Es una de las plantas de interior que podríamos considerar perfectas. No solo es hermosa y sumamente decorativa: además, tiene una increíble capacidad de desarrollo en nuestro hogar, adaptándose a las mil maravillas a sus condiciones. Por si estas razones no fueran suficientes, hay una más para decantarse por ella: los cuidados de la Dracaena marginata son perfectamente asumibles para cualquiera, tanto si nos iniciamos en el mundo de las plantas como si ya tenemos experiencia.
Procedente de regiones tropicales de África, su principal singularidad radica en su singular diseño. Por un lado sus hojas, similares en forma a las de la Cinta, son de un color verde intenso con los filos coloreados. Por otro, esta planta con aspecto de palmera condensa todo el follaje en la parte superior dejando un fino tronco descubierto de hojas. A medida que la planta crece, las hojas inferiores se retiran dejándolo al descubierto. Un detalle que hace de esta planta una sumamente decorativa.
Por todo ello, conviene conocer los cuidados de la Dracaena marginata. Unos que conviene conocer a fondo, partiendo de una premisa: hablamos de una planta de crecimiento lento. Un detalle importante que debemos saber para evitar frustrarnos o pensar que no estamos cuidándola convenientemente.
- CLAVES EN LOS CUIDADOS DE LA DRACAENA MARGINATA
- 1. Buena iluminación, fundamental para su crecimiento
- 2. Temperatura cálida y estable, un imprescindible
- 3. Sustrato específico, un detalle que no podemos desatender
- 4. Riego moderado y humedad ambiental, dos de los cuidados de la Dracaena marginata más delicados
- 5. Abonado en meses de crecimiento, una labor para no olvidar
- 6. Plagas, un aspecto a tener a raya
- 7. Trasplante cada 3 años, el último de los cuidados de la Dracaena marginata que hemos de conocer
CLAVES EN LOS CUIDADOS DE LA DRACAENA MARGINATA
Al margen de su belleza o de los cuidados de la Dracaena marginata, hay otro motivo más para considerarla entre nuestras plantas para casa. Hablamos de una planta que, al margen de decorar, es perfecta si queremos cuidar de nuestra salud. Y es que la Dracaena es una de las plantas purificadoras que limpiarán tu hogar incluidas en el listado de la NASA. En particular, se le atribuye la capacidad de eliminar el xileno: un componente tóxico presente en ambientes en los que hay humo de tabaco, pinturas o combustión de automóviles.

Pero además de conocer sus ventajas, hay un detalle que debemos saber si compartimos nuestra vida y nuestra casa con animales. La Dracaena marginata, como todas las plantas Drácena, es tóxica para los animales. Algo que debemos considerar para evitarnos cualquier disgusto.
Conocidos estos pormenores, veamos en detalle cuáles son los cuidados de la Dracaena marginata. Una garantía de poder disfrutar de ella en nuestra casa.
1. Buena iluminación, fundamental para su crecimiento
Sus orígenes tropicales marcan y mucho sus necesidades de luz. Para fomentar su desarrollo, es fundamental que esté en un emplazamiento luminoso aunque siempre tendremos que evitar que reciba luz directa, ya que sus hojas podrían quemarse.
A pesar de esto y curiosamente, también podríamos incluirla entre nuestra lista de plantas de interior con poca luz. Aunque no es el escenario ideal, tolera sin demasiado inconveniente espacios menos iluminados. ¿Cómo repercutirá esto en ella? Ralentizando un poco más su crecimiento.
2. Temperatura cálida y estable, un imprescindible
Como buena planta tropical y por más aclimatada que esté a nuestras latitudes, es una planta friolera. Nunca podremos exponerla a temperaturas inferiores a 14 grados, ya que puede comprometerse la salud de nuestra planta.
¿Cuál es el rango ideal de temperaturas, tanto por su bienestar como para favorecer su crecimiento? Entre los 22 y los 26 grados.
3. Sustrato específico, un detalle que no podemos desatender
Aunque los cuidados de la Dracaena marginata no son exigentes, no podemos desatender un aspecto clave para su desarrollo. Nos referimos a elegir correctamente, de entre los distintos tipos de sustratos, el más adecuado para ella.

Para que nuestra Drácena crezca y mantenga su colorido, necesita un sustrato específico para plantas verdes. Solo con este tipo de suelo, ligeramente ácido, podremos ver nuestra planta desarrollarse y disfrutar de su singular colorido.
4. Riego moderado y humedad ambiental, dos de los cuidados de la Dracaena marginata más delicados
Sin lugar a dudas, el quid de sus cuidados. No confundamos su carácter tropical con exponerla a un exceso de agua, ya que puede pasarle factura a sus raíces. Por esta razón, lo ideal es dejar secar la tierra entre riego y riego.
Además de esto, tendremos que mantener un cierto grado de humedad en el ambiente. Algo que podemos conseguir ya sea mediante un humidificador, o creando una atmósfera húmeda alrededor de nuestra Drácena con una maceta y guijarros que separen las raíces de nuestra planta del agua.
5. Abonado en meses de crecimiento, una labor para no olvidar
Recordemos: es una planta de crecimiento lento. Por ello, tanto la calidad del sustrato como fertilizar de forma rigurosa serán fundamentales para promoverlo.

Para ello, desde primavera hasta verano, tendremos que aplicar cada 15 días abono líquido para plantas verdes.
6. Plagas, un aspecto a tener a raya
Aunque es poco común, la Dracaena marginata puede sufrir el ataque de dos insectos específicos: la cochinilla y la araña roja. Y, si bien es poco común que hagan acto de aparición, hay un detalle que lo evitará: la sequedad ambiental. Así y si queremos evitar que nuestra planta sufra a estos molestos visitantes, será fundamental que el ambiente sea húmedo o, en su defecto, pulverizar de forma regular las hojas.
7. Trasplante cada 3 años, el último de los cuidados de la Dracaena marginata que hemos de conocer
El último de los cuidados de la Dracaena marginata. Dado su rango de crecimiento, el trasplante es una tarea que pospondremos a lo largo del tiempo. Habitualmente, solo será necesario cuando las raíces asoman por los agujeros de drenaje o cuando el suelo de plantación esté muy agotado.
Además de esto, también hemos de considerar el contenedor en el que esté. De entre los distintos tipos de macetas y a la hora de trasplantar, hemos de optar preferentemente por una ligeramente mayor y de barro.
¡Y listo! Con estos cuidados, nuestra Dracaena marginata nos acompañará durante mucho tiempo luciendo su singular porte tropical, y sin darnos demasiado trabajo.
¡No se le puede pedir más a una belleza verde!
