Pequeño, curioso y súper sociable: así es el jerbo como mascota. Un maravilloso compañero que, en los últimos años, se ha convertido en el compañero ideal para quienes quieren disfrutar de estos animales de pequeño tamaño y fáciles de cuidar. Unos que, si bien en muchas ocasiones se confunden con los hámsters, guardan diferencias importantes con respecto a estos tanto en la forma de su cuerpo como en su carácter o sus hábitos.
Para empezar y antes de ver en detalle sus necesidades, es momento de conocerlo más a fondo. El jerbo doméstico o jerbo mongol es un pequeño roedor originario de zonas semidesérticas de Mongolia y China. Aunque su aspecto es similar al de un ratón pequeño, guarda importantes diferencias con respecto a ellos en su cuerpo: el jerbo cuenta con una característica cola larga que termina en un pequeño mechón de pelo.
Comprendidas estas características, veamos en detalle cuáles son los cuidados de los jerbos. Unos maravillosos pequeños roedores que se postulan como compañeros maravillosos y que, con los cuidados adecuados, pueden acompañarnos una media de entre 3 y 4 años.
- ¿CÓMO ES EL CARÁCTER DE UN JERBO DOMÉSTICO?
- CUIDADOS DE LOS JERBOS: QUÉ DEBES SABER PARA TENERLOS EN CASA
- 1. El habitáculo, fundamental en los cuidados del jerbo doméstico
- 2. La higiene, un aspecto singular de estas mascotas
- 3. La alimentación, clave en los cuidados de los jerbos
- 4. La importancia de roer, algo que no podemos desatender
- 5. El ejercicio, crucial para su salud
¿CÓMO ES EL CARÁCTER DE UN JERBO DOMÉSTICO?
Es importante comprender que el jerbo doméstico es un animal curioso e increíblemente sociable. Y es que hablamos de un animal que, en la naturaleza, vive en pequeños grupos familiares y que necesita de la compañía de otros para desarrollarse correctamente. Algo que debemos considerar ya que es fundamental que cuente con un compañero o, incluso, varios para evitar cuadros de estrés, apatía e, incluso, problemas de comportamiento.
En lo que respecta al contacto humano, es importante saber un par de cosas. Si bien pueden acostumbrarse con mucha paciencia y respeto, no es lo que más disfrutan por lo que debemos tocarlos de forma comedida y dejando siempre que se acerquen ellos por iniciativa propia. Además y para estimular este comportamiento, siempre podemos jugar con snacks aptos para ellos que les premien por acercarse a nosotros.

Tan importante como esto es saber que en ningún caso debemos sujetar a un jerbo por la cola: es una zona especialmente delicada y puede lesionarse con facilidad.
CUIDADOS DE LOS JERBOS: QUÉ DEBES SABER PARA TENERLOS EN CASA
1. El habitáculo, fundamental en los cuidados del jerbo doméstico
Hay que comprender que, en la naturaleza, los jerbos viven en complejas galerías subterráneas donde se refugian y hacen su vida en comunidad. Algo que nos da una indicación importante sobre cómo debe ser el habitáculo de un jerbo doméstico: de buen tamaño y provisto de una capa profunda de sustrato en la que poder excavar tanto túneles como galerías. Para ello elegiremos lechos vegetales naturales o de fibras de madera, evitando siempre aquellos que desprendan polvo o que estén perfumados: pueden irritar sus vías respiratorias.

Al preparar el espacio de nuestro jerbo, debemos contar con distintos espacios bien definidos:
- Una zona amplia para excavar
- Refugios o casas en los que poder esconderse y descansar
- Túneles y otros juguetes de enriquecimiento
- Una rueda de ejercicio segura
Además es importante comprender algo fundamental: cuanto más enriquecido esté su espacio, mejor podrá seguir sus instintos naturales y más feliz será.

2. La higiene, un aspecto singular de estas mascotas
A diferencia de otros pequeños mamíferos, los jerbos son mascotas muy limpias que se ocupan de su propia higiene y de acicalar su pelaje. Añadido no produce tanta orina como otros pequeños roedores.
A pesar de estos detalles, no podemos desatender la limpieza del habitáculo de nuestro jerbo doméstico sin perder de vista algo importante. El sustrato de su espacio forma parte de su territorio y les da seguridad ya que es precisamente en él donde construyen sus galerías. Por este motivo, cuando limpiemos su espacio no podemos retirar por completo el sustrato ya que perderían la referencia olfativa y les generaría un cuadro nervioso.
Por eso y a la hora de limpiar su espacio, hay que revisar sus galerías en busca de comida que hayan podido esconder –en la naturaleza, el jerbo es recolector– para retirarla y eliminar el sustrato que esté húmedo o presente un cambio de color.
Por último y de forma semanal, es importante lavar en agua caliente y secar por completo todos los accesorios presentes en su habitáculo. Comederos, bebederos, túneles, ruedas e, incluso, juguetes deben limpiarse de forma periódica. Una labor que también nos ayudará a retirar aquello que no veamos en buen estado.
Por último, es sumamente importante ofrecer a nuestro jerbo doméstico baños de arena de forma periódica.
3. La alimentación, clave en los cuidados de los jerbos
Una de las necesidades del jerbo doméstico en las que nos tenemos que centrar. Es importante comprender que sus necesidades nutricionales son muy concretas. Por eso no hay que perder de vista que una dieta inadecuada puede ser sinónimo de problemas de salud a medio y largo plazo.
Los jerbos son animales omnívoros que, en la naturaleza, consumen semillas, raíces, brotes, hojas y, en casos puntuales si tienen oportunidad, pequeños insectos. Algo que nos da una pista de que su alimentación debe ser variada y equilibrada, emulando en la medida de lo posible lo que comerían en estado salvaje.
Por eso y si tienes un jerbo como mascota, debes diseñar para él una dieta con:
- Un alimento completo para pequeños roedores de calidad
- Pequeñas cantidades de verduras frescas como zanahoria, calabacín, escarola o pepino
- De forma puntual, semillas variadas por su alto aporte energético
Tan importante como esto es que el jerbo doméstico tenga acceso siempre a agua fresca y limpia, que tendremos que cambiar de forma diaria.
4. La importancia de roer, algo que no podemos desatender
Es importante saber que los dientes de los jerbos crecen continuamente. Algo que debemos controlar ofreciéndole juguetes y accesorios seguros que puedan mordisquear para desgastarlos de forma natural. Un gesto que, además, favorecerá que se mantengan activos y combatir, así, el aburrimiento.
Entre la lista de accesorios que podemos ofrecer a nuestro jerbo doméstico están:
- Juguetes de madera natural
- Puentes de madera
- Túneles vegetales
- Ramas aptas para roedores
5. El ejercicio, crucial para su salud
El último de los cuidados del jerbo como mascota que no podemos olvidar. Hablamos de un animal extraordinariamente activa que necesita desfogar su energía cada día. Y no solo eso: el ejercicio evita, además, el temido sobrepeso en pequeños roedores. Un auténtico enemigo para su bienestar y su salud.

Para ello, lo ideal es una rueda de ejercicio con una superficie continua y sólida, evitando siempre las de barrotes ya que podrían dañar tanto sus patas como su cola.
¿Te animas a tener un jerbo como mascota?



