La importancia de las plantas en la salud mental de los seres humanos no es, únicamente, una leyenda popular. Cada vez son más los estudios que evidencian que existe una relación directa entre nuestro bienestar emocional y el cultivo de plantas. Algo de lo que, curiosamente, hemos tomado conciencia como consecuencia del confinamiento por la crisis sanitaria de la COVID-19. Estar recluidos en casa nos hizo prestarle más atención a esa naturaleza que no podíamos disfrutar. Y no solo eso: para muchas personas, esta medida de aislamiento fue el detonante para comenzar a disfrutar de las plantas.
De forma paralela con esta realidad y, quizás, motivado por el mismo confinamiento hemos comenzado a hablar abiertamente de la salud mental. Lejos del tabú que acompañaba las dolencias relacionadas con ella, nuestra sociedad vive un cambio hacia la normalización de esos trastornos que sufre un porcentaje cada vez más elevado de la población. Unos que, en muchas ocasiones, son consecuencia directa de nuestro estilo de vida y que comienzan a vivirse sin ocultismos ni silencios.
Pero veamos en detalle hasta qué punto las plantas influyen en nuestra salud mental. Y lo que es más importante: cuáles son los motivos por los que valernos de ellas puede ser positivo para nuestro bienestar emocional.
- PLANTAS Y SALUD MENTAL: ¿CUÁL ES LA RELACIÓN?
- El impacto de las plantas en nuestro bienestar emocional: algo genético
- PLANTAS PARA LA SALUD MENTAL: CUÁLES PUEDEN AYUDAR
- 1. Con flores, las plantas top de la salud mental
- 2. Especies de hojas grandes, un paisaje propio dentro de casa
- 3. Plantas con hojas amarillentas y verde claro, el color importa en la salud mental
- 4. Plantas en exterior, otro refuerzo más del paisaje del hogar
PLANTAS Y SALUD MENTAL: ¿CUÁL ES LA RELACIÓN?
Si nos paramos a analizar, el cuidado de plantas es una práctica ancestral. No nos referimos a cultivar plantas de huerto que sirvan para nuestra propia alimentación y supervivencia; sino a hacerlo por puro placer. Así y tal como demuestra la historia de la humanidad, cuidar las plantas es algo que nos acompaña desde tiempos inmemorables.
Esta costumbre sentó las bases de cómo disfrutamos hoy por hoy de ellas durante la época victoriana. Sería entonces cuando las clases acomodadas de la época comenzaron a tener lo que llamamos plantas de interior. Unas que, en su gran mayoría, procedían de climas bien distintos al de Inglaterra y que despertaban la admiración de quienes las disfrutaban. Pero el exotismo no era el único motivo para tenerlas: se sumaba el hecho de que su presencia dentro de casa permitía paliar el largo invierno, disfrutando de la naturaleza en el hogar. Un detalle que nos da ya una pista de la relación entre plantas y salud mental: su presencia influye positivamente en nuestro humor.
Lo que podría ser pura intuición encontró en el siglo XIX un respaldo científico. Benjamin Rush, considerado padre de la psiquiatría estadounidense, documentó de forma empírica la relación directa entre el cultivo de plantas y sus beneficios emocionales en enfermos mentales. Sería el punto de partida para que la jardinería entrara a formar parte de las terapias en clínicas psiquiátricas, hospitales y cualquier otra institución de carácter mental y social. Una razón por la que muchos de estos espacios cuentan con jardines pero, también, con actividades que buscan que el paciente esté en contacto con la naturaleza.
El impacto de las plantas en nuestro bienestar emocional: algo genético
Más allá del pasado, basta con echar un vistazo al reciente estudio internacional del Grupo de Investigación de Naturación Urbana e Ingeniería de Biosistemas (Naturib) de la Universidad de Sevilla. Una investigación realizada tras el confinamiento sanitario de 2020, y en el que participaron más de 4.200 personas a nivel global. Los resultados, centrados en conocer el impacto que la presencia de las plantas durante el confinamiento había tenido en los encuestados, no dejan lugar a dudas. Tener plantas y cuidar de ellas tuvo una repercusión positiva en su estado anímico. Pero hay más: la sola contemplación de ellas también era sinónimo de aliviar tensiones y encontrarse reconfortados.
Y nuevamente la ciencia no hace más que ratificar algo Basta con revisar qué es a biofilia para comprender cuál es la relación entre plantas y salud mental. Todas las emociones que despierta en el ser humano la cercanía con la naturaleza están en nuestro propio ADN. El contacto con ella desencadena en nuestro organismo un complejo mecanismo biológico de segregación de hormonas consideradas, en términos llanos, de la felicidad.
Y es, precisamente, gracias a ellas por lo que contemplar un paisaje o cuidar de nuestras plantas desencadena emociones como la calma, la alegría o, incluso, un aumento en nuestra creatividad. Buenos motivos por los que, por ejemplo, es cada vez más común tomarnos tiempo para elegir las mejores plantas para la oficina. Está demostrado: su presencia en entornos laborales ayuda a paliar el estrés y la ansiedad. Algo que puede hacerse extensible a tener plantas en cualquier otro entorno y que motiva, en gran medida, que nos planteemos la jardinería para niños como una herramienta didáctica.
PLANTAS PARA LA SALUD MENTAL: CUÁLES PUEDEN AYUDAR
Aunque los motivos para tener plantas en casa son sumamente personales, no cabe duda que su presencia puede jugar a favor de nuestro bienestar. Curiosamente, los diversos estudios que existen al respecto han llegado incluso a determinar cuáles son las plantas más terapéuticas. Y no hablamos de especies específicas sino, más bien, de estilos.
Veamos algunas de las cosas que debemos considerar si buscamos plantas que jueguen a favor de nuestra salud mental.
1. Con flores, las plantas top de la salud mental

Que las flores nos generan alegría es algo que ya sabemos. Pero además, los resultados de diversos estudios lo ratifican. Según estas fuentes, contar con plantas con flor en nuestra casa ayuda a disminuir el estrés.
2. Especies de hojas grandes, un paisaje propio dentro de casa

La contemplación de hojas de buen tamaño nos produce una sensación de calma y bienestar. Por ello, se considera que las especies que responden a este estilo son más beneficiosas para nuestra mente. Pero la cosa no son consiste en elegirlas: consiste, además, en agruparlas creando paisajes interiores.
3. Plantas con hojas amarillentas y verde claro, el color importa en la salud mental

Curiosamente, la tonalidad de nuestras plantas también influye en nuestra salud mental. Volviendo al estudio de la Universidad de Sevilla, sus resultados lo dejan claro: las plantas en tonos verdes amarillentos y frescos nos hacen sentir cómodos y en paz.
4. Plantas en exterior, otro refuerzo más del paisaje del hogar

¡No olvidemos las plantas de exterior! Tenerlas, tanto si se tiene jardín como si no, también es beneficioso para nuestras emociones. Es más: vestir con ellas incluso el balcón más pequeño puede ser sinónimo de encontrar sosiego al contemplarlas incluso en un entorno urbano.
No cabe duda: aliarse con las plantas es clave para cuidar de nuestra mente. Una forma sencilla y hermosa de velar por nuestro equilibrio emocional sumándole más vida a la nuestra.


