Cuidados de las aves durante las vacaciones

Cuidados de las aves durante las vacaciones

Con la llegada del calor, es momento de prestar especial atención al bienestar animal de nuestras mascotas. Unas que acusan la temperatura igual que nosotros, pero que necesitan de nuestra ayuda para paliarla. Si somos amantes de los pájaros, ya sean nacionales o tropicales, tenemos que extremar los cuidados de las aves durante esta época del año. Una forma de velar por su salud, incluso si vivimos en un clima en el que el calor apriete de manera firme.

Los cuidados de las aves en verano pasan por ser conscientes de algo que forma parte de su naturaleza. Las aves son animales endotérmicos. Es decir: mantienen su temperatura constante tanto en un lugar frío como cálido. Sin embargo, esto no quita que sean animales sumamente delicados y sensibles a las oscilaciones de temperatura. Algo especialmente delicado con la llegada del verano. Y es que no solo les afecta el calor. Además, su llegada coincide con uno de sus momentos vitales más importantes: la muda de las aves.

Por estos motivos, conocer los cuidados de las aves en verano es clave. No solo para hacer que sobrelleven mejor el calor. También para permitirles afrontar el cambio de plumas en plena forma.

 

HIDRATACIÓN E HIGIENE, DOS CUIDADOS DE LAS AVES EN LOS QUE SER ESTRICTOS

Antes de entrar en pormenores sobre los cuidados de las aves en esta época del año, hay que saber a cuáles afecta especialmente el calor. Al igual que sucede con los seres humanos, en el mundo de las aves hay tres grupos de riesgo ante las altas temperaturas: las aves jóvenes, las ancianas y las obesas. Sobre estas últimas, es habitual que sus dueños desconozcan que lo sufren. El plumaje suele ocultar tanto la delgadez como el exceso de peso. Así que sirva como guía conocer las aves con tendencia al sobrepeso: periquitos, canarios, rosellas y los loros amazónicos.

Canario amarillo

A pesar de esto, no nos confundamos. Cómo combatir el calor en aves no pasa por subir el aire acondicionado. Al igual que les afectan los grados de más, también es negativo un exceso de frío. Puede desembocar en un resfriado, especialmente si la corriente incide directamente en el espacio de nuestras aves. Lo realmente recomendable es ubicar el hábitat de nuestras aves en un lugar fresco y alejado de luz directa durante los meses de verano.

También es importante saber que hay especies con tendencia a la deshidratación. Nos referimos a jilgueros, diamantes o piquitos de coral. Tres tipos de aves con un metabolismo muy alto y, por tanto, con una temperatura muy alta también.

Agua para beber y para refrescarse, un buen tándem para cualquier ave

La hidratación es uno de los cuidados de las aves a vigilar en esta época del año. Y no nos referimos solo a que nuestra ave tenga agua a su disposición. Además, esta tendrá que estar permanentemente fresca. Un detalle que obliga a cambiar incluso varias veces al día el contenido de su bebedero. Tampoco está de más añadir más de un bebedero. Una práctica habitual cuando varias aves conviven en un mismo espacio que, también, podemos aplicar a una sola en estos meses.

Bebedero para aves pequeñas
Un bebedero extra permitirá a nuestra ave tener varios puntos de hidratación en su habitáculo. Conoce las indicaciones de este aquí

 

Además, tendremos que hacer hueco para una pequeña bañera. Independientemente de la especie, todas las aves agradecen poder darse un chapuzón. Una manera de refrescarse que podemos compaginar con pulverizar agua fresca sobre ellas en las horas de más calor.

Extremar la higiene, un aspecto vital dentro de los cuidados de las aves

Como es sabido, el calor es un auténtico catalizador para que virus y bacterias campen a sus anchas. Un aspecto que, cuando además involucra comida o excrementos, puede ser letal. Además, el hecho de suministrar agua para el baño también puede ayudar a la proliferación de enfermedades. Algo que podemos eliminar de la ecuación usando bañeras cerradas sobre sí mismas. Está claro que nuestras aves salpicarán los alrededores. Pero también lo está que estaremos reduciendo sustancialmente la cantidad de agua vertida sobre el suelo de la jaula.

Bañera para aves pequeñas
Bañeras como estas son auténticas aliadas de los cuidados de las aves en verano. Consíguela en nuestra tienda online

 

Además, también es recomendable que utilicemos un lecho higiénico para aves si las nuestras lo permiten. Implica la misma regularidad higiénica que el resto de la jaula, pero también ayuda a que el mantenimiento sea más sencillo.

 

LA ALIMENTACIÓN EN LAS AVES: FRESCA Y COMPLETA

Como decíamos al comenzar a hablar  de los cuidados de las aves en verano, esta estación es crucial para ellos. Buena parte de las especies realizan la muda de sus plumas en los últimos coletazos del verano. Un proceso que supone un increíble gasto energético y de nutrientes el animal. Dos razones de peso para velar más que nunca por su alimentación a las que cabe sumar una tercera: la hidratación.

Empecemos por esta última. Durante estos meses de calor, lo ideal es modificar paulatinamente la dieta de nuestras aves. Lo ideal es que llevemos a cabo una disminución de las grasas, e incrementemos la pauta de frutas y verduras jugosas y frescas. Con trocitos de sandía, melón, lechuga o manzana estaremos ayudándola a mejorar todavía más su hidratación.

Alimentación fresca, parte de los cuidados de las aves en verano

 

Aunque esta práctica es genial, hay que tomar algunas precauciones. Para empezar, administrar siempre las frutas sin pepitas y revisando cuáles son las adecuadas según las distintas especies. Y, retomando esa higiene escrupulosa que forma parte de los cuidados de las aves en verano, retirarla del habitáculo transcurrido un tiempo máximo de cinco horas. Si en ese plazo nuestras aves no lo han comido, ya no solo es que no vayan a hacerlo. Es que, pasado ese tiempo, puede ser incluso perjudicial para ellas.

Alimentación para la muda

Además de estos guiños de frescura, la alimentación para aves debe ser equilibrada y completa. Una manera de aportarles nutrientes, aminoácidos y vitaminas esenciales para prepararlas para la muda. Lo ideal es que les administremos piensos extrusionados específicos según la especie. Si hasta entonces hemos alimentado a nuestras aves con mezclas de semillas, el cambio al pienso debe ser paulatino. Es más: la mejor manera de llevarlo a cabo es consultando a nuestro veterinario cómo debe ser la pauta.

 

LOS VIAJES: SI PODEMOS EVITARLOS, MEJOR

Y dejamos para el final un aspecto que, si bien puede no considerarse parte de los cuidados de las aves en verano, nos parece fundamental. El transporte de mascotas en verano es una duda recurrente, ya que puede comprometer su bienestar. Y las aves, como otros animales, no son demasiado amigas de viajes.

Si tenemos que llevarla con nosotros, es imprescindible evaluar la situación. Algo que empieza por saber si, según lo nerviosa que sea nuestra ave, va a hacer el viaje sin sobresaltos. Además, hemos de contemplar el medio de transporte. Si se trata de un coche, el trayecto nunca podrá ser superior a cinco horas.

También tendremos que vigilar la temperatura. Tanto el exceso como el defecto de temperatura pueden afectarle, y más si tenemos en cuenta que es altamente probable que ni coma ni beba durante el viaje. Si tenemos que llevarla con nosotros, lo ideal es que cubramos su habitáculo con un trapo fino que permita la transpiración pero que evite la visión. Así podrá hacer el trayecto más tranquila.

Si el viaje supera ese tiempo o implica otros medios de transporte, lo ideal es buscar un cuidador para nuestra ave. El mejor cuidado que podemos dispensarle para que, tanto ella como nosotros, pasemos las vacaciones con tranquilidad.

Y ahora que conoces los cuidados de las aves en verano, ¿cuáles vas a aplicar con las tuyas?