Por increíble que parezca, es un animal que ha ido ganando terreno en nuestras casas. A pesar de su mala prensa, el carácter y los cuidados de la rata han hecho que descubramos en ella a una gran compañera. Lejos de esa imagen que teníamos, podemos convivir con ella y disfrutar de su personalidad. Porque, a pesar de que es poco conocido, la rata no solo es un animal sumamente inteligente. Además se caracteriza por crear un estrecho vínculo con su compañero humano. Dos aspectos que hacen de ella una compañera perfecta para quienes quieren disfrutar de un pequeño roedor.
Quizás tener una de ellas no estaría, a priori, entre nuestras prioridades. Sin embargo, conociéndola un poco más a fondo, es altamente probable que nos enamoremos de su carácter. Y no solo eso. Los cuidados de la rata son tan sencillos que tener una no entraña una gran complicación. Con un añadido: a diferencia de otros pequeños roedores, son poco delicadas en lo que respecta a su salud.
Así que, si te planteas por qué tener una rata como mascota, es el momento de descubrir más sobre ella. Un conocimiento que pasa, obligatoriamente, por conocer los cuidados de la rata para valorar si podemos incluirla en nuestra familia.
- LA ALIMENTACIÓN: UNO DE LOS CUIDADOS DE LA RATA CLAVES PARA SU SALUD
- Suplementos frescos en la dieta, parte de los cuidados de la rata
- Alimentos prohibidos o poco recomendados en los cuidados de la rata
- EL ASEO, UN ASPECTO POCO CONOCIDO EN LOS CUIDADOS DE LA RATA
- UN ESPACIO PROPIO Y PARA JUGAR, FUNDAMENTAL
- LA SOCIALIZACIÓN DE LA RATA
LA ALIMENTACIÓN: UNO DE LOS CUIDADOS DE LA RATA CLAVES PARA SU SALUD
Uno de los cuidados de las ratas que debemos mimar es su alimentación. Las ratas son animales omnívoros, por lo que demandan una dieta variada. Para cuidar de su salud, lo ideal es que esta cuente con proteínas pero, también, con frutas y verduras. Y por cierto: a pesar de la idea que tenemos de las ratas en estado salvaje, no se les puede dar de comer cualquier cosa. Muchos menos alimentos en mal estado, o sobras de la comida. Una cosa es cómo se alimentan en la naturaleza por supervivencia, y otra cuál es su dieta idónea. Es más: la rata doméstica es altamente sensible a cualquier alimento en mal estado. Algo que hay que tener claro, y que nos evitará visitas al veterinario.

La base de la alimentación de la rata debe ser un pienso específico para ratas y ratones. Uno específicamente crear para cubrir sus necesidades diarias de nutrientes esenciales. Pero, además de esto, es igual de importante que nuestra rata tenga acceso constantemente al pienso. Al igual que los gatos, son comedores intermitentes. Por lo que poder comer cuando lo necesiten no debe faltarles nunca. Igual de importante que el pienso es que dispongan de heno fresco en su espacio. El heno no solo las ayuda a saciarse: también es parte imprescindible de su nido.
Por último, no olvidemos que tengan agua fresca a su disposición. Un elemento que tendremos que limpiar diariamente, para ofrecerle agua renovada. Aunque es poco conocido y no suele mencionarse entre los cuidados de la rata, son grandes bebedoras.
Suplementos frescos en la dieta, parte de los cuidados de la rata
Y sí. Un pienso específico le dará a nuestra rata los nutrientes que necesita. Pero lo cierto es que tendremos que complementarlo con otros alimentos. Unos que no solo ayudarán en su nutrición sino que, también, les harán disfrutar. Sin embargo, no podemos darle cualquier cosa. Al igual que en el caso de otros animales, es importante saber qué sí y qué no conviene que coman.
En lo que respecta a frutas y verduras, es conveniente administrárselas de manera diaria. Por un lado, son un increíble aporte de fibra e hidratación. Por otro, contienen un montón de vitaminas necesarias para que nuestra compañera viva mejor. Manzana, melocotón o plátano en el grupo de las frutas; y calabacín, zanahoria o acelga en el de las verduras son algunos de los manjares que agradecen poder disfrutar.
Tampoco está de más que, de vez en cuando, les hagamos disfrutar todavía más. Hablamos de darles el placer de comer carne de pollo, siempre cocinada, arroz o huevo cocido. ¡Tres alimentos que les encantan!
Alimentos prohibidos o poco recomendados en los cuidados de la rata
Hay que contemplar que, sobre todo si tenemos un macho, tendremos que evitar cualquier fruta cítrica que contenga d-limonelo. Una sustancia incompatible con el sistema hormonal de los machos que puede causarles, incluso, la muerte. Por esta razón y para curarnos en salud, es recomendable eliminar de su dieta frutas como la naranja, la mandarina, el limón, el pomelo e, incluso, el mango.
Y, aunque no están prohibidos, también hay algunos alimentos que es mejor evitar. Hablamos de aquellos que puedan producir flatulencia, como la col o las alubias; pero, también, de otros que en grandes cantidades pueden ser peligrosos. Dado que la rata es un animal de pequeñas dimensiones, saber cuándo la cantidad es excesiva es complicado. Por eso es recomendable evitar en su dieta verduras como la cebolla, la berenjena, el rábano o la patata. Pero, también, añadidos como el azúcar, la sal, el perejil o la leche.
EL ASEO, UN ASPECTO POCO CONOCIDO EN LOS CUIDADOS DE LA RATA
A priori, podemos creer que el aseo es uno de los cuidados de la rata más complicados. En nuestra mente está la idea de que son un animal sucio. Y lo sorprendente es descubrir que su higiene es muy similar a la de un gato. Por este motivo, podemos despreocuparnos de tener que lavarla. Es más: bañarla debe ser una acción súper puntual, siempre con agua templada y cuidando mucho de secarla bien cuando terminemos. Aunque es poco conocido, las ratas disfrutan muchísimo de un baño templado. Pero, para proteger su piel, lo ideal es que este sea muy de cuando en cuando.
En lo que tendremos que ser rigurosos es en la limpieza de la jaula. Lo ideal es que, diariamente, retiremos los alimentos frescos que no hayan comido. De esta manera, evitaremos cualquier infección que pueda darse por su descomposición. Además, es importante realizar un cambio completo de sustrato una vez a la semana. Una tarea que podemos complementar con una limpieza en profundidad tanto de su jaula como de los elementos que forman parte de ella.

Para que su habitáculo esté limpio en el día a día, lo ideal es que tenga lecho higiénico para ratas en el fondo. Siempre tendremos que evitar el serrín de pino o pellet de pino, ya que se trata de una madera tóxica para las ratas. Por este mismo motivo, tendremos que evitar el papel de periódico y la arena de gato, que puede ser tóxico también. Para evitar problemas, lo ideal es que optemos por un sustrato higiénico para roedores.
UN ESPACIO PROPIO Y PARA JUGAR, FUNDAMENTAL
Y llegamos al último de los cuidados de la rata que debemos conocer antes de incluirla en nuestra familia. Las ratas son animales territoriales, por lo que tener un espacio propio es importantísimo. En él no solo juegan o comen. También buscan refugio cuando necesitan dormir.
Para empezar, hay que ser conscientes de que necesitan una jaula de buenas dimensiones. Aunque la tengamos fuera de ella cuando estemos en casa, el tiempo de ausencia deben estar dentro de la jaula. Será la única manera de evitar percances que puedan, incluso, poner en riesgo su salud. Por este motivo, tenemos que elegir una jaula específica para roedores. O, lo que es lo mismo, que tenga los barrotes lo suficientemente próximos como para que no pueda agarrarse a ellos. Si tenemos una única rata, lo ideal es que el habitáculo tenga unas medidas mínimas de 60×40. De esta manera, tendrá espacio para moverse libremente y jugar. Si decidimos tener más de una rata, tendremos que dimensionar el espacio para dos. O, lo que es lo mismo, buscar un habitáculo que tenga el doble de medida que las mencionadas.

Por último, la jaula debe contener un espacio tipo nido en el que esconderse y dormir.
LA SOCIALIZACIÓN DE LA RATA
Entre los cuidados de la rata, uno fundamental es su socialización. Y no hablamos únicamente del tiempo que pasemos con ella, que es vital. Como sucede con cualquier otro animal de compañía, tendremos que dedicarle al menos una hora diaria. Además de ser necesario para su salud emocional, este aspecto también lo es para la convivencia. Y es que, si desde el principio fomentamos ese trato, lograremos crear un vínculo muy fuerte con ella.
Pero no es únicamente eso lo importante. Las ratas son animales sumamente sociables. Necesitan compartir sus juegos e, incluso, su día a día. Una razón de peso para que nos planteemos tener más de una rata. La falta de compañía puede provocarles ansiedad y estrés. Dos trastornos que podremos detectar si vemos que no quiere comer, que no juega o, incluso, que se comporta de manera esquiva o huraña.
Por eso y con el fin de evitarlo, lo ideal es que nos planteemos tener al menos una pareja desde el principio. Eso sí: siendo cuidadosos de escoger sus sexos, para evitar encontrarnos con una familia numerosa súbitamente.
Y, ahora que sabes que los cuidados de la rata son así de sencillos, ¿te animarías a tener una como compañera?


