Qué es un escarificador y por qué usarlo en el césped

Qué es un escarificador

Es uno de esos términos de jardinería que escuchamos sin comprender, en muchas ocasiones, qué significa. Saber qué es un escarificador y cuáles son las ventajas de su uso es fundamental, tanto si tenemos un jardín minúsculo como uno de grandes dimensiones. Un auténtico aliado para poner a punto nuestro trocito de naturaleza cuando terminan los meses de frío.

La llegada de la primavera es, precisamente, uno de los momentos más exigentes en jardinería. Aunque hayamos seguido con rigor los cuidados del jardín en invierno imprescindibles, nuestro exterior habrá pagado las consecuencias de los meses de frío. Y es que no solo las bajas temperaturas afectan en lo que respecta a la vida de nuestras plantas. Añadido, si las sumamos a las lluvias es más que probable que nuestro terreno se haya compactado complicando el cultivo de casi cualquier cosa.

Precisamente para poder retomar la vida en el jardín, es vital saber qué es un escarificador. Una herramienta con distintas aplicaciones que nos permitirá volver a tener un suelo apto para el cultivo.

QUÉ ES UN ESCARIFICADOR Y POR QUÉ ES IMPORTANTE

Empecemos identificando qué es un escarificador. A simple vista, se asemeja a un rastrillo de mayor o menor tamaño según cuál sea su uso. Cuenta con dientes de acero similares a esta herramienta pero, indagando un poco más, encontraremos las principales diferencias. Por un lado, sus dientes son más firmes. Por otro, la forma de sus cuchillas es sustancialmente diferente.

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Esta diferencia fundamental con respecto a un rastrillo no es casual. Un escarificador cuenta con púas más largas que, además, están aplastadas en la parte final. Un diseño específico que busca poder penetrar en la tierra, y ejercer la fuerza suficiente para poder romperla.

Cuál es la función de un escarificador

Cuando nos planteamos las herramientas básicas de jardinería, solemos pasar por alto el escarificador. Un error común que se basa, en muchas ocasiones, en el desconocimiento de su utilidad. Basta con comprender para qué sirve para sumarlo, sí o sí, a esos útiles de trabajo que nos facilitan las tareas del jardín.

Como decíamos, la principal tarea del escarificador es romper la tierra. Pero no nos quedemos en la superficie, porque la miga de esta herramienta está precisamente en la profundidad. Es cierto que, a priori, parece que su utilidad radica en ayudarnos a eliminar hojas, musgos y otros restos orgánicos acumulados sobre el sustrato o el césped durante los meses de invierno.

Escarificar el jardín

Sin embargo, la envergadura de su importancia va más allá. Gracias al diseño de sus púas, un escarificador realiza cortes en el sustrato. Unos que permiten romper suelos apelmazados por el frío y las lluvias pero, también, facilita la entrada de agua y aire en las capas inferiores del sustrato. Será a través de estos pequeños cortes como un suelo pueda regenerarse, volviendo a contar con la aireación que las raíces de cualquier tipo de planta necesitan. También favorecerá que el terreno esté mullido y descompactado: un aspecto fundamental para que la nueva vida prospere.

EL ESCARIFICADOR DE CÉSPED, EL MÁS UTILIZADO

A pesar de que es una herramienta sumamente útil para cualquier superficie del jardín, no cabe duda de que hay un escarificador estrella: el escarificador de césped. Un utensilio clave en el cultivo de esta hierba decorativa que debemos contemplar si queremos disfrutar de ese manto verde tan deseado.

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En líneas generales, tenemos un amplio abanico de opciones en lo que respecta a los escarificadores de césped. Podemos optar por los manuales, los eléctricos y, para grandes superficies, los de gasolina. También, fijándonos en sus dientes, encontraremos dos variedades más: los de púas, pensados únicamente para limpiar capas superficiales del suelo; y los de cuchillas, que ahondarán en la tierra para conseguir que nutrientes y oxígeno penetren en el terreno. La opción que tendremos que contemplar si queremos mimar nuestro césped para que prospere en condiciones.

Cuándo usarlo en el césped

Solemos centrarnos en los cuidados del césped en verano porque es, sin duda, la época del año en la que más lo disfrutamos. Sin embargo, solo si cuidamos nuestra hierba el resto del año podremos garantizar que esté en plena forma en los meses de más calor.

Esa puesta a punto pasa, obligatoriamente, por usar un escarificador cuando el frío se haya retirado. Una manera de devolverle al suelo la energía y permeabilidad que necesita para albergar el crecimiento de la hierba. No es lo único importante. Tras escarificar también es un momento ideal para resembrar césped, aplicar un recebo o, incluso, humus de lombriz si queremos fertilizar el suelo.

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Pero no es el único momento en el que tenemos que acordarnos de él: usarlo en otoño también garantizará tanto que nuestro suelo esté preparado para afrontar los meses de invierno como que estará libre de compañeros perjudiciales. Y es que, al margen de saber cómo erradicar las malas hierbas del jardín, usar el escarificador nos permitirá arrancarlas de raíz para evitar que se conviertan en ladrones de nutrientes de nuestro suelo en los meses de frío.

Cómo escarificar correctamente el césped

Al margen del cuándo, hay que saber un par de aspectos más. No debemos usar el escarificador en un césped recién plantado. De hacerlo, esta tarea estará impidiendo el correcto enraizado de nuestra hierba. Usar un escarificador de césped solo debe hacerse en jardines ya asentados, en los que nuestra hierba tenga al menos un par de años de vida.

Mantenimiento del césped del jardín

Además de esto, también tendremos que contemplar una precaución más. Para que las cuchillas penetren cómo deben en la tierra, el césped necesita una altura máxima de cuatro centímetros.