Son el símbolo más hermoso de estas fiestas. Lejos de ser una tradición reciente, las coronas de Navidad son una de las costumbres más antiguas ligadas a esta fecha. Con profundas raíces cristianas, sorprende saber que son un icono fundamental de la Navidad en la cultura germánica: una de las más influyentes en la celebración de estas fiestas, y a la que debemos la herencia de honrar estas fechas con el abeto de Navidad. ¿Pero por qué coronas? Por lo que representan: espiritualidad y reunión.
Más allá de su simbolismo, las coronas de Navidad son un elemento decorativo imprescindible en la decoración navideña. Un accesorio que, si bien suele colocarse en la puerta de entrada para dar la bienvenida, puede tener muchas otras interpretaciones. No solo puede ser parte de un centro de mesa: también pueden albergar velas o, incluso, decorar las ventanas interiores de nuestra casa. ¡Solo tenemos que jugar con sus infinitas posibilidades decorativas para darle a las coronas de Navidad el uso que más nos guste!
Sea cual sea el uso que queramos darle, veamos cómo elegir coronas navideñas según su uso. Una manera genial de acertar con la ideal para nuestro hogar.
- CÓMO DISFRUTAR DE LAS CORONAS DE NAVIDAD
- ¿Qué tiene que tener una corona navideña?
- Tipos de coronas de Navidad según su ubicación
- 1. Como decoración de la puerta en Navidad, el clásico
- 2. Como parte de la puesta en escena de las mesas, una opción genial para incluir en la decoración de Navidad
- 3. Como decoración de las ventanas o las puertas interiores de la casa, otra alternativa original
CÓMO DISFRUTAR DE LAS CORONAS DE NAVIDAD
Lejos de ser únicamente un elemento decorativo, las coronas de Navidad tienen otra connotación y utilidad menos popular. Habitualmente, se colocan cuatro semanas antes del día de Nochebuena. Y, si bien la naturaleza y los colgantes de Navidad son la máxima, siendo puristas hay un elemento más imprescindible: las velas. Y es que, retomando la tradición germánica, las coronas de Navidad sirven también de calendario de Adviento. De ahí que, de forma tradicional, muchas incorporen cuatro velas: una por cada semana previa a la Navidad, que se van encendiendo y manteniendo encendidas de semana en semana.

No termina ahí la singularidad de las coronas de Navidad. Aunque en nuestro país lo habitual es colocar las velas alrededor de ellas, en Alemania y los países de su influencia estas luces van incorporadas en la propia corona. Sostenidas mediante unos apliques especiales, las velas se mantienen encendidas durante las cuatro semanas. Un espectáculo que, en nuestra cultura, hemos sustituido por luces de Navidad de batería o enchufables.
Siguiendo con la tradición, hay una serie de máximas fundamentales que deben cumplirse para considerarse como tal. Por eso tanto si las compramos como si nos planteamos cómo hacer una corona de Navidad nosotros mismos, veamos qué ingredientes sí o sí deben estar en ella:
- Base circular: es el punto de partida sobre el que tiene que ir todo el resto de la decoración. Puede ser más grande o más pequeña, según su ubicación; y no tiene que ser forzosamente de ramas de abeto naturales o artificiales
- Contar con elementos naturales: hojas de abeto o de eucalipto, piñas, frutas deshidratadas y otros elementos propios del olor a Navidad, bayas… sea cómo sea, la naturaleza tiene que quedar plasmada en nuestras coronas de Navidad ya que es parte de la iconografía de las fiestas
- Tener volúmenes: clave para que el conjunto sea armónico y atractivo. Tanto si apostamos por una corona navideña minimalista como si buscamos una con más presencia, es fundamental que no resulte plana
Según el uso que vayamos a darle, hay algunos aspectos que debemos contemplar para acertar con la elección de nuestras coronas de Navidad. Una forma, también, de conocer la versatilidad de este accesorio navideño que puede estar presente en nuestra casa en distintas ubicaciones.

Es la ubicación natural, y la más habitual. La decoración de la puerta en Navidad es una de esas asignaturas pendientes en muchas casas que puede resolverse, simplemente, con la presencia de una corona navideña.
En este tipo de soporte, el tamaño de las coronas de Navidad no importa y su elección dependerá de nuestros gustos. Podemos optar por una de pequeñas dimensiones pero, también, colocar una de mayor tamaño para que tenga más presencia.

No solemos pensar en esta opción y, sin embargo, da muchísimo juego en distintos espacios de la casa. No solo podemos ubicarla con unas velas como parte de la decoración de una mesa de centro sino también en la entrada de casa, sobre una chimenea o en alguna de las mesas auxiliares que tengamos durante estas fiestas.
Tampoco es el único emplazamiento en el que podemos jugar con ellas. Independientemente de los distintos estilos para decorar la mesa de Navidad, la presencia de una corona nos permitirá acabar de redondearlo.
3. Como decoración de las ventanas o las puertas interiores de la casa, otra alternativa original

Otra ubicación más en la que no solemos pensar. Las coronas de Navidad de pequeño formato son perfectas para poner un toque sutil en las puertas interiores de casa pero, también, en las ventanas. Unas superficies que solemos decorar con luces pero que, también, pueden engalanarse con estos accesorios.
De hacerlo, un consejo: colgarlas con hilo de sisal. El resultado será espectacular.
¿Y qué sucede si no encontramos la que buscamos? Sencillo: animarse a hacerla. Basta con tener una corona de ramas de abeto artificial o natural para desplegar toda nuestra creatividad sobre ella.
Una forma de crear la atmósfera que queremos para vivir la Navidad.
