Con la llegada de la primavera, es momento de renovarse. Algo que va de la mano con la llegada de esta estación, y para la que hay una máxima: menos es más. En esa línea, pintar macetas es una manera sencilla de cambiar el look de un espacio. Una manualidad que no necesita ni de una gran destreza ni de mucho tiempo. Y por si estos atractivos no fueran suficientes, añadido tiene una ventaja más: es una actividad perfecta para hacer con los peques de la casa. ¡Una forma genial de despertar su creatividad y tenerles entretenidos!
Una de las prácticas habituales de la primavera es, precisamente, pasarle revista a nuestras plantas tras el frío. Una tarea que implica cambiarles el sustrato y, en muchas ocasiones, reponer las macetas rotas por las heladas y los cambios de temperatura. Si hemos sido cuidadosos con los cuidados de las plantas en invierno, nuestras macetas estarán en perfecto estado. Pero tanto si lo están como si no, nunca está de más hacerlas todavía más bonitas.
Pintar macetas puede hacerse de muchas maneras. Pero, para quienes tienen poco tiempo o buscan un cambio mínimo, queremos proponer un Do It Yourself (DIY) que demanda poco y queda precioso.
CÓMO PINTAR MACETAS Y CAMBIAR POR COMPLETO SU ASPECTO
Antes de ver cómo pintar macetas, tengamos un par de cosas en cuenta. En primer lugar, el material en el que estén realizadas nuestras macetas. Si bien las de plástico pueden admitir ser pintadas, no es de los tipos de macetas más adecuadas para esta manualidad. Hablamos de superficies en los que la pintura no acabará de fijarse correctamente y, por tanto, no perdurará en el tiempo. Lo ideal es utilizar macetas de terracota ya que, al ser porosas, permitirán un mayor agarre del dibujo que hagamos.
Además de este aspecto, tengamos algo más en cuenta. Cuando nos planteamos pintar macetas, tendremos que pintar únicamente la superficie exterior de ellas. Sobre todo en el caso de las macetas de barro o terracota, su porosidad permite guardar la humedad. Algo beneficioso para las plantas que tengamos plantadas en ellas. Por eso, es clave que permitamos que la superficie interior de la maceta permanezca virgen
Para este DIY de pintar macetas, hemos elegido dos colores neutros: un verde musgo y un tono blanco. Dos tonos perfectos que pueden encajar en cualquier espacio, y que pueden modificarse según el gusto de cada uno.
Materiales para pintar macetas
- Dos platos de terracota de distinto tamaño
- Dos macetas de terracota de distinto tamaño
- Dos sprays de pintura de dos colores diferentes
- Cinta de carrocero
Pasos para pintar macetas
El primer paso para pintar macetas es marcar con cinta de carrocero el dibujo en las macetas. La cinta nos ayudará a definir la parte de la maceta que queremos pintar. Y, de paso, mantendrá limpia el resto de la superficie. Es importante elegir un diseño que podamos trazar de manera sencilla con la cinta.
Para esta ocasión, nos hemos decantado por hacer dibujos geométricos. Una manera de poder cambiar solo parcialmente el aspecto de la maceta; y, también, de hacer el dibujo de manera sencilla.
Es importante fijar bien la cinta de carrocero sobre la maceta para evitar que la pintura pueda colarse por debajo.
Con la maceta debidamente trazada, cubriremos con pintura la parte que hemos definido. Es importante no invadir por completo la cinta de carrocero, ya que corremos el riesgo de salirnos del dibujo. Aunque para esta ocasión hemos utilizado spray de pintura, puede hacerse también con pincel.
En caso de pintar macetas con spray, es importante que lo hagamos en una zona exterior. Y, si compartimos el DIY con peques, que utilicen una mascarilla para evitar inhalar la pintura. También se pueden pintar con pincel, en cuyo caso tan solo un consejo: escurrir convenientemente la pintura para evitar que, al retirar la cinta, el dibujo pueda desfigurarse.
Mientras esperamos a que las macetas se sequen, es momento de pintar los platos. Para ellos, lo ideal es colocarlos sobre un trozo de cartón. Para que sigan la misma línea que las macetas, únicamente las pintaremos por la parte superior.
Con la pintura bien seca, es momento de retirar la cinta de carrocero.
Y ¡voilà! En apenas un par de horas, habremos cambiado nuestro estilo de manera sencilla. Y lo que es mejor: si no nos gusta, basta con pensar otro diseño y volver a pintar macetas. ¡Más fácil imposible!







