Montar un acuario marino en casa es uno de los proyectos más fascinantes para cualquier apasionado de la acuariofilia. Y no es para menos. Saber cómo montar un acuario marino es sinónimo de poder disfrutar en casa de un ecosistema oceánico, de peces tropicales y de una auténtica ventana viva a cualquiera de los arrecifes de nuestro planeta. Un lujazo para los sentidos y para poder disfrutar de peces que, en otras circunstancias, no podríamos tener.
Pero seamos cautos. A diferencia de lo que sucede con un acuario de agua dulce, un acuario marino necesita mucha más planificación además de un mayor conocimiento en el mantenimiento del acuario y un equipamiento específico. A aspectos tan determinantes para la salud de cualquier acuario como son el movimiento del agua, la iluminación o la filtración se le suma uno más: la salinidad del agua. Un detalle que determina directamente el bienestar de nuestro ecosistema por no mencionar que es crucial para la vida de nuestros peces.
Por su increíble belleza y complejidad, veamos cómo montar un acuario marino desde cero y paso a paso. La mejor manera de sentar las bases para disfrutar de un pedacito de mar saludable.
- EL PUNTO DE PARTIDA: DEFINIR EL TIPO DE ACUARIO MARINO
- 1. Un acuario marino solo de peces
- 2. Con peces y roca viva
- 3. Un acuario de arrecife, el más complejo de todos
- CÓMO MONTAR UN ACUARIO MARINO DESDE CERO
- 1. Elegir el tamaño de acuario apto, fundamental
- 2. Ubicarlo correctamente, algo en lo que no solemos pensar
- 3. Instalar el equipamiento básico, clave para el equilibrio del ecosistema
- Filtración, el alma del acuario marino
- Bombas de movimiento
- Calentador
- Iluminación, acorde al tipo de acuario marino
- 4. Añadir sustrato, roca viva y algas
- Roca viva
- Sustrato del acuario marino
- Algas
- 5. Preparar el agua salada, crucial en cómo montar un acuario marino
- 6. Ciclar el agua, el penúltimo paso
- 7. Introducir los primeros habitantes del acuario marino
EL PUNTO DE PARTIDA: DEFINIR EL TIPO DE ACUARIO MARINO
Aunque nos parezca que acuario marino lo engloba todo, no es exactamente así. Existen distintos tipos de este formato de acuario que debemos conocer antes de ponernos manos a la obra ya que determinarán completamente el paso a paso.
1. Un acuario marino solo de peces
El más sencillo de todos y el perfecto para quienes se están estudiando la guía de iniciación a la acuariofilia. En este caso, el acuario solo alberga peces marinos y decoración.
2. Con peces y roca viva
Aunque podríamos creer que se trata únicamente de decoración, no es exactamente así. Incorporar roca viva a un acuario marino supone contar con un filtro biológico natural en nuestro ecosistema. Algo que determinará, también, los parámetros del acuario.
3. Un acuario de arrecife, el más complejo de todos
No apto para quienes se inician en tener peces. Tener un acuario marino de arrecife conlleva contar con corales e invertebrados en nuestro ecosistema. Algo que implica parámetros muy específicos tanto en lo que respecta a iluminación como a los propios del agua.
CÓMO MONTAR UN ACUARIO MARINO DESDE CERO
1. Elegir el tamaño de acuario apto, fundamental
Y uno de los puntos en cómo montar un acuario marino desde cero en el que más errores se cometen, ya que se suelen pensar erróneamente que un acuario pequeño es más fácil de mantener.
Para poder disfrutar de un acuario marino sano tendremos que optar por uno que tenga al menos 100 litros, aunque lo ideal para empezar es optar por uno de entre 150 y 250 litros. El motivo es que en los acuarios de gran volumen de agua los parámetros son más estables, por lo que su mantenimiento nos resultará mucho más sencillo.

Además de esto es importante tener otro aspecto en cuenta. Un acuario marino de grandes dimensiones necesita estar en una superficie estable y resistente, por lo que lo más habitual es optar por uno que venga integrado en un mueble. Tan importante como esto es valorar que necesitamos espacio alrededor para poder atenderlo correctamente.
Si no disponemos de tanto espacio como demanda uno de estos grandes acuarios, lo ideal es optar por un acuario nano reef.
2. Ubicarlo correctamente, algo en lo que no solemos pensar
Las condiciones ambientales en las que tengamos nuestro acuario marino determinan directamente su estabilidad. Por eso, es importante ubicarlo en un espacio en el que no haya luz solar directa ni corrientes de aires.
Tan importante como esto es que esté alejado de radiadores y que cuente con enchufes que puedan dar corriente a la instalación que precisa.
3. Instalar el equipamiento básico, clave para el equilibrio del ecosistema
Una de las cosas que más sorprende cuando nos planteamos cómo montar un acuario marino desde cero es saber que el equipamiento que precisa es mucho más complejo que en el caso de uno de agua dulce. Y es que en este caso concreto, cómo montar un acuario marino conlleva especificaciones por sus características que no podemos pasar por alto.

Filtración, el alma del acuario marino
En los acuarios marinos, es habitual optar por una filtración que conjugue tres aspectos: la mecánica, la biológica y la química. Una manera de favorecer el equilibrio y optimizarlo.
En lo que respecta a la filtración mecánica, lo ideal es optar por un filtro potente para lo que se suele elegir uno para el doble del volumen real que tenga el acuario.
Bombas de movimiento
En los ecosistemas marinos, el agua está en constante movimiento. Una cualidad que tendremos que replicar en nuestro acuario marino, donde será necesario que siempre haya circulación de agua.

Para que cumpla correctamente con su función, una bomba para un acuario marino debería circular entre 10 y 30 veces el volumen del tanque por hora.
Calentador
La mayoría de los peces tropicales demandan temperaturas estables de entre 14 y 26 grados.
Por eso y además de contar con un calentador de titanio, lo ideal es instalar un termómetro digital para poder controlar la temperatura y evitarnos sustos además de disgustos.

Iluminación, acorde al tipo de acuario marino
La iluminación del acuario dependerá de la vida que albergue. Si optamos solo por los peces, bastará con una iluminación básica. Si optamos por un acuario marino de arrecife, tendremos que utilizar una iluminación LED potente. Las luminarias marinas suelen tener temperaturas de color superiores a los 10.000 k, emulando las condiciones de luz propias del océano.
Tan importante como esto es contar con un temporizador, ya que tendremos que simular las condiciones de día y noche.
4. Añadir sustrato, roca viva y algas
El momento más emocionante: el de diseñar nuestro acuario marino. Uno que sorprende porque, a diferencia de las propuestas de agua dulce, no contempla más decoración que el sustrato, la roca viva y las algas. El motivo es sencillo: la presencia de cualquier otra cosa podría alterar los parámetros del acuario, además de no respetar la esencia real de lo que es un fondo marino.
Roca viva
Clave para un ecosistema marino y no solo porque contenga bacterias nitrificantes. Además ayuda a eliminar sustancias tóxicas del agua al tiempo que ayuda a construir el paisaje marino.

Sustrato del acuario marino
No solo viste el fondo aportando una estética natural sino que, además, permite estabilizar el pH y sirve para el desarrollo de bacterias beneficiosas. Los sustratos más utilizados en este tipo de acuarios son la arena coralina o la aragonita.
Algas
Sí, has leído bien. A diferencia de lo que sucede con los acuarios de agua dulce, los acuarios de agua salada cuentan con macroalgas como la Caulerpa, la Halimeda o la Gracilaria, entre otras. Además de ofrecer refugio a los peces o de crear la estética que buscamos aportando movimiento, consumen nitratos y fosfatos ayudando a estabilizar el acuario.
5. Preparar el agua salada, crucial en cómo montar un acuario marino
La clave de cómo montar un acuario marino reside siempre en el agua, que tiene una salinidad específica que debemos garantizar y preparar. Para conseguirlo y además de usar agua de ósmosis inversa, tendremos que añadir sal marina para acuarios en una proporción de 35 gramos de sal por litro de agua.
Tan importante como esto es usar un refractómetro para medir la salinidad e incluir este parámetro en nuestro test regular de control.
6. Ciclar el agua, el penúltimo paso
Y crucial. Antes de introducir vida y para favorecer el desarrollo de bacterias, tendremos que mantener durante entre tres y seis semanas el acuario ciclando. Un tiempo durante el cual primero aumentará el amonio, después aparecerán los nitritos y, finalmente, los nitratos. Importante mantener durante este periodo apagada la iluminación para evitar la proliferación de algas.
Una vez que los parámetros estén estabilizados, podemos considerar que el ciclo está cumplido y que ya puede albergar vida.
7. Introducir los primeros habitantes del acuario marino
Con calma y muy poco a poco, podemos empezar a añadir habitantes a nuestro acuario. Así peces payaso, gobios, camarones limpiadores o caracoles son candidatos perfectos para estos primeros pasos.
Elige con tiento cuántos animales añades a tu acuario marino para no tener que verte aprendiendo cómo controlar un acuario sobrepoblado.
Sabiendo cómo montar un acuario marino desde cero ¿te animas a tener el tuyo? ¡Disfrutarás de uno de los ecosistemas más fascinantes que existen!





