Es la estación más esperada del año y comenzar a preparar el jardín para la primavera. Algo importante ya que, de las labores de jardinería que hagamos ahora, dependerá cómo luzca nuestro pedacito de naturaleza en los meses de sol.
Aunque a simple vista no lo parezca, el invierno ha causado estragos en nuestro jardín. El frío, la lluvia y las bajas temperaturas son el cóctel perfecto para estropearlo y en nuestra mano está acondicionarlo. Por eso y aunque preparar el jardín para la primavera pueda parecer algo complejo, es sencillo: solo consiste en paliar los efectos propios del frío sobre nuestras plantas pero, también, sobre el suelo en el que crecen.
Solo así podremos garantizar que las plantas vuelvan a brotar pero, sobre todo, que lo haga con salud.
- 7 CLAVES PARA PREPARAR EL JARDÍN PARA LA PRIMAVERA
- 1. Elimina las malas hierbas, el punto de partida para preparar el jardín para la primavera
- 2. Mejora y enriquece el terreno
- 3. Pasa revista al estado de tus plantas y planifica nuevas plantaciones, el punto de partida para preparar el jardín para la primavera
- 4. Revisa el estado del riego, una forma de anticiparnos al verano
- 5. Sanea el césped, otro aspecto fundamental para preparar el jardín para la primavera
- 6. Poda las plantas, una tarea para hacer al comienzo de la estación
- 7. Anticípate a las plagas
7 CLAVES PARA PREPARAR EL JARDÍN PARA LA PRIMAVERA
Cuando nos planteamos cómo preparar el jardín para la primavera, es habitual no saber por dónde comenzar. Y, lejos de lo que podría parecernos, la lista es mucho más sencilla de cumplir de lo que podríamos pensar.
1. Elimina las malas hierbas, el punto de partida para preparar el jardín para la primavera
Erradicar las malas hierbas debe ser el comienzo de nuestras labores de jardinería. No basta solo con arrancarlas de raíz sino que lo ideal es evitar que vuelvan a salir.

Es habitual que, aprovechando los meses de frío, las malas hierbas hayan proliferado. Si le sumamos que durante los meses de frío es más que habitual prestarle menos atención al exterior, es muy posible que tengamos emplearnos a fondo. Sacarlas de la ecuación no es, únicamente, por una cuestión estética. Las malas hierbas o adventicias son ladronas de recursos de nuestras plantas además de un auténtico imán para las plagas.
Dos motivos importantes para que, ya sea a mano o bien utilizando un herbicida natural, no dejemos ni rastro de ellas.
2. Mejora y enriquece el terreno
Las bajas temperaturas tienden a apelmazar el terreno complicando mucho la vida de nuestras plantas.

Por un lado porque el terreno endurecido es enemigo de la raíz de nuestras plantas e impide la correcta absorción de nutrientes. Por otro, porque no favorecen evacuar el agua sobrante poniendo en peligro a nuestras plantas. Y si a eso le sumamos que las lluvias arrastran buena parte de los nutrientes el sustrato, queda claro: hay que trabajar la tierra.
Con el terreno limpio de hierbas adventicias, es momento de retirar del suelo aquellas hojas, ramas y flores muertas que encontremos. Tener un suelo más aseado nos facilitará poder trabajarlo como debemos.

Lo siguiente que tendremos que hacer es comenzar a romper los terrones de terreno que se crean con el frío, y que impiden la entrada de oxígeno en la tierra. Para ello, lo ideal es cavar entre 20 y 30 centímetros de nuestro suelo. De esta manera, tendremos la opción de airearlo correctamente. Y no solo eso: también nos dará la oportunidad de añadir sustrato nuevo y aplicar tanto un abono orgánico como un abono mineral. La idea es mezclar el primero con la tierra, y aplicar el segundo sobre la superficie una vez concluida la tarea.
Y, aunque hablamos de preparar el jardín para primavera, esta misma tarea podemos llevarla también a cabo con nuestras macetas. Al fin y al cabo, sufren las mismas consecuencias del frío del invierno.
3. Pasa revista al estado de tus plantas y planifica nuevas plantaciones, el punto de partida para preparar el jardín para la primavera
Si hemos tomado las precauciones necesarias, la gran mayoría de nuestras plantas habrán sobrevivido a los rigores del invierno. Si este no es nuestro caso, el punto de partida debe ser eliminar las plantas muertas o heladas.

Si tenemos dudas sobre si una planta está o no viva, además de saber cómo recuperar una planta después de una helada, no sobra darle un pequeño periodo de cuartelillo. Una manera de ver si, con la llegada de los días de sol, la vida supera incluso al invierno.
Evaluado el estado general de nuestras plantas, es momento también de comenzar a plantar bulbos que florecen en verano además de comenzar a planificar el resto de plantas que queremos ver en nuestro exterior. Y lejos de hacerlo a la ligera, conviene tomarnos tiempo para planificar qué queremos ver o cuáles son los colores o tipos de flores de los que queremos disfrutar.

Y el abanico de plantas tiene que buscar un equilibrio entre lo inmediato y el corto plazo. Una forma, en realidad, de hacer de nuestro espacio uno vivo y cambiante. La mejor propuesta para sacarle todavía más provecho.
4. Revisa el estado del riego, una forma de anticiparnos al verano
¡Ay el frío! A él no solo le debemos el estado de nuestro jardín sino, incluso, la situación en la que está nuestro riego. Para evitar que nos pille el toro cuando suban las temperaturas, es el momento perfecto para revisarlo a fondo. El frío y las heladas han podido romper alguna de sus mangueras e, incluso, bloquear la salida del agua en los aspersores o goteros.

Si todavía no tenemos uno instalado, es el momento perfecto para revisar cómo elegir sistemas de riego para el jardín y optar por el que mejor se adecúa a nuestras necesidades o exterior.
5. Sanea el césped, otro aspecto fundamental para preparar el jardín para la primavera
Es momento de desempolvar el cortacésped y comenzar a mimar un poco nuestro manto de hierba. Si bien durante los meses de frío hemos dejado crecer libremente nuestro césped, esta antesala de la primavera nos obliga a volver a domarlo.
Para ello, lo ideal es empezar segando con cierta regularidad. Una labor que debe estar acompañada de ir retomando, poco a poco, una pauta de riego acorde con el aumento de temperaturas.

Pero no son estas las únicas tareas que demandará nuestro césped. Otro aspecto fundamental es que eliminemos las malas hierbas que pueda tener y, también, que suplamos las zonas en las que falte hierba. Algo íntimamente ligado a esas plantas adventicias pero, también, a la acumulación de humedad durante los meses de invierno.
6. Poda las plantas, una tarea para hacer al comienzo de la estación
Más allá de revisar los consejos para podar correctamente las plantas, es fundamental identificar cuáles precisan poda en esta época del año. Un aspecto importante ya que, si podamos una planta a la que no le corresponde por momento del año, le pasará factura.

Al margen de esto, eliminaremos las ramas muertas, enfermas o dañadas de frutales y arbustos ornamentales; y aprovecharemos también para dar forma a la planta. Unas tareas que no tendremos que realizar si nuestra planta florece en primavera, ya que de hacerlo estropearemos su floración.
7. Anticípate a las plagas
Proteger de plagas las plantas es fundamental en cualquier momento del año, pero especialmente en primavera. Una época del año en la que un buen número de insectos y ácaros despiertan de su letargo invernal como lo hacen las plantas.

Por este motivo, la primavera es un momento perfecto para utilizar productos específicos que, además de actuar contra las plagas, ayudan a fortalecer a tus plantas.
¿Cuántos de estos 7 pasos para preparar tu jardín para la primavera cumples?
