Con la llegada de estas fechas, es momento de comenzar a preparar esos días de ocio tan esperados. Algo que, si tenemos un can, tendremos que organizar con algo más de cuidado. Porque, a pesar de que hayamos salido él con mil veces de casa, lo cierto es que planificar las vacaciones con tu perro en la playa es imprescindible. Una manera de anticiparnos a cualquier posible contratiempo pero, sobre todo, de disfrutarlas plenamente sin ningún tipo de sobresalto inesperado.
No hablamos únicamente de no perder de vista algunos consejos para viajar con perro, o de tener al día su cartilla veterinaria. Hablamos específicamente de disfrutar de las vacaciones con tu perro en la playa. Un entorno muy veraniego y apetecible en estas fechas que, sin embargo, tiene sus pequeños inconvenientes. No nos referimos solo a conocer a priori cuáles son las playas que admiten perros. Nos referimos, también, a algunas consideraciones a tener en cuenta para que la experiencia sea también placentera para él.
Así pues, veamos qué precauciones tomar antes, durante y después del día de playa. La mejor manera de que nuestro perro disfrute, sí. Pero, sobre todo, que lo haga con bienestar.
CONSEJOS PARA LAS VACACIONES CON TU PERRO EN LA PLAYA
Antes de entrar en más detalles, es importante iniciar las vacaciones con tu perro en la playa comprobando si podemos llevarlo. Este tema es fundamental, ya que el mapa de playas que admiten perro cambia cada año y según la Comunidad Autónoma. Este pequeño trabajo de campo nos ahorrará, más allá del disgusto de no poder disfrutar de la playa, la multa. Unas que oscilan, según las playas de España, entre los 90 y los 1.500€. Una razón de peso para saber, con antelación, a dónde ir y dónde no.
Con ese tema controlado, veamos qué necesitamos para que las vacaciones con tu perro en la playa sean placenteras desde tres puntos de vista: antes, durante y después de la jornada.
1. Qué hacer antes de ir con tu perro a la playa
De la misma manera que preparamos nuestra bolsa, también tendremos que preparar la mochila de nuestro compañero. Una que te acompañará durante todas vacaciones con tu perro en la playa, y que conviene no olvidar nunca.
En ella, es imprescindible que incluyamos su cartilla veterinaria. Aunque pueda parecer secundario, es más que probable que en algún momento tengamos que mostrarla. Y, en caso de no tenerla, la primera medida será expulsarnos de la playa.

Tanto si vamos un rato como si pensamos pasar el día en la playa, hay que llevar siempre agua fresca y comida húmeda para perros. Así evitaremos la deshidratación pero, también, le ayudamos a mantener su temperatura a pesar del sol. Lo ideal es que nos sirvamos de un bebedero o comedero portátil para poder suministrarle alimento o bebida sin problemas.
También es interesante llevar alguno de los juguetes para perros que tengamos con el que poder entretenerle cuando caiga el sol y la playa esté más despejada. Y, por supuesto, las bolsas higiénicas para excrementos.
2. Durante los días de vacaciones con tu perro en la playa
Para empezar, es fundamental ser conscientes de que nuestro perro necesitará un lugar de sombra en el que refugiarse. Incluso si pensamos que no hace mucho calor, hay que ser conscientes de que ellos toleran peor los grados de más. Proveerle de una sombrilla e, incluso, de algún colchón refrigerante puede ayudar a no tener que enfrentarnos a los síntomas de un golpe de calor en perros.

Tampoco está de más que, si nuestro perro tiene alguna zona despejada de pelo o es blanco con orejas rosadas, utilicemos un protector solar en esas zonas. Aunque creamos que su piel es más resistente al sol que la nuestra, nada más lejos de la realidad. Se quema, como lo hacemos nosotros. Una buena razón para evitarle ese malestar.

Mucha atención con el baño
En lo que respecta al baño, también tendremos que ser cuidadosos. Por un lado, porque hay muchos perros a los que el mar les da miedo. Algo que podemos tratar de paliar, tomándonos paciencia y tiempo hasta que se meta en el agua. Tendremos que plantearlo como un juego de confianza con el animal, por lo que no está de más llevar con nosotros premios para perros que nos ayuden en la tarea.
Si se baña, no solo disfrutará más del día de playa. Además, le ayudará a refrescar su temperatura corporal. En caso de que veamos que no le convence, no está de más que le mojemos por encima. Un gesto mínimo que le ayudará a encontrarse mejor.
Si por el contrario nuestro perro es un lanzado con el agua, también hemos de ser cuidadosos. Tendremos que elegir una zona de baño poco profunda y, sobre todo, exenta de corrientes. Es más: es más que recomendable no entrar nunca en el agua si la playa no presenta una bandera verde. Aún siendo un experto nadador, los perros no saben defenderse de las olas ni del sentimiento de miedo que les puede provocar un mar aunque solo sea ligeramente embravecido.
Por último, tendremos que prestar atención a dos aspectos más. Por un lado, los erizos de mar. Uno de los motivos más habituales de heridas en las patas de nuestros perros. Por otro, a un enemigo un poco más peligroso: las medusas. Si detectamos su presencia en el agua, lo ideal es que no le permitamos bañarse. Y, en caso de picadura, tendremos que lavar rápidamente la zona con agua fresca para, a continuación, llevarle al veterinario.
3. Cuando terminemos la jornada de vacaciones con tu perro en la playa
Una vez acabe el día de playa, es importante que le demos a nuestro perro un baño con agua dulce. Algo que no debemos dejar pasar, ya que tanto la sal como la arena pueden tener un efecto negativo en la piel de nuestro animal. Suelen provocar picores y sequedad en la piel, por lo que lo más habitual es que se rasque sin parar hasta provocarse una herida o una dermatitis.
Por esta razón, eliminar diariamente y sin jabón estos excesos nos ayudará a proteger su piel y su pelo. Si vamos a prolongar nuestra estancia más de una semana, tampoco está de más que le demos un baño con jabón específico para perros. Gracias a él, eliminaremos cualquier impureza que pueda quedar en la piel.

También hemos de ser cuidadosos con sus orejas, y hacer una revisión diaria. Así nos aseguraremos de que no tiene ni agua ni arena. Dos elementos que pueden provocarle una otitis. Una dolencia fácil de identificar: el perro sacudirá la cabeza y se rascará con insistencia en las orejas.
Y, ahora que sabes las precauciones y cuidados para irte de vacaciones con tu perro a la playa, ¿cuáles cumples tú? ¡Cuéntanoslo!

