Es una de las plantas que más respeto produce entre los amantes de la jardinería. Rodeado de misticismo y ese halo de aparente dificultad, lo cierto es que los cuidados del bonsái de interior no son tan complicados como se cree popularmente. Y especificamos de interior, porque en el espacio radica buena parte de su manera de cultivo.
Aunque se suele creer que el bonsái es un árbol creado genéticamente o injertado, lo cierto es que es un árbol común y poco corriente. Decimos esto por ese formato diminuto que lo hace diferente que responde a técnicas milenarias de podado y alambrado.
¿Por qué mencionamos esto? Porque el hecho de decir que es un árbol ya nos da una idea de que su lugar no es en el salón de nuestra casa. Al igual que cualquier árbol, el sitio ideal de un bonsái es en exterior.
- BONSÁI DE INTERIOR, UN TÉRMINO QUE HAY QUE CONOCER
- ¿CUÁLES SON LOS CUIDADOS DEL BONSÁI DE INTERIOR?
- 1. La ubicación, uno de los cuidados del bonsái de interior claves para su bienestar
- 2. El riego, otro de los cuidados del bonsái de interior fundamentales
- 3. La temperatura, mejor cálida que fría
- 4. La humedad ambiental, clave para su bienestar
- 5. El abonado, una ayuda genial para el crecimiento
BONSÁI DE INTERIOR, UN TÉRMINO QUE HAY QUE CONOCER
Y entonces surge la pregunta: ¿y los que se tienen dentro de las casas? La respuesta es sencilla: son árboles tropicales o subtropicales. Unos que en nuestras latitudes no podrían sobrevivir en exterior, y que se encuentran cómodos siendo parte de la decoración natural de un interior.

Por estos motivos, los cuidados del bonsái de interior no son exactamente los mismos que los cuidados del bonsái de exterior. El hábitat no es el mismo pero es que ni siquiera su ciclo vegetal lo es. Mientras estos últimos necesitan el reposo invernal, los bonsáis de interior no lo precisan. Razón por la que pueden vivir y prosperar a la perfección en nuestra casa.
Partiendo de estas premisas, veamos cuáles son los cuidados del bonsái de interior. Unos que nos permitirán disfrutar de una de las modalidades más singulares de la jardinería.
¿CUÁLES SON LOS CUIDADOS DEL BONSÁI DE INTERIOR?
Antes de entrar en detalle sobre los cuidados del bonsái de interior, hagamos una pausa. Es cierto que no son árboles tan complicados como se pinta. Pero eso no significa que perdamos de vista una realidad: son árboles delicados. Hablamos de una especie vegetal increíblemente receptiva, para bien y para mal, a cualquier cambio que se produzca a su alrededor.
Por eso hemos de ser cuidadosos con los cambios de luz, las corrientes e, incluso, con el riego. La mínima modificación en su espacio puede afectar el bienestar de nuestra planta. De ahí esa imagen popular de que el bonsái demanda tiempo y dedicación. Una creencia que, en este caso, es completamente cierta.
Dicho esto, veamos cuáles son esos cuidados del bonsái que nos permitirán cultivarlo sin demasiada complicación dentro de casa. Y no, no vamos a entrar en detalles más avanzados como puede ser cómo podar un bonsái. ¡Empecemos por el principio que ya habrá tiempo de llegar a ese punto!
1. La ubicación, uno de los cuidados del bonsái de interior claves para su bienestar
Empezamos por el punto más delicado del cultivo del bonsái. Uno que hemos de elegir convenientemente, sabiendo que este tipo de árboles demanda una buena dosis de luz diariamente. Por este motivo, una ubicación perfecta para ellos es en una ventana con orientación sur. La cantidad de luminosidad que reciba el bonsái determinará su crecimiento y su vigor. Y no es un aspecto menor. Si la planta no recibe la cantidad de luz que demanda, puede llegar a morir.
Pero tengamos en cuenta un par de cosas de esta ubicación próxima a la ventana que decíamos. Los cristales pueden hacer un efecto lupa, por lo que la planta corre el riesgo de quemarse. Por este motivo, en los meses de calor es recomendable retirar la maceta ligeramente. Así podrá llegarle la luz sin comprometer la salud de la planta. Pero esa no es la única consecuencia de estar demasiado cerca de la ventana. Añadido, un exceso de exposición puede deshidratar nuestro bonsái. Y o estamos muy pendientes de él o, nuevamente, corre el riesgo de comprometer su vida.
Por último, es recomendable girar nuestra planta de manera regular. Con esto nos referimos a una vez al mes. De esta manera, estaremos ayudándola a tener un crecimiento ordenado. Recordemos: es un árbol. Sus ramas, inevitablemente, buscarán la luz.
2. El riego, otro de los cuidados del bonsái de interior fundamentales
Otro de los cuidados del bonsái fundamentales que tenemos que vigilar de cerca. Y es que, por más indicaciones que figuren en la maceta de nuestro bonsái, la pauta de riego es tan única como lo es cada planta. El motivo es sencillo. No solo depende de las horas de luz que recibe o su intensidad. También lo hace de otros muchos factores como la especie del árbol, su tamaño o, incluso, la época del año.
Por esta razón, lo ideal es fiarnos por la humedad del sustrato. Uno que nunca puede llegar a secarse ya que podría traernos serios problemas. Evitarlo pasa por observarlo y volver a regar una vez veamos que la superficie ha comenzado a secarse. El bonsái, como buen árbol, necesita humedad. Pero cuidado: no confundamos esto con ese gesto tan típico de dejarle agua en el bajo plato de la maceta. Lejos de ser positivo, puede pudrir sus raíces.

En lo que respecta a regar, veamos también algunas particularidades. Para empezar, es recomendable regar en dos tiempos. Uno inicial más superficial, que moje ligeramente el sustrato. Transcurridos unos minutos, lo ideal es hacer un riego más en profundidad hasta ver cómo evacúa el sobrante a través de los agujeros de la maceta. Solo así podremos garantizarnos que el agua penetra convenientemente en las raíces, y las moja como necesita.
Además de esto, es recomendable utilizar una regadera específica. ¿Qué es esto? Pues una que su piña esté perforada con un buen número de pequeños agujeros. No solo simulan el agua de lluvia. Además, permiten ser respetuosos con el sustrato para bonsáis. La idea es alterarlo lo menos posible.
3. La temperatura, mejor cálida que fría
Como decíamos al principio, estamos ante árboles tropicales o subtropicales. Unos orígenes que nos dan una pista de sus necesidades de calor. Lo ideal para este tipo de bonsáis es la temperatura que podemos tener de manera habitual en el salón de nuestra casa. En el caso de los subtropicales y según la especie, es posible cultivarlos en temperaturas algo más bajas. ¡Pero no tentemos a la suerte!
Más allá de los grados de confort de estos bonsáis, que son los mismos que los nuestros, un momento. Nada de colocarlo cerca de fuentes artificiales de calor o de frío. El bonsái demanda una temperatura estable y constante.
4. La humedad ambiental, clave para su bienestar
Nuevamente: son árboles y, añadido, de origen tropical. En ningún caso están acostumbrados a un ambiente seco. De ahí que, si queremos verlos prosperar correctamente, tengamos que crearles un microclima.
No es tan complicado como parece. Basta con colocar una fuente o maceta de mayor tamaño que la del bonsái bajo él con agua. A continuación bastará con colocar una capa de greda volcánica y, sobre ella, el bonsái. De esta manera, podrá contar con la humedad que necesita sin que sus raíces puedan pudrirse.
Pero no es la única práctica que tendremos que llevar a cabo como parte de los cuidados del bonsái. Tampoco está de más limpiar de manera regular sus hojas para promover la fotosíntesis y, una vez limpias, pulverizar agua. Una forma sencilla de mantener hidratadas sus hojas.
5. El abonado, una ayuda genial para el crecimiento
Y llegamos al último de los cuidados del bonsái de interior que es, quizás, dónde más difiere del de exterior. En interior, lo ideal es abonar nuestros árboles durante todo el año. Algo lógico si, como decíamos antes, no hacen la parada vegetativa propia del invierno.

Y aquí, nuevamente, mucho ojo. Tanto si es un abono sólido como si se trata de uno líquido, vale más quedarse cortos que excederse. Las consecuencias pueden ser fatales. Y seamos realistas: lo que queremos es disfrutar mucho tiempo de una planta que, con los cuidados necesarios, es eterna.
Y si ahora que conoces los cuidados del bonsái de interior te animas a tener uno, un último consejo. Comienza con un bonsái sencillo y resistente.
El mejor inicio para enamorarte de unos árboles de pequeño tamaño que despiertan grandes pasiones.



