La importancia de los antiparasitarios en perros

La importancia de los antiparasitarios en perros

Lejos de ser un accesorio, los antiparasitarios en perros son vitales para su salud. Y sí, decimos vitales. Porque es, precisamente, gracias al uso de este tipo de productos como podemos velar por nuestro animal. Una forma de cuidarle pero, también, parte de nuestra responsabilidad que tenemos para con ellos. Por eso, no nos cansaremos de insistir en la necesidad de ser constantes y regulares en el uso de antiparasitarios sobre todo en los meses de buen tiempo.

De la misma forma que investigamos cómo cuidar el pelo de un perro correctamente o que buscamos saber cómo elegir la mejor comida para perros, hemos de hacer lo propio con los antiparasitarios. Tan importante como ofrecerles nutrientes completos es mantenerles a salvo de esos insectos que bajo ningún concepto podemos menospreciar. Por pequeños que parezcan, su impacto en la salud de nuestro can no hace honor a su tamaño. No solo pueden provocarle picaduras o dolencias en la piel. Pueden ser, incluso, causantes de enfermedades de especial gravedad que comprometan, incluso, la vida de nuestro animal.

Por todo ello, démosle a los antiparasitarios para perros la importancia que tienen. Porque tan importante como cumplir con el calendario de vacunas o cuidar de su bienestar emocional es evitar que cualquier parásito pueda instalarse en su cuerpo.

CÓMO INFLUYEN LOS PARÁSITOS EN EL BIENESTAR DE NUESTRO PERRO

Empecemos tomando conciencia de la gravedad de que un parásito encuentre apetecible a nuestro animal. Solo conociendo de cerca hasta qué punto pueden comprometer su salud tomaremos conciencia de lo importante que es usar de forma regular antiparasitarios en perros. Es más: aunque creamos que estas dolencias solo le afectan a él, nada más lejos de la realidad. Cuidar de la salud de nuestro perro evitará, también, que esa dolencia causada por un parásito acabe siendo un problema de salud para quienes comparten vida con él. Son las llamadas zoonosis: enfermedades animales que pasan al humano, y que son todavía más graves en nuestro organismo.

Antiparasitarios en perros para evitar enfermedades

Por definición, un parásito es un organismo que habita en el cuerpo de otro ser de distinta especie. No solo se alimenta de él sino que, incluso, en ocasiones se instala dentro de su cuerpo como huésped. Un hecho que, tanto en el caso de parásitos internos como de externos, trae consigo complicaciones de salud. Más allá de problemas superficiales, como las picaduras derivadas de su presencia; la mayor parte de los parásitos son transmisores de enfermedades de mediana o máxima gravedad. Un buen motivo para tratar de mantenerlos lo más alejados posibles de nuestro perro.

Pero ¿cómo se manifiesta la presencia de un parásito en nuestro animal? Lo cierto es que no hay una pauta concreta sino, más bien, un amplio abanico de dolencias. Entre las más comunes están algunos de estos síntomas:

  • Dolencias estomacales: vómitos, diarrea y abdomen hinchado
  • Problemas respiratorios: tos e, incluso, dificultad para respirar
  • Lesiones en la piel: alergias, úlceras, picores y eccemas
  • Pérdida de peso
  • Fiebre

Desde luego, el escenario no es nada alentador y evitarlo pasa por una única cosa: ser rigurosos con los antiparasitarios en perros.

CONSEJOS SOBRE ANTIPARASITARIOS EN PERROS

Comprendida la gravedad de estos molestos visitantes, es momento de pasar a la acción. Porque, más allá de saber a qué nos enfrentamos, es fundamental tomar conciencia de cómo debemos usar los antiparasitarios en perros para que surtan efecto.

Así que tengamos en cuenta algunos factores imprescindibles para hacer que nuestro perro esté protegido no solo en los meses de riesgo sino durante todo el año.

1. Seguir un calendario riguroso de antiparasitarios en perros

No basta con usar antiparasitarios en perros durante la primavera y el verano. En realidad, nuestro animal está expuesto a ellos durante todo el año por lo que es fundamental que sea un cuidado regular que incorporemos en nuestras rutinas.

Cuidados del perro en verano

Añadido, los distintos tipos de antiparasitarios para perros tienen cada uno de ellos su duración. Por ello, conviene tener en nuestro calendario doméstico avisos de cuándo vence la protección que cada uno de ellos garantiza.

2. Elegir el adecuado para nuestro perro según su actividad y el clima en el que vivimos

Solemos pensar que muchas de las amenazas del perro no se dan solo en los meses de calor. Una creencia errónea ya que un invierno poco frío, un cambio de ambiente o cualquier alteración a la rutina puede exponer a nuestro animal a parásitos indeseados.

Por ello, saber cómo elegir antiparasitarios para perros es fundamental. Si vivimos en un clima con inviernos cálidos, tendremos que protegerlo siempre de pulgas, garrapatas y mosquitos como el de la leishmania. Un protocolo que mantendremos, también, desde la llegada de la primavera y hasta el otoño.

Para hacernos una idea rápida de los tiempos de cada antiparasitario, nada como los consejos de nuestra compañera Yolanda sobre cada uno de ellos.

3. Practicar la desparasitación externa pero, también, la interna

¡Fundamental! Los antiparasitarios en perros no son, únicamente, de uso tópico. Hay un buen número de amenazas, como los gusanos del corazón, que solo pueden combatirse con medicación específica y prescrita por un veterinario.

Así que, de la misma manera que sigues un calendario para collares y pipetas, no está de más tener el mismo control para las dosis de antiparasitarios veterinarios.

4. Revisa de manera regular el pelaje y las orejas de tu perro

Aunque solamente sirva para los parásitos externos, mantener una higiene regular del pelo de tu perro te permitirá detectar cualquier infección y atajarla.

En lo que respecta a sus orejas, sucede lo mismo: si tomas por rutina limpiarlas con una gasa ligeramente húmeda al volver de la calle tanto en la parte interior como en la exterior, minimizarás la posibilidad de que los ácaros se instalen en ellas y le provoquen otitis.

Y recuerda: hacer que los parásitos estén lejos de nuestro animal es una auténtica garantía de salud. La mejor manera de protegerle a él pero, también, de cuidar de ti.