Consejos para elegir la mejor leña para la chimenea

Consejos para elegir la mejor leña para la chimenea

Con la llegada del frío, hay pocas cosas que hagan tanto hogar como el fuego. Un elemento único para dar calor pero, también, para crear esa sensación de placidez que buscamos cuando el termómetro baja. Disfrutarlo plenamente pasa por elegir la mejor leña para la chimenea. Un detalle nada accesorio. De su correcta elección dependerá no solo el calor que disfrutemos sino, también, nuestra seguridad. Cuando hablamos de leña no hablamos únicamente de madera. Hablamos, también, de que cada tipo tiene sus virtudes e, incluso, su finalidad.

Elegir la mejor leña para la chimenea nos permitirá, también, optimizar su gasto y el mantenimiento del fuego. O dicho de otro modo, nos facilitará otro de los placeres de la chimenea. Nos referimos a la contemplación. A ese mirar por mirar las llamas, dejándonos llevar por su sensación hipnótica. Porque, más allá de su carácter práctico, es una realidad que el fuego ha cautivado a la Humanidad desde el inicio de los tiempos.

Por todo lo que supone, queremos ayudarte a elegir la mejor leña para la chimenea. Una elección que depende de múltiples factores que es importante conocer a fondo para que, con cada encendido, disfrutemos plenamente del fuego.

CÓMO ELEGIR LA MEJOR LEÑA PARA LA CHIMENEA

No hay una máxima universal para elegir la mejor leña para la chimenea. En realidad, decantarnos por una u otra depende de determinados aspectos que hay que conocer. No solo eso: además de elegir la correcta, no podemos dejar pasar otro aspecto. Y es que la puesta a punto de la chimenea antes del invierno es clave. No solo para que nuestro fuego arda correctamente sino, también, para que lo haga con total seguridad.

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Solo una chimenea limpia, tanto en la zona del hogar como en sus tiros, será una chimenea segura. Y, volviendo al tema que nos ocupa, solo cuando elegimos la mejor leña para la chimenea según sus características podemos mejorar todavía más esa seguridad.

Veamos, pues, algunos factores a tener en cuenta antes de dar comienzo al encendido anual de la chimenea. Y vamos a hacerlo desde distintos puntos de vista, para que puedas elegir la más adecuada para ti.

1. Elegir la leña según el tipo de chimenea

La tipología del espacio de hogar también influye en cómo elegir la mejor leña para la chimenea.

Si tenemos una chimenea abierta, es recomendable optar siempre por maderas duras. Es importante saber que este tipo de chimeneas pierden mucho calor, por lo que para poder subir la temperatura de la casa hay que optar por maderas de gran potencia calorífica. Añadido y dado que no tienen puerta, la seguridad debe ser extrema. Esto implica evitar el uso de madera de coníferas. Dado que no dejan salir con facilidad el gas que se acumula en su interior, son muy propensas a las chispas. Y, si bien es cierto que podemos solucionarlo con el uso de un salvachispas, es importante conocer esta peculiaridad.

Elegir la mejor leña para la chimenea según el tipo de chimenea

 

En el caso de las chimeneas cerradas, se pueden utilizar tanto maderas duras como blandas. Al tener el fuego protegido por una puerta de cristal, el tema de las chispas no es peligroso.

2. Elegir la mejor leña para la chimenea según la potencia calorífica de la madera

Aunque pueda parecernos simplemente madera, cada una tiene sus peculiaridades. Y lejos de complicarnos la vida a la hora de elegir la mejor leña para la chimenea, conocerlas es la mejor forma de utilizar la correcta. Esto no significa que unas sean más adecuadas que otras. Significa que cada una de ellas tiene sus propias virtudes, y que en nuestra mano está valernos de ellas según nuestras preferencias.

Además, es importante saber que hay dos tipos de maderas: maderas duras y maderas blandas. Veámoslas en detalle para conocer sus ventajas e inconvenientes.

Maderas duras

Se considera así a aquella leña que tarda más tiempo en arder y que cuenta con una buena potencia calorífica. Son perfectas para mantener el fuego durante más tiempo. Y, en el caso de las chimeneas cerradas, para alimentar el calor de nuestra casa durante la noche.

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  • Encina: una de las más duras. Además de que su duración en la chimenea es larga, también cuenta con una gran potencia calorífica
  • Roble: una de las maderas que más tiempo tarda en consumirse, y que más calor aporta
  • Haya: su principal ventaja es que permite un encendido rápido de la chimenea, y da mucho calor
  • Fresno: cuenta con una increíble capacidad calorífica, y un fuego con una duración larga
  • Olivo: muy utilizada en chimeneas abiertas, ya que es de encendido rápido y duración larga. Además, su potencia calorífica es elevada y su llama muy bonita

Maderas blandas

Se define así a aquellas maderas que no presentan demasiada oposición al fuego. Son fáciles de encender pero, también, tienen una duración menor. Se suelen utilizar fundamentalmente para el encendido.

  • Pino: una madera con la que hay que tener mucho cuidado, ya que es resinosa. No solo puede impregnar el tiro de la chimenea. Además, puede generar humo excesivo
  • Abeto: de características similares a la del pino
  • Castaño: de llama rápida, pero sin demasiada potencia ni en cuanto a llama ni en lo que respecta al calor
  • Chopo: perfecta para encender, pero no para mantener en el tiempo el calor. Además, produce mucha ceniza

Tipos de madera para elegir la mejor leña para la chimenea

3. Elegir la leña según su estado

Otro aspecto clave para elegir la mejor leña para la chimenea es en qué punto se encuentre. Independientemente del tipo, la madera húmeda no tiene tanta potencia calorífica. Y es lógico: debe emplear parte de la energía del fuego en sacar de sí el agua que contiene. Añadido, la leña húmeda genera mucho humo; y nos quita de disfrutar un fuego vistoso y alegre.

Por ello, es recomendable usar leña seca. Un concepto que implica distintos tiempos según los tipos de leña. En el caso de las maderas duras, lo recomendable está entre uno y dos años de secado. En el caso de las maderas blandas, es suficiente con uno.