Cuidados de la ceropegia sandersonii

Cuidados de la ceropegia sandersonii

Es una de las plantas suculentas más singulares que existen y, a la vez, una gran desconocida. La ceropegia sandersonii es una de esas rarezas de la naturaleza que merece la pena conocer de cerca. Y es que su floración es, sin lugar a dudas, algo excepcional y el motivo por el que esta planta recibe unos sobrenombres tan curiosos. Además de ser llamada planta paracaidista, a la ceropegia sandersonii también se la conoce como la flor sombrilla. Basta con verla para comprender de dónde proceden estos motes tan singulares.

Pero no es la única singularidad de la flor de la ceropegia sandersonii. Su floración, que se da entre el final del verano verano y el invierno, sorprende por dos motivos. Por una parte, porque su tamaño es increíblemente grande en proporción con las hojas. Hablamos de que, en una planta adulta, la flor puede llegar a tener hasta 10 centímetros de ancho. Pero incluso más sorprendente que su tamaño es su forma. La flor de la ceropegia sandersonii tiene cinco pétalos y forma tubular, y sus colores no hacen más que darle todavía más singularidad.

Pero no es la única anécdota sobre ellas, ya que tienen un comportamiento singular. Al igual que algunas orquídeas, esta planta tiende a atrapar insectos en el interior de sus flores. Un comportamiento que podría recordarnos a las plantas carnívoras, pero que en realidad tiene un objetivo bien distinto. La intención es, únicamente, dejarse polinizar. Y una vez el insecto ha cumplido con su cometido, la flor lo libera.

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CÓMO CULTIVAR LA CEROPEGIA SANDERSONII

Comprender cómo cuidar la ceropegia sandersonii pasa por saber un poco más de ella. Y el punto de partida es saber que procede de Sudáfrica y Mozambique. Unos países que marcan, en gran medida, sus necesidades de temperatura y en los que la planta crece en estado silvestre. En estado natural, la ceropegia sandersonii forma parte del paisaje y se adapta a él. Decimos esto porque, a pesar de que es una planta trepadora, si no encuentra un soporte para hacerlo tendrá un porte colgante.

Flor de la ceropegia sandersonii

 

Y, por más que esta planta en estado joven sea de pequeño tamaño, no nos engañemos. La ceropegia sandersonii puede llegar a alcanzar los dos metros. Eso sí: tener esa longitud le llevará entre cinco y 10 años. Un tiempo que nos da la pista: no es una planta de crecimiento rápido. Sin embargo, es perfecta para jardineros pacientes que quieran disfrutar de una planta tan rara como hermosa.

Más allá de esto, es interesante saber que sus cuidados no difieren en gran medida de los cuidados de las suculentas. Y es que es una planta que se cataloga así debido a que sus hojas son carnosas. Unas en forma de corazón, con carácter perenne y que son capaces de almacenar agua.

 

Veamos qué necesita la ceropegia sandersonii para lucir su singular floración.

1. Mucha luz, uno de los principales cuidados de la ceropegia sandersonii

Por sus orígenes, es fácil adivinar que hablamos de una planta que necesita mucha luz. Un concepto que no podemos confundir con exposición solar directa, especialmente en los meses de verano. De tenerla en una ubicación así, lo único que lograremos será dañar a la planta ya que es sensible a los rayos del sol.

De ahí que lo ideal sea colocar nuestra ceropegia sandersonii en un espacio con mucha luz pero, a ser posible, que sea de primera hora de la mañana o última hora de la tarde.

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2. Buena temperatura, clave para su desarrollo

Es una planta africana y, como tal, demanda temperaturas cálidas. Lo ideal es tenerla entre los 20 y los 28 grados de manera regular. Pero más que con el calor, hemos de vigilar de cerca el frío. Hablamos de una planta que no lo tolera, y que comienza a comprometer su bienestar por debajo de los 10 grados.

3. Sustrato bien aireado y mejor drenado, fundamental

Al igual que sucede con todas las suculentas, la ceropegia sandersonii demanda un suelo rico en materia orgánica pero con buena aireación. Y no solo eso: también es exigente en lo que se refiere al drenaje, ya que cualquier exceso de humedad puede pudrir sus raíces.

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Por eso y para que crezca en condiciones, lo ideal es optar por un sustrato para cactus que contenga tanto la materia orgánica que necesita como el porcentaje de arena que ayude a drenar.

4. Regar manteniendo la humedad del sustrato, uno de los cuidados de la ceropegia sandersonii más importantes

Si sabemos cómo regar suculentas correctamente, tendremos que variar ligeramente la pauta en este caso. La ceropegia sandersonii prefiere que su sustrato no se seque por completo, especialmente en los meses de verano. No confundamos esto con encharcar ya que, como decíamos, sus raíces son sumamente sensibles al exceso de agua. Y no: no es buena idea dejar el agua sobrante de riego en el plato inferior de la maceta. Lo ideal es que lo retiremos para evitarnos cualquier disgusto.

Los meses de floración son los más exigentes en cuanto a riego. Sin embargo, en los meses de invierno podremos espaciarlo sin problemas.

5. Abonar desde la primavera, una ayuda importante para su floración

Pasado el invierno, la ceropegia sandersonii despertará de su letargo vegetativo. Es precisamente en ese momento cuando necesitará una dosis de abono regular, con una pauta de una vez al mes hasta la llegada del otoño.

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Es importante que optemos por un abono para cactus y suculentas, ya que la demanda de fertilizante de esta planta obliga a optar por una fórmula baja en nitrógeno. Bastará con diluirla en el agua de riego para que cumpla su función.

Y sí: como has visto, los cuidados de la ceropegia sandersonii son sumamente sencillos. Y también: tenerla es poder contemplar una rareza de la naturaleza tan llamativa como singular. ¿Te animas?