La boca es, sin lugar a dudas, una de las partes de cualquier can más delicadas. Por eso y aunque no sea una práctica común, es imprescindible saber cómo limpiar los dientes de un perro. Una tarea que no solemos llevar a cabo de manera regular y que, sin embargo, es clave para su bienestar. No hay más que pensar en el animal que mejor conocemos: el humano. En nosotros, una correcta higiene bucal ayuda a evitar un buen número de problemas. Pues con los perros sucede lo mismo.
Aunque la manifestación más habitual de una incorrecta higiene bucal es la halitosis, no es más que la punta del iceberg. Que nuestro perro tenga mal aliento nos indica, en principio, que tiene sarro en los dientes. Un incómodo compañero que puede repercutir negativamente ¡y mucho! en su salud. El sarro no solo puede provocar un buen número de enfermedades de las encías o, a medio plazo, la pérdida de piezas dentales. Es, además, el responsable de dolencias estomacales y gastrointestinales que pueden comprometer el bienestar de nuestro animal.
Así que y de la misma manera que nos esforzamos por conocer cómo cuidar el pelo de un perro correctamente, es fundamental que sepamos cómo limpiar los dientes de un perro. Una tarea que tendremos que convertir en hábito para velar por su salud.
- CÓMO CUIDAR DE LOS DIENTES DE NUESTRO PERRO
- 1. Cuidar su alimentación, el pilar de una correcta higiene bucal
- 2. Elegir bien sus juguetes, tan importante como saber cómo limpiar los dientes de un perro
- 3. Válete de algunos aliados contra el sarro
- 4. Cumple con sus revisiones veterinarias
- CÓMO LIMPIAR LOS DIENTES DE UN PERRO: LAS CLAVES DEL CEPILLADO
- 1. Acostumbrarle desde pequeño
- 2. Usar un cepillo y una pasta específicos para limpiar los dientes del perro
- 3. Tomar el cepillado de dientes como una rutina
CÓMO CUIDAR DE LOS DIENTES DE NUESTRO PERRO
Antes de entrar en detalle sobre cómo limpiar los dientes de un perro, no está de más tener algo claro. Como en casi todo, la prevención es clave. Y es que, a pesar de que seamos rigurosos con la salud dental, hay un buen número de prácticas que podemos incluir en su vida y que mejorarán el estado general de sus dientes.
Cuidar la dentadura de un perro no está relegado, únicamente, a los perros adultos. En realidad, es fundamental que cuidemos de su boca desde pequeños. Una forma de acostumbrarles desde pequeños pero, también, de evitar males mayores a largo plazo. Entre los cuidados de un perro mayor destaca el cuidado de su boca. Muchas veces, cuando nuestro perro llega a esa edad y si no hemos cuidado bien su boca, es probable que le falten piezas. Algo que dificulta en gran medida su alimentación y, además, puede ser motivo de dolor.
Así que nada como saber qué cuidados necesita nuestro perro, más allá del cepillado que veremos en detalle, para conservar una dentadura sana y fuerte. Una auténtica apuesta de salud a corto, medio y largo plazo.
1. Cuidar su alimentación, el pilar de una correcta higiene bucal
Hay pocos aspectos tan decisivos en la buena salud de un perro como la alimentación. En lo que respecta a su dentadura, no podía faltar hablar de ello. No solo porque sea clave elegir un pienso bien formulado que ayude a mantener los dientes sanos. Es que, además, de cómo elegir la mejor comida para perros depende parte de su salud bucal.

Y es que, aunque nuestro perro sea fan de la comida húmeda, la comida seca no puede faltar en su dieta si queremos cuidar de sus dientes. El pienso favorece la eliminación de placa bacteriana gracias a su forma y dureza. Por ello, lo ideal es que al menos tres veces a la semana cuente con este tipo de comida.
2. Elegir bien sus juguetes, tan importante como saber cómo limpiar los dientes de un perro
Aunque pensemos que un perro puede jugar y entretenerse con cualquier cosa, no es así. Igual que investigamos cuáles son los mejores juguetes para cachorros de perro, tenemos que hacer lo mismo durante el resto de su vida. Y la razón es sencilla: un juguete inadecuado puede estropear su dentadura.

Por ello y además de revisar que los juguetes para perros sean acordes a su edad, tendremos que ser cautelosos al elegir el material con el que están realizados. Si buscamos que tengan un efecto dental, lo ideal es que sean de nylon o de caucho. Dos materiales que, además de eliminar placa, fortalecerán los dientes.
3. Válete de algunos aliados contra el sarro
La acumulación de placa en los dientes es algo prácticamente inevitable. Sin embargo, sí es cierto que hay algunos elementos que nos facilitarán que su presencia en la boca de nuestro perro se minimice.
Por un lado, podemos valernos de algunos alimentos humanos como la zanahoria o la manzana. Por su consistencia, pueden ser perfectas para arrastrar el sarro además de aportar fibra a la dieta de nuestro perro.

Pero además de estos alimentos, que no siempre son bien recibidos por los perros, tenemos otros aliados. Nos referimos a los huesos para perros: un pequeño capricho que, además de entretenerlos, cumplirán con la función de arrancar el sarro de los dientes. Y, de entre todas las propuestas posibles, hay una estrella indiscutible: las astas de ciervo.
Y por último y no por ello menos importantes, no podemos olvidar los sticks dentales para perros. Unos que, además de cumplir la función de entretenimiento de los huesos, están especialmente diseñados para mantener su boca fresca y limpia.
4. Cumple con sus revisiones veterinarias
¡Vital! Aunque seamos rigurosos con su higiene bucal, nada como consultar cada cierto tiempo con nuestro veterinario de cabecera. Porque, incluso siendo cautelosos, es más que probable que nuestro perro necesite una limpieza bucal realizada por un profesional.
CÓMO LIMPIAR LOS DIENTES DE UN PERRO: LAS CLAVES DEL CEPILLADO
Y llegamos al meollo de cómo limpiar los dientes de un perro. Porque, aunque cumplamos a rajatabla todas las instrucciones anteriores, está claro que nuestro animal necesitará de un cepillado regular para mantener correctamente sus piezas dentales. Y perdámosle el miedo. Aunque pueda parecernos una empresa complicada, no tiene por qué serlo. Basta con conocer algunas pautas importantes para convertir el cepillado de dientes en una rutina más de su vida.
1. Acostumbrarle desde pequeño
Aunque pueda parecer una empresa complicada, realmente no tiene por qué serlo. El cepillado es la base de cómo limpiar los dientes de un perro y nada como acostumbrarle paulatinamente desde pequeño para poder llevarlo a cabo con total normalidad. El momento ideal es a partir de los cuatro meses, ya que interpretará el lavado de dientes como un juego y como parte de la creación de sus rutinas. Si nuestro perro ya es adulto, acostumbrarle al cepillado nos llevará algo más de tiempo pero no es imposible.

La boca de un perro es una zona delicada para ellos. Por eso, es importante contar con un periodo de adaptación al cepillado. Empezaremos usando el cepillo en los dientes delanteros para que, a medida que se habitúe, poder limpiar colmillos y muelas. También es importante comenzar con cepillados cortos para que se acostumbre al hábito y no lo reciba como algo negativo.
Y, fundamental, tener paciencia. Que nuestro perro nos deje cepillarle los dientes pasa, en gran medida, por convertir esta tarea en un refuerzo positivo. Así que tan importante como quitarle nerviosismo es darle cariño de forma verbal y premiarle por su actitud con snacks para perros. Y si utilizamos para esta labor snacks dentales ¡mejor que mejor!
2. Usar un cepillo y una pasta específicos para limpiar los dientes del perro
Los cepillos de dientes para perros no son como los nuestros. Es más: además del clásico con mango, pueden resultar sumamente útiles los de dedo. Unos que nos facilitan acceder a las piezas más escondidas de la boca que son, precisamente, las que más sarro acumulan.

Pero incluso más importante que utilizar un cepillo correcto es el empleo de una pasta de dientes específica para perros. Las pastas de dientes humanas, por su concentración en flúor, son tóxicas para nuestros peludos. Por eso y para evitar disgustos, tendremos que optar siempre por una específica para canes. Además de no ser peligrosas para ellos, estas pastas tienen otro plus: su sabor está diseñado para que los perros no las rechacen. Algo importante porque, al igual que tenemos que acostumbrarle al cepillo, tendremos que hacerlo con la pasta. Dejarle probarla antes de iniciar la rutina del cepillado es una buena manera de familiarizarle con su sabor.
3. Tomar el cepillado de dientes como una rutina
Para que cumpla su función, la limpieza bucal de nuestro perro debe ser una rutina regular. No estamos hablando de someter a nuestro animal a un cepillado diario, pero sí es importante que lo incorporemos a nuestros cuidados de forma pautada.
Y que nadie se alarme: basta con que una vez a la semana le limpiemos los dientes.
Por último, dos elementos fundamentales para tener éxito en cómo limpiar los dientes de un perro: paciencia y cariño. Dos aspectos que convertirán esta tarea tediosa en un rato más de complicidad con nuestro perro.

