Es una de esas plantas con flor capaces de alegrar cualquier espacio con su sola presencia. Un precioso regalo de la naturaleza que podemos disfrutar tanto en interior como en exterior sin demasiadas exigencias. Y es que no cabe duda de que, más allá de su atractivo, los cuidados de la Campánula son otro buen motivo para incluirla entre nuestras plantas. Porque poder disfrutar de ella es un generoso regalo de una planta que pide más bien menos para crecer y florecer de forma abundante.
Además de su nombre oficial, la Campánula o Campanillas tiene un sobrenombre muy peculiar. De forma popular se la conoce como Rapunzel, citando al famoso personaje del cuento. Algo curioso y que se sustenta en un paralelismo entre esta hermosa mujer de pelo interminable de la ficción y esta planta. Mientras la primera dejaba caer su melena desde la torre, la Campánula es una de esas especies vegetales de crecimiento rápido capaz de trepar y expandirse por cualquier superficie, incluso si esta es rocosa.
Así que veamos cuáles son los cuidados de la Campánula para poder disfrutar plenamente de ella. Unos que, además de no entrañar dificultad alguna, tienen un premio único: poder contemplar una floración larga y abundante desde la primavera hasta bien entrado el verano.
- 5 CUIDADOS DE LA CAMPÁNULA IMPRESCINDIBLES
- 1. Buena luz con sombra, una suma importante para esta planta
- 2. Riego regular y humedad, clave en los cuidados de la Campánula
- 3. Oscilación de temperaturas, motor de la floración
- 4. Abono en época de floración, el único momento del año
- 5. Poco interesante para las plagas, uno de los cuidados de la Campánula del que podemos desentendernos a medias
- CUIDADOS DE LA CAMPÁNULA EN MACETA: ¿SE CULTIVA IGUAL?
5 CUIDADOS DE LA CAMPÁNULA IMPRESCINDIBLES
Como decíamos, hablamos de una planta que es apta incluso para el jardinero más principiante. Una de las virtudes de esta especie vegetal procedente del norte de Italia es que no necesita mucho para crecer a buen ritmo y llenarse de flores en forma de campana. Basta con comprender un poco cuáles son sus orígenes naturales para entender por qué es tan poco demandante. En la naturaleza, la Campánula crece en lugares muy poco accesibles. Es más: es compañera natural de los musgos, ya que encuentra en muros y zonas rocosas el abrigo perfecto para sus raíces.

Teniendo en cuenta este detalle, podemos hacernos idea de hasta qué punto hablamos de una planta rústica y poco exigente. Es tal su nivel de autosuficiencia que es capaz de polinizarse a sí misma, gracias a que sus flores son hermafroditas. Un detalle que no afecta en su cultivo, pero que nos da una idea de hasta qué punto esta especie está adaptada a sobrevivir en cualquier medio. Es más: si contemplamos cómo atraer insectos polinizadores al jardín es una planta que no puede faltar. Por un lado, porque les llamará la atención. Por otro, porque la acción de estos animales hará que nuestra Campánula florezca todavía más gracias a su presencia.
Dicho esto, veamos qué demanda su cultivo. Una lista breve y sencilla de cuidados que nos permitirán disfrutar plenamente de una de las bellezas de la primavera.
1. Buena luz con sombra, una suma importante para esta planta
Solemos pensar que las plantas con flor demandan exposiciones de pleno sol. Y, si bien es cierto que hay muchas que lo demandan, en el caso de otras como la Campánula puede jugar en su contra. Esta planta rústica sí necesita mucha luz y, aunque en climas con veranos no muy cálidos podemos tenerla a pleno sol, prefiere una exposición de semisombra para poder crecer correctamente.
2. Riego regular y humedad, clave en los cuidados de la Campánula
Es, sin lugar a dudas, el único de los cuidados de la Campánula exigentes. Es una planta que necesita contar con el sustrato siempre ligeramente húmedo. Un detalle que debemos cuidar pero con la salvedad de siempre: de la misma manera que no tolera sequía, tampoco tolera los encharcamientos. Es más: uno de sus principales enemigos es el exceso de agua en las raíces. Su época más demandante coincide con los meses de sol: durante el verano, es imprescindible regar con carácter diario.
Al margen de mantener el sustrato húmedo, importante tener en cuenta otra apreciación. Durante el verano y, especialmente, cuando hace mucho calor es imprescindible pulverizar sus hojas si vivimos en un clima seco.
3. Oscilación de temperaturas, motor de la floración
Siguiendo con ese carácter rústico, la Campánula es una planta capaz de soportar bajas temperaturas en los meses de invierno. Es más: exponerla a entre siete y 10 grados promueve la floración primaveral. No es recomendable exponerla a menos de cinco grados.
Durante el resto del año, es importante encontrarle un espacio fresco en el que esté expuesta a un máximo de 20 grados. Por encima de esa temperatura, será vital hidratar el ambiente para que tenga la humedad que necesita.
4. Abono en época de floración, el único momento del año
Aunque no es imprescindible, la Campánula agradece una dosis regular de abono para plantas verdes en los meses de floración.

Así, durante la primavera y el verano es importante nutrirla con regularidad para ayudar en el crecimiento y desarrollo. Si tenemos la Campánula plantada en suelo, bastará con una dosis al mes. Si la cultivamos en maceta, lo ideal será un abonado cada máximo tres semanas.
5. Poco interesante para las plagas, uno de los cuidados de la Campánula del que podemos desentendernos a medias
¡Cuidado! Por rústica y resistente que sea una planta, nunca está completamente a salvo de plagas y enfermedades. Al margen de saber cómo eliminar las plagas del jardín, no está de más conocer cuáles pueden ser sus principales enemigos. Unos que, en muchas ocasiones, no harán acto de presencia pero que tenemos que conocer.
Puede ser objeto de ataques de pulgón y de caracol. Pero, sin duda, el mayor enemigo que puede tener son los hongos: unos que aparecerán si no le procuramos un buen drenaje y nos pasamos con el riego.
CUIDADOS DE LA CAMPÁNULA EN MACETA: ¿SE CULTIVA IGUAL?
Es una duda recurrente cuando se consultan los cuidados de la Campánula. Una pregunta con fácil respuesta ya que cómo cultivar esta planta en suelo no difiere demasiado de cómo podemos disfrutarla en una maceta. Sin embargo, sí hay algunos detalles que hemos de tener claros.
El primer punto que debemos tener muy en cuenta es el drenaje. Tanto cuando plantamos como cuando trasplantamos hemos de tener sumo cuidado con este aspecto. Si nuestra planta cuenta con un buen sistema de evacuación del agua de riego, podrá prosperar. De lo contrario, es muy probable que se pudra.
El segundo aspecto importante es el trasplante anual. Dado que es una planta vigorosa y de buen crecimiento, si la cuidamos correctamente la maceta en la que esté se le quedará pequeña de forma regular. Por eso, es importante ofrecerle un espacio mayor para crecer de año en año, y un sustrato universal o para plantas verdes.

Por último y dado que podemos cultivarla como parte de nuestras plantas de interior, es importante encontrarle un emplazamiento fresco y alejado de cualquier fuente de calor artificial.
¡Y listo! Con estos pocos cuidados, podremos disfrutar de una planta generosa y rústica capaz de poner con su sola presencia color y alegría a los meses de sol.


