Es una de las primeras floraciones del final del invierno y uno de los bulbos para plantar en otoño más populares. Conocer a fondo el Crocus y sus cuidados es fundamental para disfrutar de su humilde pero extraordinaria belleza por su colorido que, al margen de la estética, cuenta con muchas virtudes. La primera de todas: que es un indicativo de que la estación más fría del año llega a su fin. Tan importante como esto es saber que es sumamente resistente y poco demandante de cuidados. Dos aspectos que lo convierten en una planta que, sí o sí, hay que tener entre las nuestras.
Por sus características, el Crocus vernus o Crocus de primavera no solo es ideal para plantar directamente en suelo sino que también admite el cultivo en maceta sin inconvenientes. Compañero ideal de otras bulbosas como los Narcisos, los Muscaris o las campanillas de invierno; no solo es longevo si seguimos con rigor los cuidados del Crocus. Además es capaz de expandirse, creando una preciosa mancha de flor que crecerá exponencialmente de año en año.
Pero hay un motivo más para plantearse tener Crocus en nuestro exterior y es que juega un papel crucial en los ecosistemas. Al tratarse de una de las primeras flores que aparece en meses de frío, es ideal si nos preguntamos cómo atraer insectos polinizadores al jardín o queremos contribuir en su alimentación en un momento delicado ya que no hay muchas más opciones.
- DIFERENCIAS ENTRE CROCUS Y LA PLANTA DE AZAFRÁN
- CUÁNDO Y CÓMO PLANTAR CROCUS: EL PUNTO DE PARTIDA DE SUS CUIDADOS
- Cómo plantar Crocus paso a paso
- Cuándo plantarlos
- CUIDADOS DEL CROCUS DE PRIMAVERA
- 1.El suelo, un aspecto que debemos mimar
- 2. La ubicación, clave para la floración del Crocus
- 3. El riego, uno de los cuidados del Crocus más delicados
- 4. El frío, algo que no debe preocuparnos
- 5. El abonado, una tarea menor pero importante
- 6. La multiplicación, una tarea que necesita de nuestra ayuda
- CUIDADOS DEL CROCUS DESPUÉS DE LA FLORACIÓN
DIFERENCIAS ENTRE CROCUS Y LA PLANTA DE AZAFRÁN
Si bien es cierto que existen similitudes entre el Crocus vernus y el Crocus sativus —conocido popularmente por ser la planta de azafrán—, es fundamental saber algo. La única especie comestible y válida para la cocina es la planta de azafrán, de la que se extraen sus característicos estigmas rojos que desecados se utilizan como especia. Por más similares que nos puedan parecer los Crocus de primavera a esta planta, no: no podremos usarlos en la cocina ya que no son comestibles.

Tampoco se puede utilizar en cocina una planta otoñal muy característica que salpica el campo en los meses de octubre y noviembre. De aspecto similar a la flor de azafrán y por tanto al Crocus primaveral hasta el punto de que se conoce como «el azafrán bastardo», el Cólquico o Colchicum autumnale es una planta de alta toxicidad y peligrosa tanto para personas como para mascotas, no en vano su nombre popular es «mata perros».
¿Qué queremos decir con esto? Que en esto, no valen experimentos. Y si deseamos consumir azafrán, tendremos que hacerlo siempre de forma segura y optando por aquellos que garantizan que han sido recolectados de la planta correcta.

CUÁNDO Y CÓMO PLANTAR CROCUS: EL PUNTO DE PARTIDA DE SUS CUIDADOS
Cuando se habla de los cuidados del Crocus, solemos pensar en qué riego necesita o si precisa abonado. Sin embargo, el punto de partida es siempre cómo lo plantemos. Por más que sepamos cómo plantar bulbos con éxito en líneas generales, siempre tendremos que conocer las necesidades concretas de cada uno de ellos.
Cómo plantar Crocus paso a paso
Para que nuestros Crocus crezcan como necesitan, es fundamental que estén a una profundidad de entre 8 y 10 centímetros. La profundidad de plantado es un detalle importante ya que, si los plantamos superficialmente, corremos el riesgo de exponerlo en exceso al frío. Un detalle que podría retrasar su floración.
Tan importante como esto es guardar una distancia de entre 5 y 8 centímetros entre bulbo y bulbo para que puedan crecer sin contratiempos.
Cuándo plantarlos
En lo que respecta a plantar Crocus, tan importante como el cómo es el cuándo. El momento idóneo para plantar Crocus es siempre en otoño, entre los meses de octubre y noviembre. Esto nos permitirá:
- Que desarrolle raíces fuertes
- Acumule las reservas que necesita en el corno para poder hacer crecer la planta
- Pueda florecer a finales del invierno
Si nos atrasamos en la plantarlos, lo más probable es que su floración se retrase o que sea débil.
CUIDADOS DEL CROCUS DE PRIMAVERA
Aclarados este par de aspectos, veamos en detalle cuáles son los cuidados del Crocus. Una maravillosa bulbosa cuya floración y buena salud depende de dos aspectos cruciales: que lo plantemos correctamente y que sepamos cuidarlo cuando termina de dar flor.
Es importante saber que cada corno de Crocus da una única floración por temporada compuesta por una o varias flores que aparecen de forma sucesiva. Su duración aproximada oscila entre los 5 y los 10 días en el caso de cada flor individual, y puede durar un máximo de 3 semanas en caso de la planta completa. Además es importante conocer otro detalle: las flores se abren con el sol y se suelen cerrar con el frío o la oscuridad.
1.El suelo, un aspecto que debemos mimar
Es, en sí mismo, uno de los cuidados del Crocus más importantes ya que hablamos de una planta intolerante a los encharcamientos. Además de ofrecerle un drenaje eficaz, tendremos que cuidar que el sustrato en el que esté plantado sea ligero, rico en materia orgánica y neutro o ligeramente alcalino.

2. La ubicación, clave para la floración del Crocus
Y versátil según el clima en el que vivimos. El Crocus necesita mucha luz para florecer de forma vigorosa. Sin embargo, en un clima cálido esta ubicación puede arruinar sus cornos. Por ello, si vivimos en un clima frío lo ideal será plantarlo a pleno sol mientras que si nuestra zona es cálida su mejor ubicación será una semisombra luminosa.
Uno de los sitios favoritos para plantar los Crocus es bajo árboles y arbustos cadufolios. Así durante el invierno podrán recibir sol mientras que estarán protegidos del exceso en verano.
3. El riego, uno de los cuidados del Crocus más delicados
Como decíamos, el Crocus no tolera los encharcamientos por lo que tendremos que controlar mucho el riego. Además y para que cumpla su función, es importante adecuarlo al momento del ciclo vegetal de la planta.
Durante los meses de crecimiento, lo ideal es mantener el sustrato mínimamente húmedo. Solo regaremos si detectamos que el suelo está seco en las capas superficiales.
Tras la floración, lo ideal es reducir progresivamente el riego. Es importante saber que, una vez la parte aérea de la planta —hojas y flores— se ha secado, el corno entrará en reposo.
4. El frío, algo que no debe preocuparnos
El Crocus es rústico, por lo que no le teme al frío. Tolera heladas moderadas y resiste sin inconvenientes temperaturas por debajo de cero. Es más: el frío favorece su floración. Algo que la convierte en una de las bulbosas preferidas de los climas continentales y de montaña.
5. El abonado, una tarea menor pero importante
Como buena planta poco exigente, no es una gran demandante de abono. Sin embargo, mejorar su nutrición mejora sustancialmente la floración. Pero ojo: sin excesos.
Además de añadir humus de lombriz en el momento de la plantación, podemos ayudarlo a crecer con un abono equilibrado cuando comienza con el crecimiento aéreo.

6. La multiplicación, una tarea que necesita de nuestra ayuda
Siguiendo de forma rigurosa los cuidados del Crocus, nuestros cornos crearán de temporada en temporada otros nuevos. Algo sumamente positivo pero que puede necesitar de nuestra ayuda para que puedan crecer correctamente, especialmente si los tenemos plantados en maceta donde la limitación de espacio no permite que todos crezcan como necesita.
Por eso e incluso si están plantados en tierra, es recomendable desenterrar los bulbos cada 2 o 3 años cuando se encuentren en reposo. Esta tarea nos permitirá separar los nuevos, ajustar el número de ejemplares al espacio disponible y, de paso, mejorar el suelo de plantación. Espera al otoño para volver a plantarlos.
CUIDADOS DEL CROCUS DESPUÉS DE LA FLORACIÓN
Uno de los momentos más importantes de los cuidados del Crocus y menos conocido. Una vez termina la floración comienza una fase fundamental para nuestros cornos. Será ahora cuando la planta se centre en alimentar el bulbo, fortaleciéndolo antes de entrar en reposo.
Por este motivo, solo cortaremos las hojas una vez estén completamente secas. Esa será la indicación de que nuestro bulbo ha entrado en reposo.
¿Tienes Crocus en tu casa o prefieres otras bulbosas?



