
Es, sin lugar a dudas, una de las plantas más populares del momento. Y no le faltan motivos para ello. Por un lado, hablamos de una de las plantas de interior exóticas más exuberantes que existen. Por otro, los cuidados de la monstera facilitan muchísimo su disfrute. Porque, lejos de cualquier apariencia, lo cierto es que hablamos de una de las plantas verdes más sencillas de cuidar. Un duo que hace de esta planta una simplemente irresistible.
Tan importante como ver en detalle los cuidados de la monstera es conocerla un poco más a fondo. Y no nos referimos, únicamente, a saber que procede de las selvas tropicales mexicanas. Nos referimos, también, a conocer un detalle que solo quienes tienen una desde hace tiempo saben. Y es que la monstera es una planta trepadora que, con los cuidados adecuados, puede contar con un desarrollo simplemente espectacular. Un buen motivo para prever que cuente con espacio para crecer.

Y por novedosa que sea su popularidad, es interesante saber que la monstera es una vieja conocida. Tanto que es una de esas plantas para tener en casa que ya tenían las abuelas, ya que fue una de las favoritas en los años 80. Y no solo para dentro de casa: también era habitual encontrarlas en las terrazas y patios.
- 7 CUIDADOS DE LA MONSTERA CLAVES PARA SU BIENESTAR
- 1. Luminosidad, fundamental para su desarrollo
- 2. Riego, uno de los cuidados de la monstera a vigilar
- 3. Humedad ambiental y limpieza, crucial para la salud de sus hojas
- 4. Temperatura, un aspecto secundario
- 5. Trasplante, muy importante para su crecimiento
- 6. Abono, uno de los cuidados de la monstera más exigentes
- 7. Entutorar, un detalle que va más allá de la estética
7 CUIDADOS DE LA MONSTERA CLAVES PARA SU BIENESTAR
Como decíamos al empezar el post, los cuidados de la monstera son sumamente sencillos. Es más: puede decirse que, a pesar de sus orígenes tropicales, esta especie que se suele contar entre las plantas de interior rompe con todo lo que se le presupone a las plantas exóticas tal y como puedes comprobar en este videotutorial de nuestro canal de YouTube.
Pero ojo. A pesar de ser simplemente maravillosa, hay un aspecto a tener en cuenta. La monstera es una planta que resulta sumamente tóxica tanto para perros como para gatos. Y no solo en lo que respecta a sus hojas: también a sus raíces y a sus tallos. Por eso, si compartes tu vida con cualquiera de ellos, tendrás que renunciar a incluirla entre tus plantas.
Teniendo en cuenta este detalle, veamos los cuidados de la monstera en detalle. Unos súper asumibles tanto para jardineros principiantes como para los más experimentados.
1. Luminosidad, fundamental para su desarrollo
El ambiente original en el que crece la monstera no se caracteriza, precisamente, por la luz. Como decíamos, es oriunda de selvas frondosas por lo que la luz está tamizada por las copas de los árboles.
Este detalle no es menor. En realidad, marca mucho las necesidades de luminosidad de la monstera. Si bien necesita un espacio con buena luz, en ningún caso puede recibirla directamente. De hacerlo, el sol podría quemar sus hojas.
A pesar de esto, lo curioso es que la monstera también se adapta a espacios poco iluminados. Eso sí: es importante saber que, aunque lo haga, ralentizará su crecimiento.
2. Riego, uno de los cuidados de la monstera a vigilar
Es, de toda la lista de los cuidados de la monstera, probablemente el que tenemos que vigilar más de cerca. A pesar de lo que podamos pensar a priori, lo cierto es que es una planta que no necesita grandes dosis de agua. Es más: el encharcamiento es, precisamente, uno de sus grandes enemigos. Una razón de peso para que la reguemos con mucho tiento.
El riego de la monstera depende, en gran medida, de aspectos como la temperatura del momento o el tamaño de la planta. Sin embargo, la pauta habitual es de uno o dos riegos semanales en verano y uno cada 15 días en invierno. Pero más allá de teorías, hay una regla de oro: es imprescindible que el sustrato esté siempre seco antes de volver a regar.
3. Humedad ambiental y limpieza, crucial para la salud de sus hojas
No cabe duda: la espectacularidad de sus hojas es lo que hace de la monstera una planta increíblemente decorativa. Un buen motivo para que les prestemos la atención que necesitan. Solo así mantendrán su verde intenso característico y su firmeza.

Lograrlo pasa por tener en cuenta dos cuidados. Por un lado, aportar una cierta humedad ambiental. Si bien es cierto que no es imprescindible, la monstera agradece estar en un ambiente humidificado. También es posible pulverizarlas aunque, de optar por esta técnica, tendrá que ser en cantidades mínimas y solo cuando haga mucho calor.
Además de este detalle, es imprescindible mantener sus hojas limpias. Una tarea que podemos llevar a cabo limpiándolas con un paño húmedo o, incluso, sometiéndolas esporádicamente a baños bajo el teléfono de la ducha.
4. Temperatura, un aspecto secundario
Otro de los cuidados de la monstera que choca frontalmente con su carácter tropical. Y no nos referimos a la temperatura dentro de casa, espacio en el que no tendrán problema alguno para crecer con bienestar. Nos referimos, más bien, a que la tolerancia de forma puntual de la monstera al frío es increíble: soporta temperaturas de entre 0 y 5 grados.
Quizás debido a esta increíble rusticidad es habitual verla en exteriores en zonas mediterráneas.
5. Trasplante, muy importante para su crecimiento
Un detalle fundamental para quienes buscan esa espectacular monstera que todos queremos disfrutar de dimensiones extraordinarias. Poder conseguirlo pasa por trasplantar cada dos años a una maceta de mayores dimensiones.

No es lo único que tenemos que contemplar. Para que el trasplante sea un éxito, hay dos detalles que tenemos que mimar. Y no nos referimos, únicamente, a utilizar un sustrato para plantas verdes que promueva el verdor de sus hojas. Hablamos, sobre todo, de hacerle a nuestra monstera un drenaje sumamente efectivo. Para ello, lo ideal es utilizar perlita: uno de los tipos de sustratos para plantas poco conocidos pero que facilitan la evacuación de agua.
6. Abono, uno de los cuidados de la monstera más exigentes
Es, probablemente, el único de los cuidados de la monstera en el que tendremos que ser sumamente rigurosos. Fomentar ese desarrollo tan singular pasa, obligatoriamente, por brindarle a nuestra planta fertilizantes que le ayuden a crecer.

Lo ideal es que apliquemos una dosis de abono cada 15 días desde el comienzo de la primavera hasta el final del verano. Durante los meses de invierno, suspenderemos por completo el abono. Nuestra planta detendrá su crecimiento vegetativo, y el fertilizante puede incluso resultar perjudicial para ella.
7. Entutorar, un detalle que va más allá de la estética
Como decíamos al principio, la monstera es una planta trepadora. Pero para poder hacerlo en plenitud, necesitará siempre un apoyo sobre el que tender sus raíces aéreas. Por eso, tendremos que utilizar ya sean tutores o espalderas para que pueda sostenerse y crecer en vertical.
Ya conoces los cuidados de la monstera. ¡Anímate a tenerla para ponerlos en práctica!
