Son una de las aves más habituales en los hogares en todo el mundo, y no solo porque los cuidados de los periquitos sean sencillos. La auténtica razón para que sean tan populares responde a dos factores decisivos: su llamativa belleza pero, sobre todo, su increíble carácter. Dos señas de identidad de estas pequeñas psitácidas emparentadas con los loros y originarias de Autralia donde pueden llegar a formar bandadas de hasta 2.000 ejemplares. Un detalle que nos idea de su carácter sociable pero, también, de su necesidad de interacción con otros semejantes.
La fascinación por los periquitos australianos es, prácticamente, una herencia del siglo XIX. Su llegada a la Inglaterra de la época a manos del científico John Gould supuso un auténtico repulsivo para un país fascinado por las aves. Pero, lejos de quedarse en territorio inglés, la pasión por estas aves exóticas de porte pequeño y carácter alegre se contagió pronto en la Europa de la época. Fue tal la pasión que Australia se vio obligada a prohibir su exportación apenas 50 años después de que los periquitos colonizaran las almas de nuestro continente. Un veto que llegó cuando ya se había comenzado a criar esta especie en países como Alemania o Francia.
Dejando al margen su historia, veamos cuáles son los cuidados de los periquitos; y cuáles esas características tan singulares que nos hacen enamorarnos perdidamente de ellos.
- SU CARÁCTER, UN PUNTO DE PARTIDA FUNDAMENTAL EN LOS CUIDADOS DE LOS PERIQUITOS
- CUIDADO DE PERIQUITOS: QUÉ DEBES SABER
- 1. La alimentación, fundamental en el los cuidados de los periquitos
- Snacks sanos y calcio, otros alimentos a incluir en su menú
- 2. Su espacio, algo que debemos cuidar por su bienestar
- 3. El juego, otro de los cuidados de los periquitos que debemos fomentar
- 4. La higiene, tan importante como su alimentación
- ¿Y cómo es la higiene del periquito como tal?
SU CARÁCTER, UN PUNTO DE PARTIDA FUNDAMENTAL EN LOS CUIDADOS DE LOS PERIQUITOS
No cabe duda de que su belleza es uno de los principales motivos para querer disfrutar de ellos. Su llamativo plumaje, que en estado salvaje es únicamente verde, hace de estas aves unas imponentes a pesar de su tamaño.
Pero no nos dejemos guiar, únicamente, por esto. Su auténtico atractivo no radica en su aspecto sino, fundamentalmente, en su carácter. Y no: no hacemos hincapié en su personalidad únicamente por presentar más a fondo a esta especie. En realidad lo hacemos porque conocer su naturaleza es fundamental en los cuidados del periquito. O, siendo más específicos, en su bienestar emocional.

El periquito es un ave alegre y charlatana, muy dada a regalarnos sus singulares trinos acompañados de su peculiar expresión corporal. Son sumamente sociables, por lo que cuando tenemos uno de ellos es habitual que nos planteemos aprender cómo adiestrar un periquito. No solo nos lo pondrá fácil sino que, además, disfrutará muchísimo de aprender cosas nuevas si creamos el clima que necesita para ello y, sobre todo, tenemos la paciencia necesaria. Curiosamente, son una de las aves tropicales más inteligentes por lo que estimular su mente es casi tan importante como cuidar de su buena salud.
Pero cuidado porque, por más vínculos que puedan establecer con los seres humanos con los que viva, para su correcto equilibrio mental necesita el contacto con otros periquitos. Por ello, algo que debemos considerar firmemente si optamos por incluirlo en nuestra familia es que no debemos tener únicamente un periquito sino que lo recomendable es que sean al menos dos. Contar con compañía le permitirá jugar, entretenerse o compartir cantos. Y no solo eso: también evitará que nuestra ave sienta la soledad cuando no estemos en casa.
Si optamos por incrementar nuestra familia con plumas y salvo si estamos valorando cómo criar periquitos, no tendremos que preocuparnos por el número. Sin embargo, cuidado: si optamos por más de dos, tendremos que conocer el sexo de nuestros amigos alados. El motivo: equilibrar el número de machos y hembras para evitar, así, cualquier tipo de conflicto.
CUIDADO DE PERIQUITOS: QUÉ DEBES SABER
Tan importante como considerar su necesidad de compañía es conocer otro detalle de esta especie. En cautividad y siguiendo de forma rigurosa con los cuidados de los periquitos, estas aves pueden llegar a vivir entre 11 y 15 años. Algo que es fundamental saber como dueños responsables y, también, para evitar una situación que se está dando en las últimas dos décadas en nuestro país: decidir, un buen día, abrirle la jaula para que viva en libertad y evitar tener que cuidarlos.
Este gesto no solo vulnera nuestro compromiso con ese animal. Además pone en peligro el ecosistema que nos rodea: de la misma forma que coloniza nuestro corazón, el periquito puede colonizar un espacio natural en el que no deja de ser un ave invasora. La consecuencia: causará un grave daño en el entorno.
Y ahora sí: veamos en detalle los cuidados de los periquitos. Unos que no entrañan una gran dificultad. Un motivo por el que, teniendo en cuenta lo antes mencionado y siempre con supervisión, son fantásticos si nos planteamos cómo enseñar a los niños a cuidar de una mascota.
1. La alimentación, fundamental en el los cuidados de los periquitos
Como en el cuidado de cualquier otro animal, qué comen los periquitos es clave para su bienestar y el estado de su plumaje. Libres en la naturaleza, se alimentan de semillas variadas y cereales como el mijo: uno de los pilares de su alimentación. Pero, aunque optemos por ofrecerle un alimento completo específico para periquitos, no podemos quedarnos ahí: si queremos cuidar de su salud, su dieta debe ser mucho más variada.

Tan importante como ofrecerle un alimento completo es incluir la fruta y la verdura en su menú pero con restricciones. La primera es que tendremos que lavar a conciencia cualquier alimento que les administremos para evitar la presencia de pesticidas y otros químicos.
Además de esto, debemos conocer a fondo qué alimentos frescos son recomendables para nuestro animal y en qué cantidades. Mientras que las verduras pueden formar parte de su dieta con carácter diario, las frutas deben restringirse. Son ricas en azúcares por lo que bastará con una pieza pequeña cada tres o cuatro días. En nuestra lista de verduras debemos contemplar lechuga, espinaca, brócoli y zanahoria. En la de frutas: plátano, manzana, pera, naranja, sandía o melón.
Más allá de los alimentos que ya hemos comentado, hay otro par que debemos incluir en su dieta y que completarán una alimentación sana y equilibrada. El primero de todos son las barritas para periquitos: unos snacks deliciosos que, más allá de nutrirlos, tienen la función de entretenerlos. El hecho de picotear para comer es sumamente positivo para ellos. Pero eso sí: no abuses de ellos: son altos en calorías.

Y lo último que no debe faltarle: un bloque de calcio. Un suplemento fundamental para ellos que, además de velar por la salud de sus huesos, tiene otra función: ayudarles a mantener en perfecto estado el pico.
2. Su espacio, algo que debemos cuidar por su bienestar
Aunque le proporcionemos vuelo libre dentro de casa, siempre controlado y supervisado; la pajarera es el lugar en el que más tiempo están nuestros periquitos. Es su espacio y su territorio, por lo que para cumplir con sus necesidades debe reunir unas condiciones específicas.
El punto de partida para elegir el habitáculo ideal para estas preciosas aves es conocer un detalle significativo: los periquitos hacen vuelos horizontales. ¿Qué significa esto? Pues que, más allá de pensar en una jaula de buenas dimensiones para que tenga opción de volar, hemos de contemplar que sea ancha para que puedan estar cómodos. Pero no solo buscamos esto: el hecho de que tengan espacio también persigue que hagan ejercicio, ya que son aves con tendencia al sobrepeso.

Tan importante como esto es tener en cuenta un par de detalles más. El primero: que tenemos que evitar usar pajareras con un recubrimiento plástico en los barrotes ya que es muy probable que nuestra ave lo picotee con el consiguiente riesgo. Y además de esto, conviene elegir una que esté diseñada específicamente para aves de este tipo. El motivo: el diseño de sus barrotes. El periquito los usa para engancharse y jugar, por lo que lo ideal es que sean horizontales para que pueda hacerlo sin inconvenientes.
Además y dentro de su pajarera, siempre debe disponer de un bebedero y un comedero; y de barras en las que posarse o perchas para aves. Si optamos por estas últimas, además cumplirán una función extra: le ayudarán a mantener sus uñas a raya.
3. El juego, otro de los cuidados de los periquitos que debemos fomentar
¡Fundamental en los cuidados de los periquitos! Como decíamos antes, son aves inteligentes y activas; y, además, necesitan hacer ejercicio. Por ello, ofrecerle a nuestra pequeña ave juguetes es clave tanto para estimular su mente como para mantener activo su cuerpo.
Para acertar con los juguetes que le ofrezcamos, es importante conocer algunos de sus hábitos en estos aspectos. Más allá de que disfrutan escalando, a los periquitos les llaman muchísimo la atención todas aquellas cosas que brillan, suenan y se mueven. Por ello el abanico de juguetes que podemos ofrecerle es sumamente amplio. Pero cuidado: nada de sobrecargar la jaula. Bastará con que tenga, según las dimensiones de la pajarera, un máximo de cuatro juguetes al mismo tiempo. E importante: que sean juguetes aptos para este tipo de aves.
Y eso sí: dado que es un ave sumamente inteligente, es importante rotarlos cada cierto tiempo para evitar que se aburra.

Y eso sí: dado que es un ave sumamente inteligente, es importante rotarlos cada cierto tiempo para evitar que se aburra.
4. La higiene, tan importante como su alimentación
Sí: lo equiparamos porque la buena salud de nuestros periquitos no sólo depende de lo que coma sino, también, de la higiene de la pajarera. Un aspecto que es nuestra responsabilidad, y que tendremos que incluir entre nuestras tareas.
Para empezar, es fundamental que el fondo de la pajarera tenga un lecho higiénico que facilite el mantenimiento diario pero, también, el que realicemos cada semana. No solo permitirá aglutinar los desechos del día a día, sino que además facilitará mantener a raya los gérmenes del habitáculo. Por el carácter del periquito y su tendencia a picotearlo todo, tendremos que optar por lechos naturales de papel o de arena que retiraremos de forma regular una vez a la semana. De la mano de esta labor y con la misma frecuencia, limpiaremos a fondo la pajarera completa sin olvidarnos de los bebederos, comederos, palos y juguetes.

Con carácter mensual, tendremos que hacerlo mismo pero utilizando un desinfectante apto para animales. De esta manera, mantendremos a raya cualquier presencia de gérmenes.
¿Y en el día a día? También necesitan cierta limpieza. Más allá de cambiar el agua para ofrecerle una fresca y limpia, es fundamental retirar los restos de los alimentos frescos que le hayamos ofrecido y no se haya comido. Lo ideal es hacerlo unas horas después de dárselos, evitando así que puedan pudrirse con lo que eso conlleva.
¿Y cómo es la higiene del periquito como tal?
No es uno de los cuidados de los periquitos que tenga que preocuparnos. En líneas generales, son aves sumamente limpias que se encargan por sí mismas de su propio aseo.
Sin embargo, si quieres que sean todavía más felices, no dudes en ofrecerles una bañera para aves: lo pasarán en grande chapoteando y poniéndose a remojo.
Ahora que conoces todos los cuidados de los periquitos, ya puedes plantearte compartir tu vida con ellos. No lo dudes: será mucho más divertida y entretenida.

