La poda es una de las tareas fundamentales para cualquier amante de las rosas. De ella depende la floración del siguiente año y, por eso, cuándo podar rosales suele despertar muchas dudas. Una inquietud lógica ya que la naturaleza nos deja la responsabilidad de ver cómo, con la siguiente primavera, nuestra planta se llena de flores. De nuestro buen hacer con la poda y del momento en el que la hagamos dependerá que nuestro rosal florezca en condiciones. Una razón de peso para saber a fondo cuándo podar rosales. Y, lo que es incluso más importante, cómo hacerlo en cada momento y según el tipo de rosal.
El rosal es una planta rústica que precisa, en líneas generales, pocos cuidados para mantenerse viva. Pero cuidado: para que florezca en condiciones, hemos de prestarle más atención. Recordemos que el acto de florecer supone un desgaste energético para las plantas. Uno que solo podrán afrontar aquellas que estén sanas y fuertes. Algo que, nuevamente, es nuestra responsabilidad. Si somos rigurosos tanto con cuándo podar rosales como con los cuidados del rosal en invierno, disfrutaremos de un rosal lleno de rosas en los meses de sol. ¡Bien merece la pena conocer más a fondo sus necesidades!
Así que veamos qué fechas del año hemos de marcar en el calendario. Y, sobre todo, cómo tenemos que podar rosales según cada momento.
- CUÁNDO PODAR ROSALES PARA PROMOVER LA FLORACIÓN
- 1. La poda de febrero, el clásico de cuándo podar rosales
- 2. La poda de final del verano, una de las desconocidas
- CUÁNDO PODAR ROSALES ES IMPORTANTE, PERO CÓMO HACERLO LO ES TODAVÍA MÁS
- 1. Qué herramientas usar para podar rosales
- Tijera bypass para ramas finas
- Tijera de yunque para ramas más gruesas
- 2. Cómo podar rosales
- 3. Cómo podar cada tipo de rosal
- Rosal mini
- Rosal viejo
- Rosal arbustivo
- Rosal trepador
CUÁNDO PODAR ROSALES PARA PROMOVER LA FLORACIÓN
Lejos de ser una tarea secundaria, la poda de rosales es vital para la planta. De ella no solo dependen sus flores, tanto en número como en tamaño. También depende que mantenga su porte y vitalidad. Dos puntos importantísimos para su bienestar, y dos buenos motivos para saber cuándo podar rosales para beneficiar a nuestra planta.
Antes de ver esos momentos importantes del año, sepamos algo. La edad de la planta influye en cuándo podar rosales. Si tenemos ejemplares jóvenes, lo ideal es dejar las tijeras quietas al principio. Y la razón es sencilla de entender. Si hemos seguido los pasos de cómo plantar correctamente un rosal, nuestra planta necesitará al menos un año para enraizar y hacer crecer su sistema de raíces. El mismo tiempo que tendremos que esperar antes de podar, para evitar que esta tarea de mantenimiento pueda ser perjudicial para su crecimiento.
Comprendido este punto, veamos los dos momentos señalados del año para podar rosales:
1. La poda de febrero, el clásico de cuándo podar rosales
Es, quizás, la poda más conocida por los amantes de las plantas. Aunque se llama la poda de febrero, suele realizarse en marzo y el motivo está supeditado a un fenómeno climatológico: las heladas. Febrero marca, de manera genérica, el fin del invierno. Sin embargo, esta fecha es un tanto singular ya que, solo cuando las noches comienzan a ser menos frías, podemos llevar a cabo esta labor.
Precipitarnos en cuándo podar rosales es peligroso en esta época del año. Podría suponer que los brotes de flor se congelaran, arruinando así cualquier posibilidad de florecer. Pero no es lo único que puede suceder. Añadido, exponer a los tallos abiertos a una helada puede traer consigo la aparición de hongos. Unos que pueden infectar la planta, y complicarnos mucho la vida por más fungicidas que utilicemos. Por eso y si vivimos en un clima muy frío, lo ideal es retrasar cuándo podar rosales hasta que el tiempo sea más estable.

La poda de final del invierno es una poda importante. La intención es suprimir la madera muerta, eliminar los chupones y dejar únicamente las ramas que crezcan sanas y estén enfocadas hacia el exterior del tronco. Si, además, queremos fomentar la floración tendremos que cortar en horizontal las ramas superiores. Haciendo que nuestro rosal sea menos alto, la planta necesitará menos energía para florecer.
2. La poda de final del verano, una de las desconocidas
Es curioso pero, cuando se habla de cuándo podar rosales, solemos creer que es solo una vez al año. Y, si bien es cierto que es recomendable al menos una vez al año, hay otra poda igual de importante: la de final del verano. Gracias a ella, prepararemos a nuestra planta para el frío del invierno y la fortaleceremos para aguantar sin problema su reposo vegetativo. Una época durmiente para la que, recordemos, es fundamental haber sido cautelosos con los cuidados del rosal en verano.

Esta poda, que se realiza entre septiembre y octubre, es una poda de limpieza y aclareo. Busca, fundamentalmente, sanear las ramas que florecieron, eliminando tanto las flores como parte de la rama. Para lograrlo, lo ideal es cortar aproximadamente la mitad del tallo y siempre sobre un brote nuevo.
Además de esto, es recomendable acortar las ramas que han producido flores. Cuidado con esto, porque solo es aplicable para aquellos rosales que florecen una sola vez al año. Si el nuestro es de floración otoñal, es mejor reservar esta labor para la poda de febrero. Si no lo es, podaremos aproximadamente dos tercios de su longitud. Una forma de permitir el crecimiento de nuevas ramas y, también, de nuevas flores.
CUÁNDO PODAR ROSALES ES IMPORTANTE, PERO CÓMO HACERLO LO ES TODAVÍA MÁS
Respetar el calendario es fundamental, pero no es lo único a tener en cuenta. Porque tan importante como cuándo podar rosales es hacerlo correctamente. Un aspecto que, muchas veces, pasa a un segundo plano pero que tiene una importancia vital. De la misma manera que un mal momento puede estropear nuestra planta, también puede hacerlo un mal corte. Y no solo nos referimos a la forma del mismo: también lo hacemos a con qué lo hagamos e, incluso, a los tipos de rosas para plantar que elijamos.
Y, dado que los detalles son importantes, veámoslos a fondo:
1. Qué herramientas usar para podar rosales
Un aspecto tan importante como saber cuándo podar rosales. Porque, aunque podamos creer que cualquiera de las herramientas de poda nos sirve, nada más lejos de la realidad. Si realizamos la poda con una herramienta inadecuada, podemos causarle un daño importante. Tengamos en cuenta que podar no deja de ser infligir una herida a nuestra planta y que, como tal, puede ser foco de infecciones varias.
Por eso y para garantizar que la poda es beneficiosa para el rosal, es imprescindible que adecuemos el tipo de tijera a las características del rosal.
Tijera bypass para ramas finas

Es la clásica tijera de jardín, y una que podemos utilizar también para la podar arbustos y árboles de pequeño tamaño. Su principal ventaja es la ligereza. Su inconveniente: que requieren destreza y bastante fuerza si los tallos a podar son algo más gruesos. De serlo, lo ideal es utilizar otra herramienta.
Tijera de yunque para ramas más gruesas

La tijera ideal para un buen amante de la jardinería. Gracias a su hoja fija, presentan menos resistencia para podar. Facilita la poda de ramas más gruesas sin necesidad de mucho esfuerzo. Su corte es limpio, una ventaja fantástica para podar rosales.
2. Cómo podar rosales
Y llegamos a algo tan fundamental como saber cuándo podar rosales. Porque el tipo de corte que le hagamos a la planta también influirá en su crecimiento e, incluso, en su salud.
Habitualmente, cuando se habla de podar rosales, lo ideal es realizar cortes diagonales sobre una yema y ligeramente oblicuos. Para que sea efectiva, tendremos que podar a menos de cinco centímetro de la yema.
Cuando necesitamos podar una rama completa, tendremos que cortar al borde de dónde se inserta en el tallo principal.
3. Cómo podar cada tipo de rosal
Otro aspecto fundamental. Hay rosales que admiten podas severas, mientras que con otros tendremos que ser más conservadores. Está claro que la poda, bien hecha, siempre es beneficiosa. Pero, si nos excedemos, podemos tardar más tiempo del que deseamos en ver nuestra planta crecer e, incluso, florecer.

Así y a grandes rasgos, veamos cómo podar algunos de los rosales más habituales:
Rosal mini
Uno de los ejemplos de poda conservadora. Siempre mantendremos entre cinco y siete ramas principales, dando prioridad a los tallos jóvenes sobre los leñosos. Para favorecer el crecimiento, es recomendable despejar las ramas centrales del arbusto.
Rosal viejo
Más que aplicar las dos podas anuales, lo idóneo es eliminar las ramas muertas o que rompan la estructura de la planta.
Rosal arbustivo
A este tipo de rosales tendremos que darles más tiempo antes de podar. Desde el momento de plantación, lo ideal es esperar entre dos y cuatro años. Tampoco requieren podas regulares. Para ellos, lo ideal es retirar las ramas que crezcan hacia el interior. En cuanto a las exteriores, nos concentraremos en podar a la mitad las ramas más fuertes.
Rosal trepador
Cuando son jóvenes, es fundamental guiarlos en su crecimiento y eliminar solo las ramas muertas o enfermas en la poda de febrero. También es importante reducir los tallos laterales en torno a 15 centímetros en la misma época del año.
¿Te ha sido útil esta pequeña guía de cuándo podar rosales y cómo hacerlo?


