Es una de las plantas imprescindibles en muchos hogares y, sin embargo, cómo cuidar el Cyclamen sigue generando muchas dudas. La primera de todas: cuándo empieza a florecer. Y decimos esto porque, a pesar de ser una de las plantas por excelencia de los meses de frío, el Cyclamen comienza a desplegar tanto sus hojas como sus flores a finales del verano. Una auténtica curiosidad de una planta de tubérculo sumamente versátil y hermosa que, curiosamente, suele confundirse con las bulbosas.
Su belleza es un hecho visible, pero vamos a descubrir por qué es tan versátil. Además de ser resistente, el Cyclamen o Violeta de los Alpes admite ser cultivado tanto como parte de las plantas de interior como una más de nuestras plantas de exterior. No solo su capacidad de adaptación es asombrosa: además, con los cuidados adecuados, el Cyclamen puede ser una planta que nos acompañe durante muchos años. Es cierto que, a medida que envejezca, el tamaño de sus flores será menor pero, aún así, seguirá adornando de forma natural cualquier espacio dentro o fuera de casa.
Por todo ello, veamos en detalle cómo cuidar el Cyclamen. Una planta que, a pesar de las leyendas populares, no es complicada de cultivar.
- 5 CUIDADOS CLAVE DEL CYCLAMEN
- 1. La temperatura, uno de los detalles más importantes para cuidar un Cyclamen
- 2. La ubicación, otro detalle a tener en cuenta
- 3. El riego, el gran enemigo del cultivo del Cyclamen
- 4. El sustrato, nutritivo y con buen drenaje
- 5. El abono, solo cuando decaiga la floración de la planta
5 CUIDADOS CLAVE DEL CYCLAMEN
Una de las bondades del Cyclamen es que es posible disfrutar de él en un amplio abanico de tonos que oscilan del blanco al rojo, pasando por una gama completa de rosas más o menos intensos. Un detalle que se suma a su versatilidad de cultivo, y que nos permite poder jugar con sus colores para integrarlo en nuestra casa. Además de eso, es una planta sumamente generosa. Saber cuáles son los cuidados del Cyclamen para alargar su floración nos permitirá disfrutarla no solo en invierno: por algo forma parte de las plantas que florecen todo el año ¡o casi!
Y, aunque vamos a ver en detalle qué necesita para mantenerse sana y florida, nada como ver los tips de nuestra compañera Cristina para conocer un poco más de esta planta.
Veamos en detalle cuáles son las necesidades del Cyclamen tanto dentro como fuera de casa. Porque, por más versátil que sea, hay determinados detalles que hemos de contemplar para que su cultivo en interior sea un éxito.
1. La temperatura, uno de los detalles más importantes para cuidar un Cyclamen
Como decíamos, es una planta asociada con el frío ¡y no es por casualidad! El Cyclamen lo necesita para poder desplegar su floración y mantener sus hojas. Una razón de peso por la que, sometida a temperaturas superiores a 25 grados, puede hacer desaparecer sus hojas. ¿Significa, esto, que la planta haya muerto? No. Significa que nuestra planta entra en un periodo de latencia, a la espera de volver a rebrotar cuando las temperaturas desciendan.
Por este detalle, cultivada dentro de casa, tendremos que buscarle un sitio fresco. Pero eso sí: siempre a salvo de corrientes de aire, y sin someterla nunca a cambios bruscos de temperatura. No los soportan.
Cultivada en exterior, no tendrá problema con el frío pero tendremos que cuidarla de las heladas.
2. La ubicación, otro detalle a tener en cuenta
Intimamente ligado con lo anterior. Si lo cultivamos dentro de casa, lo ideal es que lo coloquemos en una habitación muy luminosa o en una ventana orientada al norte. De esta forma, tendrá el fresco que necesita para prosperar. También es crucial mantenerlo alejado de cualquier fuente de calor o frío artificial, como radiadores o aires acondicionados.

En exterior, lo idóneo es buscarle un emplazamiento de semisombra. De esta manera, las partes aéreas de la planta recibirán luz pero el tubérculo estará a salvo del sol. Pensemos a medio plazo: el sol del invierno no es el mismo que el del verano y, salvo que lo cultivemos en maceta, contemplar cuánta luz reciba en los meses de calor es clave en su plantación. El Cyclamen es una planta que no tolera el sol directo. No solo puede quemar sus hojas: también puede deshidratar el tubérculo, acabando así con la planta.
Además de esto, un detalle más: al Cyclamen le gusta respirar. Por ello, es importante plantarlo en una maceta amplia o, en caso de estar en suelo, dejar espacio con respecto a la siguiente planta.
3. El riego, el gran enemigo del cultivo del Cyclamen
O, mejor dicho, el gran error de cultivo de esta planta. Aunque el Cyclamen es un tubérculo amante del agua, es importante evitarle el exceso de humedad si queremos conservarlo correctamente. Crucial que no esté sometido ni a encharcamientos ni pase sed. ¿Qué es lo ideal entonces? Que el sustrato esté ligeramente húmedo, pero sin excesos. La mejor manera de acertar con su riego es observar la tierra: cuando comprobemos que ha comenzado a secarse y comprobemos que no se trata únicamente de la superficie, es momento de volver a regar.
Además, con vistas a conservarlo mejor, es importante evitar que el agua moje el centro de la planta, donde se encuentra enterrado el tubérculo. Humedeciendo la tierra en los alrededores, nos garantizaremos que el Cyclamen esté bien regado sin generarle más humedad de la necesaria al corazón de la planta.
4. El sustrato, nutritivo y con buen drenaje
¡Crucial! No solo necesita absorber nutrientes del suelo. También es importante que el sustrato ayude a evacuar el exceso de agua, manteniendo a la planta fresca pero sin encharcamientos.

Por ello y además de contar con un buen sustrato, es fundamental que nuestra planta tenga un buen drenaje. Solo así garantizaremos su buena salud.
5. El abono, solo cuando decaiga la floración de la planta
Dado que es una planta de floración continua, el Cyclamen puede necesitar una ayuda extra para florecer. Si notamos que las flores son más pequeñas o que nuestra planta tiene dificultades para crearlas, será momento de aplicarle un abonado.

Para que cumpla con su función, tendrá que ser esporádico y siempre diluido en el agua de riego. Un exceso de fertilizante puede ser negativo para el desarrollo de la planta.
Y con estos cinco cuidados sencillos, nuestro Cyclamen lucirá hermoso y sano. La mejor garantía para disfrutar de él durante mucho tiempo.
