Cómo proteger muebles de exterior durante el invierno

Cómo proteger muebles de exterior durante el invierno

Por más que nos resistamos, es momento de ir preparando nuestro jardín para los meses de frío. Y, de entre la lista de cosas por hacer, hay una prioritaria: saber cómo proteger muebles de exterior durante el invierno. Una tarea primordial si queremos que, con la llegada del buen tiempo, nuestros muebles de jardín estén como la última vez que los utilizamos.

El invierno es, sin lugar a dudas, la estación más extrema del año. A las bajas temperaturas se suman la lluvia, el viento, las heladas o, incluso, la nieve. Unos elementos inevitables pero que pasan factura tanto a nuestras plantas como a los distintos materiales de nuestros muebles de jardín. Evitar llevarnos disgustos pasa por la previsión. Antes que investigar cómo recuperar una planta después de una helada, solemos ponerlas a cubierto o hacer un mulching para protegerlas. Siguiendo esa misma lógica, lo ideal es aprovechar el final del otoño para saber cómo proteger muebles de exterior de los rigores invernales.

Así que veamos qué debemos considerar para proteger nuestros muebles de jardín. Una manera de velar por su integridad pero, también, de rentabilizar la inversión que hemos hecho en ellos.

PASOS PARA SABER CÓMO PROTEGER MUEBLES DE EXTERIOR DEL FRÍO

Cuando nos planteamos cómo proteger muebles de exterior en invierno, tenemos que contemplar diferentes variables. Nadie como nosotros conoce el clima del lugar en el que vivimos, por lo que es importante que nos anticipemos a lo que está por venir en los meses de frío. Es más: lo ideal es que, basándonos en esta climatología, hagamos un ejercicio previo a la elección de nuestros muebles de jardín. ¿A qué nos referimos exactamente? A los materiales en los que estén realizados.

Pasos para proteger muebles de exterior del frío

Al margen de esto, veamos algunos pasos para saber cómo proteger muebles de exterior del frío. Unos que tendremos que adecuar a nuestra climatología pero que, en general, son la clave para preservar su estado de un año para otro.

1. Colocar nuestros muebles sobre una superficie adecuada, un detalle importante en cómo proteger muebles del exterior

El punto de partida. Aunque nos parezca buena idea dejar nuestros muebles sobre tierra o sobre el césped, nada más lejos de la realidad. Hacerlo implicará favorecer que estén en contacto con la humedad propia del suelo. Algo que, si bien durante los meses de buen tiempo no supone nada, en invierno puede ser una grave amenaza para su integridad según el material en el que estén realizados.

Por eso y antes de cumplir los pasos para proteger muebles de exterior del frío, lo primero que tendremos que buscar es una buena superficie sobre la que colocarlos. La idea es que estén almacenados ahí hasta la llegada de la primavera. Por eso, no solo debe ser un espacio abrigado de heladas y lluvias. Además, es recomendable que el suelo sea lo menos permeable posible para evitar que transmita humedad a nuestros muebles.

2. Darle a cada material el tipo de cuidado que necesita, fundamental

El punto de partida imprescindible a la hora de saber cómo proteger muebles de exterior del frío. El material en el que estén realizados definirá el nivel de mantenimiento que demandarán a medio plazo. Algo a considerar firmemente, ya que del tiempo que les dediquemos dependerá la longevidad de nuestros muebles. Como es lógico, hay materiales más exigentes y otros más resistentes.

Sean como sean nuestros muebles, lo importante es saber qué necesitan exactamente para protegerlos correctamente. Y, aunque vamos a verlo en detalle, nuestra compañera Sofía nos da algunas pinceladas en unos pocos minutos.

Ahora sí, veamos el paso a paso de qué necesita cada tipo de mueble de jardín según su material.

A. Madera, los muebles más exigentes

Cómo proteger muebles de exterior de madera

La madera es un elemento vivo. Por eso, los muebles de jardín elaborados en este maravilloso material son especialmente delicados ante el frío y la humedad del invierno. Y no solo eso: además del mantenimiento previo al frío, en primavera tendremos que volver a prestarles atención para prepararles para el sol. Una razón de peso para conocer al dedillo los cuidados de los muebles de jardín de madera.

Cómo proteger muebles de exterior de madera del frío pasa por seguir rigurosamente una serie de tareas:

  • Limpiar con un paño húmedo y jabón neutro la superficie: el objetivo es eliminar cualquier resto de polvo o suciedad. Es importante utilizar un jabón de estas características para evitar erosionar de forma química la madera
Aceite protector para muebles de exterior de madera
Cómo proteger muebles de exterior del frío pasa por preservar la madera. Encuentra aquí el ideal para tu mobiliario
  • Aplicar barniz protector: una vez la madera esté seca, tendremos que cubrir toda la superficie de nuestros muebles con un barniz adecuado a cada tipo de madera y siempre en el sentido de la veta. Si, además, optamos por uno que incluya fungicida mejor todavía. La humedad invernal suele provocar la aparición de hongos en la madera. Importante esperar a que esté completamente seco antes de almacenar
  • Pasar revista a tornillos y tuercas: si detectamos piezas oxidadas, es recomendable cambiarlas

B. Fibras naturales, otro de los materiales más delicados

Proteger muebles de exterior de fibras naturales

La palabra natural ya nos da, per se, una pista. Los muebles de exterior de fibras naturales también son sumamente sensibles a la humedad y al frío. Es cierto que sus labores de mantenimiento son menos exigentes que en el caso de la madera, pero no por eso podemos desatenderlos.

Para poner este tipo de mobiliario a punto, es importante:

  • Aspirar a conciencia los muebles: una forma sencilla y nada agresiva de eliminar la suciedad. Esta tarea impedirá la proliferación de hongos cuando bajen las temperaturas
  • Limpiar con agua tibia y jabón neutro: una labor para llevar a cabo sin prisas. Es importante que el paño esté bien escurrido, para evitar que el agua se acumule entre las fibras
  • Aplicar un protector antes de guardar: no es indispensable, pero sí muy recomendable

C. Hierro, un material sensible a la humedad

Cómo cuidar los muebles de jardín de hierro

Creemos que es indestructible. Y es cierto que, a pesar de ser un material sumamente resistente, el hierro tiene una debilidad: no se lleva bien con la humedad. Por eso no solo tendremos que resguardarlo del invierno sino, también, prepararlo para que no le pase factura.

Cómo proteger muebles de exterior de hierro del frío pasa por:

  • Limpiar la superficie: ayudándonos de un cepillo metálico, eliminaremos todo el óxido que haya sobre la superficie de nuestro mueble
  • Pintar la superficie: utilizando una pintura antióxido que permita aislar de la humedad
  • Aplicar un esmalte específico: actuará como sellador de la pintura una vez ésta esté seca

D. Aluminio, uno de los materiales más sencillos a la hora de saber cómo proteger muebles de exterior

Cómo proteger muebles de exterior de aluminio del frío

Desde luego, si no queremos complicarnos la vida a la hora de saber cómo proteger muebles de exterior, el aluminio puede ser nuestro mejor amigo. No solo tienen un nivel de resistencia espectacular sino que, añadido, sus labores de mantenimiento ante el frío son mínimas. Tan mínimas que bastará con que limpiemos los muebles con agua y jabón neutro.

E. Plástico, un material que no demanda ningún tipo de protección

Cuidados de los muebles de jardín de plástico

¡Y qué decir del plástico! Como sucede con el aluminio, no demanda absolutamente ningún tipo de tratamiento específico. Basta con una limpieza con agua y jabón neutro para que estén listos hasta la próxima temporada.

3. Utiliza fundas protectoras específicas para cada mueble

Cómo proteger muebles de exterior del frío pasa, obligatoriamente, por el uso de fundas protectoras. No solo permitirán que todas las labores que acabamos de ver cumplan su función de cuidar de nuestro mobiliario. Además, nos permitirán preservar todavía más nuestro mobiliario incluso si nos planteamos plegarlo o almacenarlo en un lugar protegido. Las fundas para muebles de jardín no solo son parapeto de las inclemencias del tiempo: también protegen de la humedad. Un componente del invierno que puede ser nocivo para nuestros muebles de exterior.

Funda protectora para sofá de exterior
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Si tenemos muebles de jardín de madera, de hierro o de fibras naturales es vital mantenerlos ajenos a este enemigo invisible que trae consigo el frío. Pero ojo: elegir este tipo de protección no debe hacerse a la ligera. Es más: es importante saber cómo elegir fundas para muebles de jardín ya que cada material demanda un tipo de tejido específico.

Y por cierto: en esta lista de fundas de jardín hemos de contemplar también otros elementos de exterior como parasoles, tumbonas o, incluso, barbacoas. Unos grandes olvidados que, sin embargo, también necesitan protección.

4. Almacena convenientemente los textiles

El último detalle para que la labor de cómo proteger muebles de exterior sea plena. A menudo, olvidamos que los textiles también necesitan estar protegidos de los efectos del invierno. Porque sí: a ellos también les pasa factura la humedad.

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Así que, más allá de retirar cojines o colchonetas de los muebles, es importante que los almacenemos convenientemente. Solo así evitaremos la aparición de manchas propias de la humedad sumada a la falta de ventilación e, incluso, del óxido que puede darse en apliques metálicos como botones.

Y, ahora que sabes cómo proteger muebles de exterior del invierno, ¡cuida de los tuyos para disfrutarlos en perfecto estado la próxima vez!