Características y cuidados del lirón africano o lirón pigmeo

Características y cuidados del lirón africano o lirón pigmeo

Es imposible no enamorarse perdidamente del lirón africano. También llamado lirón pigmeo o lirón enano, no hay más que ver esa mirada para comprender por qué es una mascota cada vez más popular en los hogares de nuestro país. Un compañero de vida tan exótico como fascinante que debemos conocer en detalle antes de incluirlo en nuestra familia. Y es que, como sucede cuando ahondamos en los cuidados del ajolote como mascota, desear compartir nuestra vida con él no siempre es posible.

Y es que, por más que estemos familiarizados con el cuidado de otros pequeños mamíferos como el hámster o el conejo, los cuidados del lirón africano no se parecen en nada a los de otros roedores. Que no nos confunda su carita y apariencia de ratón: animal con el que no comparte parentesco genético pero sí tamaño y buena parte de su aspecto. Un lirón pigmeo se parece en muchos más aspectos a una ardilla o un jerbo, y no solo por su singular cola. Su comportamiento, que veremos más adelante, marca la delgada línea entre poder plantearnos tenerlo como mascota o no hacerlo.

Lirón pigmeo africano en una rama

Dada la importancia de la tenencia responsable y de poder garantizar a uno de estos singulares mamíferos lo que necesita, veamos en detalle cuáles son sus necesidades.

¿QUÉ ES Y CÓMO ES UN LIRÓN AFRICANO?

Aunque basta con verlo para hacernos una idea de cómo es físicamente un lirón pigmeo, es importante conocer sus características. Y es que el lirón enano, o Graphiurus murinus como es su nombre científico, pertenece a la familia de los glíridos como también lo hace el lirón común europeo aunque éste proceda de los bosques y sabanas del África subsahariana. Recibe su singular nombre, lirón, de una de las características de su comportamiento: puede dormir entre 12 y 15 horas diarias, despertándose al atardecer. No solo eso: en épocas frías o ante la falta de alimento, puede entrar en letargo e, incluso, hibernar.

De cuerpo pequeño, el lirón enano mide entre 12 y 16 centímetros de los que la mitad suele ser cola. Con un pelaje denso y suave, suele ser de color grisáceo con el vientre en tonos blancos o crema. Uno de los rasgos más llamativos de este pequeño mamífero que puede pesar entre 15 y 30 gramos son sus ojos. De color grandes y oscuros, están adaptados a la visión nocturna para corresponder a una de sus peculiaridades: como sucede cuando ojeamos la guía completa sobre hámsters, el lirón africano también hace vida durante las noches.

Lirón enano escondido

Que no nos engañe su pequeño tamaño. Además de ser un mamífero sumamente ágil, tiene un cuerpo preparado para trepar, explorar y saltar. Ayudado por su cola, de apariencia peluda, puede llegar a saltar hasta 1 metro.

El temperamento de lirón pigmeo, un aspecto que debemos conocer

En líneas generales, el lirón enano es un pequeño mamífero sumamente activo y juguetón al caer la tarde. Un aspecto que debemos valorar ya que, al ser animales eminentemente nocturnos, es probable que hagan ruido por las noches.

Tan importante como esto es saber que, por su carácter, tiene tendencia a ser desconfiado y que tampoco es un animal que precise caricias ni mimos. Si queremos tener una mínima interacción con él y que ésta sea beneficiosa tanto para nuestra mascota como para nosotros, es importante tener paciencia para acostumbrarlo a la presencia humana.

El lirón africano no es amante de mimos y caricias

Si viene a vivir con nosotros desde pequeño, es crucial comenzar con la socialización desde el primer momento y siempre de forma gradual. Es un animal nervioso por lo que una sobreexposición humana puede estresarle. Un aspecto que debemos conocer y que supondría descartar al lirón enano como mascota si tenemos niños en casa.

En lo que respecta a la socialización con congéneres, es recomendable que nuestro lirón pigmeo conviva con al menos otro ejemplar ya que son animales que, de forma silvestre, viven en comunidad. Y no es negociable: hacer vivir a un lirón enano en solitario es condenarlo a sufrir mucho emocionalmente.

CUIDADOS DEL LIRÓN PIGMEO: QUÉ DEBES SABER

1. Su espacio, clave para la salud emocional y física del lirón africano

Lo primero que debemos considerar en los cuidados del lirón africano es el espacio en el que vivirá. Su habitáculo debe ser de buen tamaño y dispuesto en distintos niveles, tanto para permitir que se mueva con libertad como para que tengan cabida juguetes y otros elementos indispensables para su bienestar. Si bien algunas personas optan por un terrario de cristal o acrílico, también es viable una jaula siempre que nos cercioremos de que los barrotes estén muy próximos unos de otros para evitar que se escape.

Sea cual nuestra elección, es fundamental que sea más alta que ancha dado el carácter trepador de estos pequeños mamíferos. Si contemplamos tener una pareja, el mínimo recomendado por sus hábitos, el habitáculo en que vivan tiene que tener al menos 60 centímetros de altura. Pero no hablemos de medidas: la realidad es que, cuanto más grande, mejor para el lirón africano.

El hábitat del lirón enano como mascota
Encuentra en nuestra sección de jaula conejo y roedor el espacio ideal para tu lirón enano.

Enriquecimiento del espacio, vital para su bienestar

Dado su comportamiento, es fácil imaginarnos que el lirón pigmeo necesita distintos tipos de accesorios que le permitan disfrutar de su habitáculo. Entre los más destacados están ramas y troncos para trepar, cuerdas de algodón que les permitan trepar y una rueda para roedores de superficie continua. Un detalle importante, el de que sea continua, no solo para que puedan hacer ejercicio sino sobre todo para que no se dañen las patitas.

Además y para promover su actividad física, también debemos instalar plataformas a distintos niveles entre las que puedan saltar e, incluso, redes de cáñamo que imiten las ramas en las que tanto disfrutan. Es importante tener en cuenta que, como gran explorador que es, el lirón enano se cansa de sus accesorios cuando los conoce. Una razón de peso para que no le ofrezcamos todo al mismo tiempo y para que rotemos sus juguetes de forma periódica para estimular sus ganas de descubrir.

Refugio para pequeños mamíferos y roedores
Encuentra los juguetes y refugios ideales para el tuyo en la sección de accesorios de conejo y roedor.

Para completar el espacio, el lirón enano necesita casita o refugio en la que pueda dormir o esconderse. Lo ideal es que su habitáculo cuente con más de una para evitar peleas entre estos pequeños mamíferos que, a diferencia de otros, no son forzosamente amantes de dormir con sus congéneres.

El suelo del habitáculo, otro detalle importante para el lirón enano

Es otro aspecto importante en los cuidados del lirón africano por dos motivos. Por un lado, el suelo del habitáculo en el que vive tiene una función higiénica que permite en gran medida velar por su correcta salud. Por otro, en esta misma zona es donde el lirón encuentra materiales con los que anidar, otro de sus comportamientos más peculiares. Y hay un motivo más: el lirón enano disfruta de excavar y esconderse, por lo que esta capa del fondo debe tener entre 5 y 8 centímetros.

Dado que el sustrato del fondo del habitáculo debe cumplir estas funciones, lo ideal es que el suelo esté cubierto por un sustrato de virutas de papel prensado, pellets de maíz o de papel reciclado. En ningún caso utilizaremos arena para gatos por ser peligrosa, tanto para sus vías respiratorias como para evitar posibles problemas intestinales; ni virutas de madera ni tampoco algodón para roedores.

Heno Marca Verdecora
Encuentra lo ideal para el suelo de su habitáculo en nuestra sección de henos, lechos y paja.

Además del sustrato que podríamos considerar higiénico, también es conveniente ofrecerle sobre él heno suave o fibras de coco. Las utilizarán para mullir el nido.

2. Las condiciones ambientales, fundamentales

Sabiendo que es un pequeño mamífero procedente de África, podemos hacernos una idea de algunas de sus necesidades en este aspecto. Para empezar conviene saber que el lirón enano no tolera ni el frío intenso ni las corrientes de aire. Es más: estar expuesto a ellas puede comprometer seriamente su salud.

Por ello, lo ideal es que esté siempre en un espacio con una temperatura de entre 20 y 26 grados. Tan importante como esto es la humedad ambiental: para su bienestar, debe estar entre el 50% y el 60%.

3. La alimentación, omnívora y sumamente específica

Nuevamente y para comprender sus necesidades, es interesante saber qué come un lirón africano en la naturaleza. Y es que, de forma silvestre, su dieta está compuesta por semillas, frutas, insectos y pequeños invertebrados. Un menú que tendremos que replicar en casa si decidimos tenerlo como mascota.

Alimento para hámsters Marca Verdecora
Encuentra aquí nuestra selección de alimentos para roedores Marca Verdecora.

Al margen de seguir al pie de la letra las indicaciones de nuestro veterinario de exóticos y de ofrecerle una mezcla de pienso para hámsters o jerbos, su dieta debe estar complementada con los siguientes alimentos:

  • Fruta fresca: siempre en pequeñas cantidades para evitar los excesos de azúcares, bastará con ofrecérselas dos o tres veces por semana. Podemos ofrecerle manzana, pera, plátano o melón
  • Verduras: brócoli, calabacín, pepino o zanahoria. Por el aporte de fibra y minerales, conviene ofrecérselas entre tres y cuatro veces por semana
  • Proteina animal: grillos, tenebrios o gusanos de la harina vivos y criados específicamente con la finalidad de servir de alimento. También podemos ofrecerle huevo cocido, previamente cortado en trocitos. Para que su dieta sea completa y no tengan un déficit de proteína, deben comerlos entre dos y tres veces por semana

Además, conviene suplementar el pienso con semillas naturales. De forma ocasional, una vez a la semana, pueden comer frutos secos sin sal y sin tostar como avellanas, nueces o almendras.

Qué come un lirón africano

Por último, es importante que tengan siempre agua limpia y fresca a disposición que tendremos que cambiar cada día.

Alimentos tóxicos para un lirón enano

En la lista de alimentos completamente prohibidos, además de procesados, pan, galletas o chocolate; están algunas verduras y hortalizas. Más allá de que no deben comer cítrícos, no pueden comer bajo ningún concepto los siguientes alimentos por ser tóxicos para ellos: cebolla, ajo, aguacate o patata cruda.

4. La higiene, crucial para evitar enfermedades

La higiene del roedor es fundamental para evitar dolencias y enfermedades. Y no nos referimos a la que el propio lirón africano se aplica a sí mismo, ya que es un animal limpio y que se acicala de forma regular. Nos referimos, más bien, a ese imprescindible mantenimiento de su habitáculo que es fundamental para velar por su bienestar.

Más allá de retirar los restos de comida fresca a diario o de cambiar el agua, tendremos que cambiar el sustrato del fondo de su habitáculo cada máximo tres días. Como sucede en lo que respecta a cuándo y cómo limpiar la jaula de un hámster, tendremos que realizar una limpieza semanal de bebederos y comederos, accesorios y juguetes. Y, una vez al mes, una de toda la jaula con un limpiador específico y tras haber colocado a nuestro lirón africano en un lugar seguro.

Arena de baño para chinchillas y lirón enano
Encuentra lo necesario para cuidarlo en la sección de higiene de conejo y roedor.

Y al lirón enano ¿no hay que limpiarle más?

La respuesta es clara: no. Y tampoco: como sucede cuando nos preguntamos si los hámsters se pueden bañar, en el caso del lirón africano tampoco. El agua, además de poder causarles un resfriado o un cuadro de estrés, puede comprometer la capa protectora de su piel.

Si queremos ayudarle en su higiene y hacerle feliz, bastará con ofrecerle un baño de arena especial para roedores un máximo de dos veces por semana. No solo se divertirán sino que, además, eliminarán la grasa sobrante de su precioso pelo.

Como ves, tener un lirón africano es más exigente que cualquier otro pequeño mamífero. Pero si te comprometes a cubrir todas tus necesidades, no lo dudes: tendrás una mascota tan singular como apasionante.