustrato para plantas de esta condición. No solo es fundamental para ofrecerle las condiciones de suelo que demandan sus raíces sino, también, los aportes necesarios para mantener su follaje verde.
Hay otro detalle más en lo que respecta al riego que tendremos que mimar. Y es que no tolera el agua caliza, por lo que tendremos que regar siempre con agua destilada o de lluvia.
Humedad ambiental, un aspecto no negociable para la azalea y sus cuidados en interior
Un factor clave para la azalea en sus cuidados en interior. Para poder estar sana, demanda una buena humedad ambiental. Algo que, especialmente en meses de verano y en invierno, puede ser algo más complicado de ofrecerle.
Más allá de pulverizar con agua sus hojas, nunca sus flores, también podemos crearle una atmósfera húmeda colocando la maceta sobre guijarros en un plato con agua.
2. Cuidados de la azalea en exterior
Tener una azalea en exterior es sinónimo de ver cómo desarrolla su carácter arbustivo, pudiendo llegar a convertirse en un arbusto compacto de 2 metros, según las variedades, si la tenemos plantada en suelo. Si la elegimos como parte de nuestras plantas para balcones sin sol directo o terrazas, el crecimiento no será tan espectacular a menos que la plantemos en una maceta de buenas dimensiones.

En semisombra luminosa y sin sol directo, fundamental
La azalea es una planta amante de la sombra, por lo que entre sus cuidados de exterior debemos contemplar encontrarle una ubicación con esas características pero luminosa. Si vamos a plantarla directamente en suelo, es perfecta para hacerlo en las zonas sombreadas que creen árboles de mayor tamaño. Una manera sencilla de emular sus condiciones naturales.
Sustrato ácido y con buen drenaje, imprescindible también en los cuidados de exterior de la azalea
Tanto en suelo como en maceta, la azalea demanda un sustrato ácido que, más que un suelo, es clave para su salud. Conviene, además, garantizar que tiene un drenaje eficaz. Algo que podemos conseguir ahondando en qué es la perlita para plantas y añadiendo una buena cantidad al sustrato.

Riego regular sin excesos
Entre los cuidados de la azalea en exterior está ser constantes con el riego evitando, como decíamos también en interior, los encharcamientos.
Cuidados de la azalea según la época del año
1. Cuidados de la azalea en verano, exigentes
Riego y humedad, dos cuidados que debemos vigilar
No nos vamos a engañar: los cuidados de la azalea en verano son exigentes y es lógico. Por un lado y dada su necesidad de humedad, tendremos que ser regulares con los riegos para paliar los excesos de temperatura. Tan importante como regar de forma frecuente es hacerlo a primera hora del día o a última de la tarde, para evitar la evaporación del agua de riego.
Además de esto, durante los meses de verano el ambiente se reseca por lo que tendremos que paliar la falta de humedad ambiental con pulverización de sus hojas y una atmósfera húmeda que le ayude a sobrevivir a las altas temperaturas.

El abonado, una tarea que empezaremos en primavera y se modera en verano
Con la llegada de la primavera, tendremos que comenzar a abonar nuestra azalea de forma regular con un abono líquido para plantas ácidas. Si bien debemos mantener la pauta durante toda su época de desarrollo, durante el verano es recomendable que el abonado sea ligero. Un exceso de nutrientes sumado al calor puede ser un motivo de estrés en las plantas.
Protección del sol, imprescindible
Si tenemos nuestra azalea plantada directamente en suelo, habremos tenido esta precaución antes de hacerlo. Si la tenemos en macetas es recomendable ponerlas a salvo de la exposición directa.

Las plagas, enemigos que debemos erradicar
Con la llegada del calor, es habitual que pulgón, araña roja y cochinilla pongan sus ojos en nuestra azalea. Además de revisar nuestra planta de forma regular, al menor síntoma debemos parar el avance de estos visitantes con un insecticida específico.
2. Cuidados de la azalea en invierno, uno de los momentos más delicados para ella
Ojo con las heladas
Los cuidados de la azalea en invierno deben pasar fundamentalmente por protegerla del frío. Si bien le encanta el fresco y estar expuesta a bajar temperaturas estimula la floración, no podemos perder de vista que no tolera las heladas fuertes. Un buen motivo no solo para resguardarla, en caso de que esté en maceta; o para cubrirla con una manta térmica, en caso de que vivamos en un clima de extremos.

Para proteger sus raíces del frío y, de paso, mejorar la humedad del terreno conviene aplicar una capa de mantillo orgánico sobre el sustrato.
Menos riego del habitual
Tan importante como esto es, desde el otoño, ir bajando paulatinamente la pauta de riego manteniendo siempre el sustrato mínimamente húmedo. Con el descenso de temperaturas, nuestra azalea entrará en su clásico reposo invernal por lo que no necesita tanta agua.
Y ahora que conoces los cuidados de la azalea en cualquier momento y lugar ¿te animas a tenerla entre tus plantas?
