Consejos para adiestrar un periquito

Consejos para adiestrar un periquito

Son una de las aves más habituales en los hogares por sobrados motivos. Simpáticas, coloridas y sumamente sociables, a estos atractivos hay que sumar otro más: adiestrar un periquito es súper sencillo. Una manera de educar a estas pequeñas aves, para que obedezcan determinadas órdenes o, incluso, tengan determinados comportamientos. Y es que, al igual que los loros, los periquitos son unas aves tropicales sumamente inteligentes. Un potencial que podemos explorar y que, además, afianzará nuestra relación con nuestra ave.

Porque ese es otro aspecto interesante de adiestrar un periquito. Hacerlo nos permitirá tener con él una complicidad. Tanto en el proceso de aprendizaje como una vez empiece a responder, ese contacto con nuestra ave mejorará infinitamente nuestra convivencia. Nos permitirá compartir su vida más de cerca e, incluso, hacer que pueda disfrutar de momentos de libertad en casa. Algo que además de ser positivo para nosotros, es buenísimo para ellos.

Porque esos pequeños momentos compartidos redundan en positivo en el bienestar del periquito. Un animal que no solo necesita congéneres para vivir con calidad sino, también, la proximidad con su dueño. Así que veamos algunos consejos para adiestrar un periquito para ponerlos en práctica.

 

7 CONSIDERACIONES PARA ADIESTRAR UN PERIQUITO

Antes de conocer cómo adiestrar un periquito, hay algunos detalles que tenemos que conocer. Unos que resultarán fundamentales para que esta tarea llegue a buen puerto. Y es que, por sencillo que sea enseñarles pautas o conductas, también hay que considerar algunos aspectos fundamentales para ello.

Antes de verlos pormenorizados, tengamos algo claro. Al igual que en el caso de cualquier otro animal, adiestrar un periquito pasa por tener paciencia y por dedicarle tiempo. Dos claves para que el esfuerzo merezca la pena, tanto en lo que respecta al periquito como a nosotros mismos.

Recomendaciones para adiestrar un periquito

 

Partiendo de esta base, veamos algunos detalles fundamentales para adiestrar un periquito.

1. La edad, fundamental para adiestrar un periquito

Como sucede con cualquier otro animal, la juventud es fundamental a la hora de adiestrar. El aprendizaje es mucho más sencillo en las primeras etapas de la vida. Esto no significa que no se pueda adiestrar un periquito más mayor. Sin embargo, hay que tener claro que será mucho más complicado.

2. Crear un ambiente cómodo para nuestra ave

Aunque saquemos a nuestro periquito de su espacio de manera controlada, es fundamental que tenga su propio espacio. Y no cualquiera. Para que estas aves se encuentren cómodas, necesitan un lugar amplio para poder vivir y jugar. Y esto último, jugar, es algo vital para ellos. Los periquitos son sumamente activos, y necesitan varios soportes dentro de su espacio para poder moverse libremente.

Juguetes para adiestrar un periquito
Para adiestrar un periquito es imprescindible que se sienta cómodo y sea feliz. Y, para ello, nada como juguetes como este

 

Tampoco podemos descuidar que nuestra ave tenga juguetes para pájaros a su disposición. Unos con distintas formas, tamaños, colores e, incluso, sonidos. Unos estímulos que le permitirán distraerse y entretenerse. Si necesitas ayuda en este aspecto, échale un vistazo a este otro post sobre cómo elegir juguetes para aves.

Por último, otro aspecto importante: ubicar la jaula para aves en una habitación luminosa. La luz, nunca directa, mejorará el bienestar de nuestro periquito.

3. Háblale a tu periquito

Algo básico que debemos fomentar desde que lo incluyamos en nuestra familia. Y no solo porque queramos adiestrar un periquito sino, también, porque será gracias a la voz como nuestra ave nos reconozca. Sin embargo, hay que saber qué tono emplear con él. Tendremos que hablarle siempre suavemente, evitando cualquier sonido fuerte que le pueda asustar.

Y si acostumbrarle a nuestra voz es clave, lo es más utilizarla durante el proceso de aprendizaje. Adiestrar a un periquito va acompañado, de manera inseparable, de hablarle. ¡De hablarle mucho, en realidad!

4. Utiliza siempre el refuerzo positivo

Y si el tono de voz es importante, lo es tanto como utilizar siempre el refuerzo positivo. Por tanto, nada de gritarle aunque el periquito no responda a nuestras órdenes cuando comencemos el adiestramiento. Lo único que conseguiremos será que nos tenga miedo y se asuste al escucharnos.

Premios para adiestrar un periquito
Tener premios a mano ayudará en el refuerzo positivo necesario para adiestrar un periquito. Descubre las características de estas barritas aquí

 

Igualmente, tenemos que evitar perder los nervios si al adiestrar un periquito vemos que no aprende un determinado comportamiento. Si eso sucede, es momento de dejarle tranquilo y posponer nuestro aprendizaje para otro momento.

5. Fomenta el contacto

Algo fundamental y que debe hacerse paulatinamente. Cuando llegue el periquito a casa, necesitará su tiempo para dejarse acariciar y tocar. Lo ideal es que le acostumbremos a ello, poco a poco. Para eso, nada como introducir la mano lentamente en la jaula varias veces al día. La intención de esta acción es demostrarle a nuestra ave que nuestra mano no es una amenaza. Por eso, tendremos que tener paciencia y dejar que se vaya acercando poco a poco a ella.

Consejos para adiestrar un periquito

 

6. Mide los tiempos

Ninguna sesión de aprendizaje debe durar demasiado. Lo ideal es que oscile entre los 10 y los 15 minutos. Eso sí: podemos realizar entre dos y tres sesiones a lo largo del día. Pero, para evitar cansancio y rechazo, nunca sobrepasar ese límite del cuarto de hora.

7. Aprende cómo acariciarle

Una vez que un periquito establece una relación de confianza con su dueño, los mimos son obligatorios. Estas aves disfrutan muchísimo del contacto humano, pero es necesario saber cómo acariciarle. Nada de tocarle las alas o la tripa, ya que pueden no sentirse cómodos. Lo ideal es acariciarles lentamente la cabeza y la garganta con la yema del dedo. ¡Simplemente les encanta!

 

4 ASPECTOS EN LOS QUE PODEMOS ADIESTRAR UN PERIQUITO

Entendida cuál tiene que ser la atmósfera y los prolegómenos, veamos algunos aspectos en los que podemos adiestrar un periquito. Unos que, lógicamente, tendremos que ir adecuando a la capacidad de aprendizaje de nuestro animal y a nuestras ganas. Y decimos esto porque adiestrar un periquito, por más inteligentes que sean, requiere tiempo y tesón. Y mucha repetición. Detalles a tener en cuenta para evitar frustraciones y, sobre todo, para no hacer del aprendizaje un mal rato para ambos.

Así que, vayamos poco a poco. O, mejor dicho, veamos cómo adiestrar un periquito de los pasos más básicos a un nivel más avanzado. Una forma progresiva de educarle y poder disfrutar de su evolución.

1. Adiestrar un periquito para que se suba a tu dedo

Un auténtico básico a la hora de adiestrar un periquito. No solo es la primera tarea que debemos enseñarle para que aprenda más después. Es que, incluso si no nos planteamos adiestrarle, no estará de más que sepa subirse a nuestro dedo. Para empezar, porque será una señal de confianza en nosotros. Y, para seguir, porque nos facilitará increíblemente la convivencia con él.

Adiestrar un periquito para que se suba a tu dedo

 

Para adiestrar a un periquito en esta acción, hemos de comenzar incluyendo en su jaula una varilla o percha para aves. Tendremos que hacerlo desde fuera y lentamente, y tocando suavemente con la punta la zona del ave en la que las patas se unen al cuerpo. En realidad esta varilla le servirá para ir acomodándose a ella, para ser sustituida después por nuestro dedo.

Si se asusta y empieza a aletear, es recomendable no sacar la varilla de la jaula. Si lo hacemos, puede interpretarlo como que nos ha ahuyentado y repetirá su comportamiento. Lo ideal es que le hablemos en tono suave y calmado para tranquilizarle. El mejor punto de partida para que vea que no es una amenaza, y pueda familiarizarse con ella.

Percha de aves para adiestrar un periquito
Gracias a una percha, será más sencillo adiestrar un periquito para que se suba a nuestro dedo. Consigue una para el tuyo aquí

Sustituir la percha por nuestra mano

Cuando veamos que el periquito se siente cómodo con la varilla y ha empezado a usarla, es momento de sustituirla por nuestra mano. Lo ideal es introducirla progresivamente en la jaula. Es posible que comience a aletear y, por más que esto nos alarme, no significa que debamos retirarla. Lo ideal es hablarle con un tono suave y tranquilo de manera constante, hasta que vea que la mano no es una amenaza. Gracias a esto, progresivamente irá confiando en ella hasta subirse a nuestro dedo. Para reforzar el aprendizaje, nada como ofrecerle algo de comida en la palma de la mano cuando lo consiga la primera vez.

Antes de retirar la mano de la jaula, es importante acariciarle lentamente. Un gesto que debe ir acompañado de palabras, ¡da igual cuáles!, en un tono de voz pausado y tranquilo.

2. Adiestrar un periquito para salir de la jaula

Un terreno al que hay que prestarle especial mimo y que no puede hacerse desde el principio. En un espacio abierto, cualquier periquito intentará volar. Es más: a pesar de ser un ave tranquila, sentirse de pronto en un lugar así puede ponerle nervioso y descontrolarle. Por eso salir de la jaula debe formar parte de las tareas de adiestrar un periquito.

Para la primera salida, lo idóneo es esperar a que sea de noche. De esta manera, no intentará salir volando a través de una ventana. Algo que evita por un lado que pueda dañarse contra el cristal y, por otro, que pueda escaparse. Lo ideal es que, con el periquito sobre nuestro dedo, le saquemos lentamente de la jaula. Y, mientras le hablamos suavemente, demos una vuelta alrededor de la habitación despacito. Esta tarea debe durar unos pocos minutos, y estará acompañada de volver a meterlo dentro de su jaula.

Adiestrar un periquito para salir de su jaula

 

Repetiremos la misma acción durante unas cuantas noches seguidas. Y, cuando veamos que las salidas de la jaula se hacen con total normalidad y tranquilidad, probaremos a hacerlo de día.

Cómo gestionar si vuela de nuestro dedo

Si en alguna de esas sesiones el periquito sale volando, hay que mantener la calma. Lo ideal es no hacer ningún movimiento brusco, quedarnos quietos y permitirle posarse en alguna parte de la habitación. Cuando lo haya hecho, nos acercaremos a él hablándole con suavidad y tendiéndole el dedo para que pueda subirse. Cuando lo haya hecho, volveremos a meterlo en la jaula. Si no se sube a nuestro dedo, podemos cogerlo suavemente y meterlo en su espacio.

Si al acercarnos vuelve a volar, tenemos que desistir de asustarle. Lo ideal es que volvamos a esperar que se pose, y repetir la operación anterior. Si se coloca en un lugar elevado, lo ideal es facilitarle la bajada. ¿Cómo? Ofreciéndole un palo o listón por el que bajar.

Si a pesar de todo lo anterior continúa evitándonos, nos veremos obligados a apagar la luz. Los periquitos, al igual que otras muchas aves, no vuelan en la oscuridad. Y será ella la que nos permita acercarnos a él, cogerlo con suavidad y meterlo dentro de la jaula. Si esto se da de día, lo ideal es cubrirle con una tela ligera que nos permita cogerlo.

3. Adiestrar a un periquito para que se suba a tu hombro

Si hemos conseguido adiestrar un periquito en los dos aspectos anteriores, estamos preparados para este. Cuando nuestra ave se sienta confiada en el contacto con nosotros y podamos sacarlo de la jaula sin que escape, es momento de ir un paso más allá. O, lo que es lo mismo, enseñarle a subirse a nuestro hombro ¡o a nuestra cabeza! Porque esta última es uno de sus lugares favoritos. No es para menos: tienen unas vistas infinitamente mejores.

Adiestrar un periquito para subirse al hombro

 

Para conseguirlo, comenzaremos teniéndole en nuestro dedo mientras caminamos por la casa. Lentamente, elevaremos la mano hasta la altura del hombro y le invitaremos a que se coloque sobre él. Una forma de promoverlo es colocando un poco de su comida para aves favorita.

En apenas un par de sesiones, que tendremos que acompañar de hablarle suavemente, él mismo querrá colocarse siempre ahí.

4. Enseñar a un periquito a subirse a un juguete y a trepar

Dos acciones que no entrañan ninguna dificultad cuando hemos logrado las anteriores.

Para que nuestro periquito se suba a un juguete, volveremos a valernos de nuestro propio dedo. Le acercaremos al juguete en cuestión, y le estimularemos para que se traslade a él. Podemos hacerlo empujándole suavemente, acompañado de nuestra voz; o bien colocándole con cuidado. Tras varias repeticiones durante unos cuantos días, será él mismo el que se suba al juguete sin nuestra intervención.

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Lo mismo sucede en lo que respecta a trepar. Los periquitos están acostumbrados a subirse a los laterales de las jaulas, pero si queremos enseñarles por ejemplo a subir una escalera necesitarán ayuda. Lo ideal es que le coloquemos en la base de la misma. Normalmente, los dos primeros peldaños los suben sin necesidad de ayuda. Si vemos que deja de subir, podemos empujarle levemente. Una forma de darles confianza para que trepen sin miedo.

En lo que respecta a enseñarles a bajar, lo ideal es que rodeemos su cuerpo con nuestra mano sin hacer presión. Esto lo acompañaremos de ligeros empujones para ayudarle a descender. Tras unas cuantas sesiones, ¡subirán y bajarán sin ayuda de nadie!

¡Anímate a adiestrar un periquito y disfruta de la increíble inteligencia de estas pequeñas aves!