Tener un huerto en macetas es una maravillosa manera de iniciarse en el cultivo de estas plantas en un entorno urbano. No solo es una alternativa a las clásicas mesas de huerto. Además puede ser la respuesta si tenemos poco espacio para cultivar o, incluso, si debemos jugar con las condiciones del que disponemos. ¿La razón? Cultivar un huerto en macetas nos permite esa versatilidad única de poder aprovechar los centímetros de otra manera pero, también, las horas de sol.
Más allá de las cuestiones prácticas, hay otro buen motivo para plantearnos cultivar en contenedores. Si tenemos en mente empezar un huerto, el sistema de las macetas es ideal como primera aproximación. Nos permite cultivar en un formato reducido y acostumbrarnos a las prácticas hortelanas gradualmente. Una primera toma de contacto que nos permitirá familiarizarnos con los cuidados pero, sobre todo, comprobar que podemos lanzarnos a cultivos de mayor envergadura.
Y hay un motivo más que no podemos olvidar. Las plantas de huerto también son sumamente decorativas, incluso cuando todavía no han dado fruto.
- QUÉ TENER EN CUENTA PARA TENER UN HUERTO EN MACETAS
- 1. Evaluar las condiciones del espacio, clave para elegir cultivos
- 2. Elegir correctamente los contenedores, fundamental para tener un huerto en macetas
- El tipo de material, otro detalle a evaluar
- 3. Apostar por un suelo de calidad, vital
- 4. Instalar un sistema de riego eficiente y apto para macetas
- 5. Mantener una pauta regular de fertilizante, el último detalle para cultivar un huerto en macetas
QUÉ TENER EN CUENTA PARA TENER UN HUERTO EN MACETAS
Antes de más, perdámosle el miedo a tener un huerto en macetas o en cualquier otro espacio de cultivo. Por increíble que parezca, saber cuidar plantas de interior o exterior no difiere en gran medida de hacerlo con plantas de huerto. Es más: esos errores al cuidar plantas que pueden estropearlas y que conocemos se pueden extrapolar a ellas. Un detalle que merece la pena saber, y que puede ser el último empujón para lanzarnos a tener nuestros propios cultivos.
Comprendido este detalle, es momento de saber qué aspectos son fundamentales para tener un huerto en macetas con éxito. Un punto de partida para iniciarnos en el cultivo que, si lo deseamos, podremos aplicar más tarde a cualquier otro tipo de huerto.
1. Evaluar las condiciones del espacio, clave para elegir cultivos
Fundamental cuando cultivamos cualquier tipo de planta y, en especial, en lo que respecta a las plantas de huerto. Determinar las horas de sol y la intensidad de su luz debe ser nuestro primer ejercicio. Solo conociendo a fondo este detalle podremos elegir correctamente los cultivos ideales para el espacio que tenemos.

En líneas generales, la orientación idónea para un huerto es sur. Si contamos con ella, el número de cultivos que podemos elegir es mayor. ¡Pero que nadie se desanime si nuestro espacio de cultivo no lo es! Incluso con una orientación norte podemos disfrutar de otro buen número de ellos: espinaca, acelga o perejil sobrevivirán sin inconvenientes incluso con sol de baja intensidad.
2. Elegir correctamente los contenedores, fundamental para tener un huerto en macetas
Es tan importante como saber con cuántas horas de luz contamos o elegir correctamente los cultivos. De hecho, la elección de las macetas estará íntimamente ligado a esto último. Para acertar con las ideales para cada tipo de planta hemos de conocer a fondo algunos detalles, como cuánto espacio necesita para tender raíces o qué diámetro puede llegar a alcanzar. Considerar cómo será nuestra planta una vez se haya desarrollado es fundamental para acertar con la maceta que necesita, especialmente en lo que respecta a la profundidad de la misma. Mientras algunos cultivos como los ajos no precisan más de 10 centímetros de profundidad, otros como el calabacín demandan una maceta de al menos 60 centímetros de altura.

Además de esto, consideraremos otro aspecto más antes de elegir las macetas de nuestro huerto. Y es que no todas las plantas se desarrollan por igual, por lo que debemos conocer si son de crecimiento vertical o de carácter rastrero, en cuyo caso también podemos optar por jardineras.
El tipo de material, otro detalle a evaluar
Pero no es lo único que debemos considerar. Añadido a esto, elegir entre los distintos tipos de macetas es fundamental. Recordemos que el material con que están elaboradas influye y mucho en el cultivo de las plantas. Por ello, las macetas de barro suelen ser la opción recomendada para la gran mayoría de cultivos por su capacidad de mantener fresca la tierra y, aprovechando que son transpirables, eliminar la humedad sobrante.
Sin embargo, cuidado con esto ya que tiene matices. Por sus características, algunos cultivos se sentirán más que cómodos en macetas de plástico o PVC por su capacidad de mantener la humedad. Algo que sucede, por ejemplo, si nos planteamos cómo empezar un huerto urbano en semilleros. Por eso y para acertar, nada como conocer a fondo qué necesitan nuestras plantas.
Por último: extrema atención al drenaje. Será fundamental para el correcto desarrollo de nuestras plantas.
3. Apostar por un suelo de calidad, vital
Cultivar un huerto en macetas exige mimar el suelo de cultivo. Y la razón es sencilla: nuestras plantas de huerto crecerán en un espacio reducido, por lo que no podrán tomar nutrientes del suelo circundante. Esto nos obliga a ofrecerle a nuestras plantas un sustrato que cumpla con ciertas necesidades fundamentes: que sea rico en nutrientes y materia orgánica, que favorezca el drenaje y que, por último, ayude a la aireación de las raíces.

Para conseguirlo, podemos optar por un sustrato específico para huerto; o, en su defecto, crearle el ideal usando un sustrato universal, fibra de coco y humus de lombriz.
4. Instalar un sistema de riego eficiente y apto para macetas
Como sucede con los nutrientes, las plantas cultivadas en macetas tampoco tienen acceso a más hidratación que la que nosotros les suministremos. Por ello y especialmente en los momentos de crecimiento, debemos ser sumamente regulares con sus necesidades de agua. Pero cuidado porque, como decíamos antes, un mal drenaje o un exceso de riego pueden ser sinónimo de muerte en el caso de las plantas de huerto.

Para evitarnos sustos, disgustos o hacerlas pasar sed lo ideal es instalar un sistema de riego por goteo. Un auténtico aliado para mantener nuestras plantas correctamente hidratadas y sin excesos. Y no solo eso: también nos permitirá optimizar el gasto de agua. Algo fundamental no solo para nuestra economía sino, también, para que nuestros cultivos sean además respetuosos con el mundo que nos rodea.
5. Mantener una pauta regular de fertilizante, el último detalle para cultivar un huerto en macetas
Y llegamos al último punto imprescindible para cultivar un huerto en macetas. Como decíamos antes, este tipo de contenedores de cultivo limitan el acceso de nuestras plantas a los nutrientes. Un motivo por el que es fundamental renovarlos de forma regular, utilizando fertilizantes aptos para cultivo de huerto y siempre en la época que cada uno de ellos lo demande.

Si optamos por abonos sólidos, lo ideal es colocarlos sobre la superficie del sustrato para que con el agua de riego se disuelvan de forma progresiva. Si nuestra elección son abonos líquidos, bastará con aplicarlos según la pauta que demande cada planta con una regadera.
Y ahora que sabes qué necesitas para tener un huerto en macetas ¿te animas a tener el tuyo?
