El trasplante del bonsái no es, únicamente, cambiarlo de maceta. En el caso concreto de estos árboles que disfrutamos en pequeñas dimensiones, trasplantar es una de las técnicas más importantes de su cultivo. Y es que el objetivo no es, únicamente, renovar el sustrato y por tanto sus nutrientes. Hacerlo es, además, garantizar que las raíces de nuestro árbol no se asfixiarán y que contarán con todo el espacio que necesitan para poder desarrollarse. Algo clave para poder tener un bonsái sano, que no deje de ser sinónimo de hermoso.
Si bien saber cómo trasplantar un planta correctamente es crucial en cualquiera de ellas, en el caso del bonsái cobra todavía más relevancia. Tengamos en cuenta que, a diferencia de otras plantas, el bonsái crece en un espacio extremadamente controlado que nos permite limitar su tamaño. Tomar conciencia de este detalle nos permitirá comprender hasta qué punto debemos trasplantar de forma rigurosa. Es más: si bien de un buen trasplante depende buena parte de la salud de nuestra planta, hacerlo de forma incorrecta puede ser sinónimo de perder nuestro bonsái.

Por todo ello, veamos paso a paso cómo debe realizarse el trasplante. Una labor que, como todo en los cuidados del bonsái, debe hacerse con calma y sin precipitarnos.
- TRASPLANTE DEL BONSÁI: QUÉ DEBES PREGUNTARTE
- 1. ¿Por qué debemos trasplantar un bonsái?
- 1. Renovar el sustrato, clave para renovar los nutrientes y garantizar su salud
- 2. Las raíces se salen del contenedor
- 3. El bonsái «está suelto» en la maceta
- 4. Han pasado entre dos y cuatro años desde el último trasplante
- 2. ¿Cuándo es la mejor época para trasplantar bonsáis?
- Bonsáis caducifolios
- Coníferas
- Árboles tropical o subtropicales
- 3. ¿Cuándo trasplantar un bonsái recién comprado?
- CÓMO TRASPLANTAR UN BONSÁI: PASOS A SEGUIR
- 1. Riega el bonsái un par de días antes
- 2. Prepara la maceta y todas las herramientas que necesitas
- 3. Extrae el bonsái y limpia las raíces
- 4. Poda las raíces, uno de los detalles más importantes del trasplante del bonsái
- 5. Coloca el bonsái en su contenedor con sustrato nuevo
- 6. Riega abundantemente hasta que el agua salga limpia, el último paso del trasplante del bonsái
- 7. Un lugar sin sol directo ni viento, el último detalle en el trasplante del bonsái
TRASPLANTE DEL BONSÁI: QUÉ DEBES PREGUNTARTE
1. ¿Por qué debemos trasplantar un bonsái?
Como sucede con cualquier otra planta, debemos comprender que el trasplante del bonsái no puede responder únicamente a un capricho de carácter estético. Si bien es cierto que, en ocasiones, se trasplanta para mejorar la armonía entre el árbol y su contenedor no perdamos de vista algo fundamental. La salud de nuestro bonsái está por encima de este aspecto. O, dicho de otra manera, por más ganas que tengamos de trasplantarlo tendremos que hacerlo únicamente si nuestro árbol está preparado para ello.
Al margen de esto, hay dos motivos fundamentales para trasplantar un bonsái que pueden darse de forma individual pero también conjunta.
1. Renovar el sustrato, clave para renovar los nutrientes y garantizar su salud
Con el paso del tiempo y como sucede con cualquier otra planta, el suelo de nuestro bonsái no solo va perdiendo fertilidad. También es muy probable que pierda capacidad de drenaje y de aireación. Dos aspectos que pueden provocar la pudrición de las raíces.
Evaluar si es el caso de nuestro bonsái es sencillo. Bastará con observar si, al regar, el agua tarda mucho en filtrarse: señal de que el terreno está compactado. Además y si comprobamos que el sustrato se deshace con facilidad o, por el contrario, se embarra al regar estaremos comprobando que el sustrato está envejecido.
2. Las raíces se salen del contenedor
Tanto por la superficie del sustrato como por los agujeros del drenaje. Si esto sucede, el trasplante del bonsái debe ser inminente. Es un síntoma de que nuestro bonsái no puede absorber ni el agua ni los nutrientes correctamente.
3. El bonsái «está suelto» en la maceta
Es un síntoma de que nuestro bonsái ha perdido su anclaje, y una señal de que podemos encontrarnos ante un problema en sus raíces. El hecho de que nuestro árbol esté suelto en la maceta podría indicarnos que hay raíces podridas además de la falta de sustrato y calidad de éste.
4. Han pasado entre dos y cuatro años desde el último trasplante
Aunque nuestro bonsái no esté dando señales manifiestas de que necesita un trasplante, sí debemos considerar cuánto tiempo hace que no le aplicamos esta tarea. Algo en lo que debemos tener en cuenta un detalle fundamental: la edad y tipo de bonsái determina cada cuánto debemos trasplantarlos.
Así el trasplante de bonsái en ejemplares jóvenes o en formación debe hacerse cada máximo dos años. En el caso de los bonsáis maduros o que ya están consolidados, debemos llevarlo a cabo entre los tres y los cinco años. Además tendremos que considerar que si bien especies de crecimiento rápido demandan un trasplante más regular, en casos como las coníferas deberá ser cada más tiempo.
2. ¿Cuándo es la mejor época para trasplantar bonsáis?
Una de las preguntas más habituales en lo que respecta al trasplante del bonsái. La mejor época para trasplantar bonsáis depende tanto del tipo de árbol como del clima del lugar en el que vivimos. Y, aunque no podemos perder esto de vista, hay otro par de consideraciones que debemos tener siempre presentes. Nunca realizaremos el trasplante del bonsái en periodos de temperaturas extremas, ya sean de frío o de calor.
Bonsáis caducifolios
Para este tipo de árboles, lo ideal es hacerlo al final del invierno o principios de la primavera. Trasplantaremos cuando las yemas comiencen a hincharse pero todavía no hayan brotado.
Coníferas
A principios de primavera o a comienzos de otoño. Importante hacerlo cuando no haga calor.
Árboles tropical o subtropicales
A comienzos de primavera o durante los meses de calor, si están en interior o los cultivamos en invernadero.
3. ¿Cuándo trasplantar un bonsái recién comprado?
Trasplantar un bonsái recién comprado no es una tarea obligatoria ni, muchas veces, recomendable. ¿Cuándo sí es momento de hacerlo? Si el sustrato está muy compactado, se encharca al regar o es de carácter arcilloso es importante trasplantar cuanto antes teniendo en cuenta la época específica para ello. Si, además, comprobamos que las raíces salen por los agujeros de drenaje o que tiene hojas amarillas también tendremos que hacerlo.
CÓMO TRASPLANTAR UN BONSÁI: PASOS A SEGUIR
1. Riega el bonsái un par de días antes
Siempre sin encharcar. Regar de forma ligera un par de días antes del trasplante del bonsái nos permitirá sacarlo sin contratiempos de su contenedor.
2. Prepara la maceta y todas las herramientas que necesitas
Antes de ponernos manos al trasplante del bonsái, conviene tener a mano todo lo que necesitaremos para esta tarea. Una forma de tenerlo todo previsto y poder realizar el trasplante de forma ágil. Entre las cosas que necesitaremos están las tijeras de podar finas, un palillo o gancho para raíces, un cepillo suave, malla para los agujeros de drenaje y alambre de sujeción.

Cuando se trasplantan bonsáis, es habitual volver a plantarlos en las mismas macetas de bonsái en la que estaban. Sin embargo, hay varios escenarios en los que tendremos que valorar cambiarla por una ligeramente mayor. Siempre que nuestro árbol haya crecido de forma significativa, tenga un gran desarrollo radicular o si necesitamos cambiar su diseño apostaremos por una maceta nueva.
De optar por una nueva maceta, tendremos que colocar malla en la parte inferior para el drenaje. En caso de que mantengamos la misma que ya teníamos, conviene lavarla a fondo antes de trasplantar.
3. Extrae el bonsái y limpia las raíces
Vayamos con uno de los pasos más delicados del trasplante del bonsái. Para extraer nuestro árbol de su contenedor tendremos que tener sumo cuidado de no dañarlo, por lo que nunca tiraremos del tronco para sacarlo de la maceta. Para conseguirlo podemos golpear suavemente la maceta o, incluso, cortar alguno de los alambres para liberarlo.
Con él fuera de la maceta, es momento de concentrarnos en las raíces. El punto de partida será desenredarlas con sumo mimo y ayudándonos del palillo o el gancho. Al tiempo que desenredamos, iremos retirando los excesos del sustrato viejo aunque conviene conservar parte de él alrededor del núcleo radicular.
4. Poda las raíces, uno de los detalles más importantes del trasplante del bonsái
Una tarea crucial en el trasplante del bonsái y que no debemos hacer a la ligera.
Con las tijeras finas limpias, comenzaremos a podar las raíces gruesas y dañadas, como son las que están negras, podridas o tengan mal olor. En función del tipo de bonsái, podremos eliminar entre un 20 y un 30% del total de raíces. Nunca podaremos las raíces finas, ya que son las que mejor absorción de nutrientes presentan. Las que sí podremos recortar son las largas y gruesas, ya que impiden asentar bien el bonsái en el contenedor.
Si es la primera vez que trasplantamos nuestro bonsái o éste está débil, es recomendable ser más conservadores y no recortar tantas raíces. Además es importante tener en cuenta otro aspecto. Si vas a realizar una poda aérea drástica, tampoco conviene que podes demasiadas raíces.
5. Coloca el bonsái en su contenedor con sustrato nuevo
Con el fondo de la maceta preparado con la malla, comenzaremos añadiendo una capa de sustrato grueso como la akadama. Sobre esta base colocaremos una capa de sustrato para bonsáis y, después, el árbol con las raíces dispuestas del tronco hacia fuera, sin enrollarse ni cruzarse. Si es necesario que el bonsái tenga más sujeción, puedes hacerlo con alambre a través de los agujeros del drenaje.
Con nuestro bonsái listo, es momento de rellenar con sustrato nuevo. Importante ayudarnos del palillo tanto para eliminar las bolsas de aire como para presionar para compactar ligeramente el sustrato sin apelmazarlo.

6. Riega abundantemente hasta que el agua salga limpia, el último paso del trasplante del bonsái
El objetivo de este riego es asentar bien el sustrato y eliminar el polvillo que se haya podido generar. Regaremos hasta que veamos que el agua que sale por los agujeros de drenaje lo hace completamente limpia.
Los días siguientes, regaremos cuando el sustrato comience a secarse sin aguardar a que lo haga por completo.
7. Un lugar sin sol directo ni viento, el último detalle en el trasplante del bonsái
Es el último mimo que tendremos que considerar al trasplantar un bonsái. Busca para él un lugar en el que no reciba sol directo y esté protegido del viento. La ubicación perfecta para las dos primeras semanas posteriores al trasplante.



