Aunque nunca te lo hayas planteado, tener un hotel de insectos no es una excentricidad. Podría parecerte peregrino ya que, en líneas generales y cuando pensamos en insectos, lo primero que nos viene a la mente es pensar en incomodidad. Sin embargo y más allá de nuestra propio bienestar, su presencia en nuestro entorno es vital para el correcto funcionamiento de los distintos ecosistemas. Los insectos son una pieza fundamental para su equilibrio, y deben ser una auténtica prioridad si queremos poner nuestro granito de arena para cuidar mejor del medio ambiente.
Cuando nos planteamos saber cómo atraer insectos polinizadores al jardín, solemos pensar únicamente en las abejas. No cabe duda de que son la pieza vital de nuestro planeta. Sin embargo, dentro del paraguas de polinizadores no solo están ellas. Escarabajos, mariquitas, mariposas, arañas o polillas, entre otros, también colaboran activamente en la polinización. Y sí: colaborar para que tengan un refugio en el que protegerse y anidar es una buena manera de hacer de nuestro jardín, terraza o huerto un espacio biodiverso más sostenible.
Pero ojo: tener este espacio destinado a albergar insectos no tiene, únicamente, una finalidad de protección de la naturaleza. Añadido su presencia en nuestro jardín o huerto reporta importantes beneficios que conviene conocer a fondo.
- ¿QUÉ ES UN HOTEL DE INSECTOS Y CÓMO HACER QUE SEA REFUGIO?
- Dónde ubicarlo, clave para que tenga vida
- BENEFICIOS DE TENER UNA CASA DE INSECTOS EN EL JARDÍN Y EN EL HUERTO
- 1. Favorece la polinización de nuestras plantas y cultivos
- 2. Tiene una labor de control biológico de plagas, un buen motivo para tener un hotel de insectos
- 3. Favorece la fertilidad del suelo, el gran desconocido
- 4. Es una herramienta para enseñar a los más pequeños
¿QUÉ ES UN HOTEL DE INSECTOS Y CÓMO HACER QUE SEA REFUGIO?
Empecemos rompiendo un prejuicio recurrente en lo que respecta a un hotel de insectos. Solemos creer que tenerlos cerca puede suponer un problema en el disfrute del jardín o del huerto. En nuestra mente, algunos de esos insectos son sinónimo de exponernos a una picadura. Un mito que debemos romper, empezando por un aspecto importante que tiene que ver con el insecto estrella de la polinización: la abeja. Si una de ellas anidara en nuestro hotel para insectos, sería un ejemplar de las llamadas abeja solitaria. Unas que no solo no forman el clásico panal de miel que podemos imaginar sino que, además, son completamente inofensivas para el ser humano.

A priori, el término hotel de insectos puede resultarnos completamente ajeno y generar dudas. Podría parecernos que es una instalación compleja y no: nada más lejos de la realidad. Este tipo de estructuras realizadas en madera recrean, en cierta manera, las condiciones que los insectos buscan de forma instintiva en la naturaleza para ponerse a salvo y anidar. Se componen de distintas cavidades con vistas a atraer a diferentes tipos de insectos, ya que cada uno de ellos tiene necesidades propias. Las piñas de pino servirán como refugio a las mariquitas, los agujeros en la madera serán el hogar de las abejas solitarias; mientras que las cavidades alargadas serán perfectas para los escarabajos.
¿Cuál es el objetivo de esta variedad de espacios dentro de una misma estructura? Sencillo: conseguir una colonia de insectos beneficiosos que convivan de forma equilibrada.
Dónde ubicarlo, clave para que tenga vida
Podríamos pensar que, una vez colocada la casa de insectos, está todo hecho. Sin embargo, para que toda esa fauna que queremos atraer lo encuentre atractivo y quiera instalarse en él, es imprescindible mimar dónde lo colocamos.
Por eso, tendremos que situarlo en un espacio soleado, protegido del viento y a un máximo de metro y medio del suelo. Esta altura no solo permitirá que esté resguardado de la lluvia: también favorecerá que nuestra fauna tenga bajo su refugio hierba, flores, cultivos y cualquier otra de las plantas de exterior que tengamos en nuestro espacio.
BENEFICIOS DE TENER UNA CASA DE INSECTOS EN EL JARDÍN Y EN EL HUERTO
Conservar la diversidad de los insectos se ha convertido en una labor crucial para velar por la naturaleza. Según datos publicados por Greenpeace con motivo de la celebración del primer Día Mundial de las Abejas, el 40% de los invertebrados polinizadores que habitan el planeta están amenazados y corren peligro de extinguirse. Algo que se debe, en gran medida, a la deforestación pero, también, al uso de pesticidas y plaguicidas no respetuosos con nuestro entorno.

Pero más allá de colaborar de forma consciente con la sostenibilidad, contar con un hotel para insectos en nuestro jardín, terraza o huerto tiene también importantes beneficios para nuestro espacio natural.
1. Favorece la polinización de nuestras plantas y cultivos
¡El principal motivo para tener una casa de insectos! Con su ir, venir y revolotear en nuestras plantas; estos pequeños invertebrados estarán realizando su función de polinizar. Algo que no solo puede mejorar el rendimiento de los cultivos del huerto sino que, también, tiene un impacto directo y positivo en nuestras plantas. Si hay muchos insectos polinizando, podremos disfrutar de más flores.
2. Tiene una labor de control biológico de plagas, un buen motivo para tener un hotel de insectos
Saber cómo eliminar las plagas del jardín o del huerto es una máxima de los meses de primavera y verano. Algo que puede convertirse en un auténtico dolor de cabeza, ya que de no detectar a tiempo su presencia puede arruinar nuestras plantas o nuestros cultivos. Y, aunque la presencia de estos enemigos es inevitable, es posible mantenerlos a raya con la presencia de un hotel para insectos.
Dentro de este grupo de invertebrados, hay un buen número de ellos que son omnívoros y que encuentran en esas plagas su alimento. Por eso, promover su presencia en nuestro entorno puede ser una manera natural y completamente sostenible de evitar su proliferación. Un ejemplo: el mayor depredador del pulgón es la mariquita, un habitante habitual de los hoteles para insectos.
3. Favorece la fertilidad del suelo, el gran desconocido
Algo que podemos aplicar para el huerto pero, también, en lo que respecta a las plantas de nuestro jardín. La presencia de esta fauna juega un papel crucial en la riqueza del suelo.
Tengamos en cuenta que muchos de estos invertebrados se alimentan, precisamente, de los restos y residuos de nuestras plantas. Así hojas y frutas en descomposición son su principal banquete, y sus excrementos una forma de potenciar la diversidad de nutrientes.
4. Es una herramienta para enseñar a los más pequeños
¡Una oportunidad fantástica para educar a los peques de la casa! Solemos fomentar el contacto con la naturaleza, ya sea con paseos o con tareas de jardinería para niños que les permitan familiarizarse con el medio natural. En ocasiones, incluso, nos planteamos cómo crear un huerto para niños con vistas a hacerles entender el proceso vegetal de los cultivos y tener la responsabilidad de cuidar de ellos.
Pues bien: de la misma manera, tener un hotel para insectos es una forma fantástica de que comprendan todavía más de la mecánica que rige la naturaleza. Una manera sencilla de llamar su atención sobre todos estos invertebrados, y hacerles tomar conciencia de su importancia desde la infancia.
Y ahora que conoces todas las bondades de tener un hotel para insectos ¿te animas a incluirlo en tu jardín o huerto? ¡No te arrepentirás de cuidar un poquito más de la naturaleza!


