Es un día preparado y mimado al milímetro. Uno que pretende ser reunión, celebración y un recuerdo inolvidable. Quizás por todos esos componentes emocionales que acompañan a un evento así, la decoración floral en bodas es parte de la aliada de ese día. Una forma de embellecer una ceremonia o un espacio pero, también, de transmitir mucho aunque no lo sepamos si jugamos también con el lenguaje de las flores. Uno capaz de despertar sentimientos y emociones en un día en el que ambas cosas están a flor de piel.
Pero incluso más allá de lo que puedan transmitir o de seguir al pie de la letra los consejos para elegir flores para una boda, lo que está claro es que la decoración floral en bodas juega un papel fundamental. Reafirma ese espíritu del día de vitalidad que toda boda esconde tras de sí, y se convierte en sí misma en la mejor manera de crear la atmósfera que cualquier enlace requiere. Vida para honrar una nueva vida que comienza.
Hoy no queremos revisar las tendencias, hoy queremos repasar siete puntos clave que harán de la decoración floral para bodas el acento personal y único que buscamos para un día así. Una forma de plasmar en nuestra celebración el carácter y la identidad de las personas protagonistas del evento.
- IDEAS DE INSPIRACIÓN PARA LA DECORACIÓN FLORAL EN BODAS
- 1. Flores en la invitación
- 2. Opta por un ramo de novia original
- 3. Decorar el espacio de la ceremonia ¡pero también de los invitados!
- 4. Un ‘seating’ muy especial
- 5. Creatividad en los centros de mesa
- 6. Decoración floral en bodas ¡también colgante!
- 7. Flores en la solapa también para ellos
IDEAS DE INSPIRACIÓN PARA LA DECORACIÓN FLORAL EN BODAS
A día de hoy, las tendencias de decoración floral en bodas cabalgan en mundos tan absolutamente dispares como son las parejas que deciden celebrar su enlace. Desde el espíritu rústico y natural acompañado de un toque bohemio, a quienes optan por lo barroco o se decantan más por crear con flores un ambiente vintage.
Independientemente de nuestros gustos y de cómo queramos plantear nuestra celebración, lo cierto es que nunca está de más ver ideas de decoración floral en bodas que nos ayuden a crear nuestro propio hábitat para ese día. Una manera de inspirarnos y dejar volar nuestra imaginación para vestir ese espacio etéreo que existirá mientras dure nuestra boda.
1. Flores en la invitación

Es una auténtica tendencia jugar con ilustraciones florales en las invitaciones de boda. Sin embargo y en paralelo, también hay quienes se decantan por apostar por un diseño mucho más sencillo y limpio. De ser así ¿por qué no embellecerlo y aportarle un punto singular con flores? Tanto si decidimos utilizarlas para el cierre del sobre y jugar con el lacre como si elegimos crear un cintillo alrededor de la propia invitación, esa nota de decoración floral en bodas sentará las bases del día de la celebración.
También es interesante jugar con los aromas como parte de esa pequeña nota floral que añadimos a la invitación. Una forma todavía más singular de convertir el momento de su entrega en un recuerdo tan inolvidable como lo será la boda en sí si añadimos pequeñas ramas de plantas con aroma o, simplemente, hojas de eucalipto.

Si lo que queremos es cerrar la invitación con flores, esta idea de utilizar el lacre puede ser la ayuda perfecta para fijar la rama sin que se caiga o se pierda. Un toque genuino, original y elegante.
2. Opta por un ramo de novia original

Hasta hace muy poco, existía una máxima no escrita sobre cómo tenía que ser un ramo de novia: sobrio, en tonos blancos o pastel, y con un abanico restringido de tipos de flores. Sin embargo, atrás quedaron las calas y las rosas en colores claros para dar paso a otras propuestas mucho más coloridas y originales. Unas entre las que incluso las flores más sencillas como las margaritas, que han ganado terreno en los últimos años; se suman con tela de arpillera, plumas, conchas marinas e incluso espigas se combinan para poner una nota singular en el encuentro.

Tal es el abanico de opciones que, en esa línea actual de decorar con suculentas una boda, estas plantas también se han colado en la decoración floral en bodas junto con otras tan inauditas hasta ahora como la lavanda o el brezo.
3. Decorar el espacio de la ceremonia ¡pero también de los invitados!

Tantos si estamos ante una celebración religiosa como civil, utilizar flores para poner en valor la zona en la que se oficia la boda es una forma de resaltar su importancia. Un protagonismo que se ha trasladado, también, a la zona de invitados. Y es que colocar un pequeño adorno floral en la esquina de los bancos o en las sillas si es civil es una forma perfecta de redondear la puesta escena.

Cucuruchos de papel, portavelas, candiles, cestas o pequeños cubos con el metal a la vista o cubiertos con telas y lazos pueden ser el detalle genial para hacer más acogedora la zona de asientos de los invitados.
4. Un ‘seating’ muy especial

¡Y qué mejor manera de indicar el lugar que cada invitado tiene en las mesas que con flores! Sea como sea el seating que usemos en el look de nuestra boda, utilizar un arreglo floral en la misma línea de lo que hayamos escogido para el resto del espacio reforzará la continuidad en la decoración.

También podemos jugar con la decoración floral en bodas utilizándolas como accesorios de otros planteamientos diferentes de seating, como esta composición con botellas de distintos tonos.
5. Creatividad en los centros de mesa

Si hemos decidido innovar en nuestra decoración floral en bodas, no se nos puede escapar el centro de mesa. Un lugar neurálgico en el que el día o la velada transcurrirá entre conversaciones, bocados y esa ilusión que parece flotar en el ambiente en una celebración como esta. Un espacio, por otra parte, ocupado en las bodas de manera histórica por los centros de mesa con flor.
Sin embargo, ya no solo podemos elegir entre los en forma de palma o estilo bouquet. También podemos utilizar elementos que, tradicionalmente, no forman parte de un centro de mesa y que, sin embargo, pueden darnos mucho juego si optamos por decorarlos con flores.

Cajas de madera, faroles o, incluso, caminos de mesa creados con flor y planta son soportes maravillosos para ocupar ese lugar privilegiado de la mesa.
6. Decoración floral en bodas ¡también colgante!

Perfecta para completar una ambientación de boda. Una forma de optimizar el espacio que tengamos disponible para ello, sobre todo si optamos por celebrar una boda al aire libre. Poder aprovechar la verticalidad de los árboles, arbustos o plantas que tengamos en nuestro entorno y emplearlos como parte de la decoración floral en bodas nos permitirá ambientarlo. Un aliado de lujo, también, si tenemos que decorar un espacio grande.

Jugar con las alturas de los salones o techos donde se realice la boda también es una forma ideal de aprovechar esa verticalidad del exterior. Lámparas decoradas con flores o apliques colgantes son una opción perfecta.
7. Flores en la solapa también para ellos

Una tradición muy propia de las bodas anglosajonas que, en unos años, ha comenzado a despuntar tímidamente también en las bodas de nuestro país: las flores en la solapa para los invitados. Algo que ha venido a renovar ese gesto casi ceremonial de las bodas de colocar una flor en el doblez del escote de las mujeres, abriendo el abanico también a ellos.

Algo en lo que paniculatta, rosas o cualquier otra flor que siga la línea de la decoración floral en bodas que hayamos elegido tienen mucho que decir. Un detalle que marcará la diferencia y que será, en sí mismo, un recuerdo inolvidable más del día.
Diferentes maneras de jugar con la decoración floral en bodas, diferentes formas de convertir un espacio cualquiera en uno nuestro.
