Cuidados de las plantas de interior

Cuidados de las plantas de interior

Con la llegada del frío, llega también el momento de poner a buen recaudo las plantas y de velar por aquellas que nos van a acompañar dentro de casa durante los meses de invierno. Y es que, a pesar de los meses de días largos y frío, rompamos esa idea de que no se pueden tener flores todo el año (tanto dentro como fuera de casa).

Sin embargo, es importante conocer los cuidados de las plantas de interior para que podamos disfrutarlas como toca (en su pleno esplendor) durante estos meses. Unos cuidados que, si bien son generales para todas ellas, no son incompatibles con los específicos de cada planta (unos que tendremos que consultar en el momento de adquirirla, para conocer las particularidades específicas y poder cultivarlas en condiciones).

Así, echémosle un vistazo a algunos de los aspectos fundamentales para el cultivo y cuidado de plantas de interior. Unos sencillos que nos ayudarán a disfrutar de su belleza natural como parte del paisaje de nuestra casa pero, también, como parte de su decoración.

TEMPERATURA, RIEGO Y ABONO: CUIDADOS BÁSICOS DE LAS PLANTAS DE INTERIOR

El abanico de plantas de interior entre las que podemos escoger para nuestra casa es amplio (no hay más que echarle un vistazo aquí a nuestra selección de este tipo de plantas). Diferentes estilos (con flor o, simplemente, verdes) y tamaños, ideales para adecuarse a lo que buscamos.

Sea como sea nuestro estilo, es importante tener en cuenta algunos cuidados de las plantas de interior que son comunes a todas ellas:

Humedad ambiental y temperatura estable: el grueso de las plantas de interior son oriundas de países tropicales, por lo que exigen unos niveles de humedad determinados y una temperatura propia del interior de nuestra casa en invierno. Durante los meses más fríos, es recomendable que nuestra casa no baje de los 15 grados para asegurar la supervivencia de las plantas de interior. Por otro lado, si vivimos en un clima seco, podemos paliar las necesidades de humedad pulverizando sobre las hojas (nunca sobre las flores) agua destilada.

Luz: nuevamente, recordamos que debido al carácter tropical de muchas de las plantas de interior, la luz es algo imprescindible para su vida. Está claro que la luz del invierno nada tiene que ver con la de la primavera o el verano (que es, incluso, demasiado intensa para nuestras plantas). Sin embargo, la luminosidad invernal también es aliada para el buen desarrollo de nuestras plantas de interior.

La luz, incluso la de invierno (más tenue), es necesaria para nuestras plantas de interior
La luz, incluso la de invierno (más tenue), es necesaria para nuestras plantas de interior

Riego: como hemos visto en muchas ocasiones, empapar las plantas es sinónimo de muerte de las mismas. Más allá de las necesidades específicas de cada planta de interior, una buena pauta de riego es repetirlo cuando el sustrato comience a secarse (salvo en el caso, por ejemplo, de helechos y azaleas que necesitan que el sustrato esté constantemente húmedo). Además, y según la especie vegetal, tendremos que olvidarnos de esa costumbre tan habitual de dejar un plato con agua en la base de la maceta (ya que esto solo procura que ayudemos a que se pudra), sobre todo en algunas plantas como las orquídeas (descubre más de su pauta de riego en este otro post).

Abono: aunque es un cuidado que hemos de realizar durante todo el año, es importante no olvidarlo también en invierno. Lo ideal es emplear un fertilizante líquido, que podemos disolver en agua.

Poda y trasplante: si bien retirar tanto las hojas como las flores muertas con vistas a facilitar el correcto crecimiento de la planta es vital, no lo es tanto un trasplante. En muchas ocasiones, solemos llevar una planta nueva a nuestra casa y trasplantarla automáticamente. Este gesto tendremos que evitarlo en los meses de invierno sobre todo, esperando a que estén aclimatadas a nuestro hogar antes de cambiarlas de tiesto.

El sustrato es clave para evitar la retención de humedad, un gran enemigo del invierno
El sustrato es clave para evitar la retención de humedad, un gran enemigo del invierno

Sustrato: uno de los factores claves del invierno, ya que será precisamente el sustrato el encargado de evitar cualquier tipo de encharcamientos (que puede pudrir sus raíces si hay un exceso de agua). Por eso mismo, el sustrato de nuestras plantas de interior ha de ser poroso y estar suelto, con vistas que faciliten el drenaje.

Limpieza: dado que las plantas de interior forman parte de nuestra casa, acumulan polvo al igual que el resto de los cosas de ello. Por eso mismo, es importante eliminar el exceso de polvo de sus hojas cada cierto tiempo. Algo que podamos hacer, simplemente, limpiando las hojas con un paño húmedo (preferiblemente, con agua destilado).

Plagas: aunque se suele creer que dentro de casa están a salvo, lo cierto es que incluso aquí pueden sufrir el ataque de algún insecto. Las más comunes son la cochinilla (tanto cerosa y algodonosa) y la araña roja.

Y, por último, un consejo: a pesar de que estos cuidados de plantas de interior pueden parecer complejos, son mucho más sencillos de lo que parecen. Unos que una vez adquirida la mecánica de realizarlos solo tendrán un resultado: disfrutar de su belleza natural.

Si tú también quieres tener plantas de interior en tu casa, échale un vistazo a nuestra selección> Plantas de interior